El fenómeno geopolítico y sanitario que ha generado la aparición de la enfermedad ocasionada por el coronavirus en el globo ha sido tan controversial como trascendente en todas las actividades humanas. El rubro del espectáculo y principalmente de la producción nacional no ha quedado exento. La tajante desaceleración económica ha evidenciado una cantidad importante de vulnerabilidades en la industria, dignas de analizarse y que, visualizando a la crisis como una oportunidad única, pueden utilizarse como elementos fortificantes. Tenemos aquí los testimonios vivos de tres actores participantes en la manufactura de espectáculos en la ciudad de Guadalajara, quienes nos muestran las acciones tomadas para confrontar este suceso, lo que puede servir como una orientación a otros profesionales del país.

“Tendrá que haber mucho control y conciencia de responsabilidad para cuidarnos a nosotros mismos y a los demás, con mucho profesionalismo, por el bien de todos”. Luis “Bolo” Villarreal.

Las empresas de renta

Luis Almuina, director operativo de la empresa tapatía productora y de renta Global Stage narra el proceso de asimilación ante las indicaciones sanitarias: “Fue muy inesperado y creo que nadie contábamos o estábamos preparados de ninguna manera para una contingencia de esta magnitud, cuando se empezaron a cancelar o posponer los eventos. En mi caso, durante el montaje del Abierto de Tenis Zapopan 2020 —un evento importante—, se nos dijo que se cancelaría. Fue una mala noticia tanto para nosotros como para el promotor del evento, y tomando en cuenta que se cancelarían todos los eventos y se daría inicio con la cuarentena, lo primero que hicimos fue seguir las instrucciones de las autoridades y cerrar momentáneamente la empresa”, menciona.

Luis nos enumera las medidas inmediatas tomadas por la empresa, ante la ralentización de la actividad, y sus planes al regreso: “Se ha estado trabajando en nuevas estrategias de eventos y proyectos, aterrizando un poco las nuevas ideas para ofrecer a nuestros clientes una reactivación más cordial y conveniente para ambos. El personal está en espera de volver a trabajar y mientras desde su casa buscan y hacen cursos en línea para seguir al día en las nuevas tecnologías. En el retorno a la actividad, la idea es poder apoyar a los empresarios y productores de eventos, llevando un plan de trabajo más atractivo, económico y con gran impacto y mejor servicio y calidad. Además, en este regreso no podemos bajar la guardia y debemos seguir cuidando a nuestra gente y al público que asiste a los eventos, aplicando medidas sanitarias más específicas”.

El representante de Global Stage da su punto de vista acerca del auge del streaming y de las nuevas propuestas para conciertos: “Ésta es una buena idea para los shows en esta cuarentena, ya que es la única manera de ver a tu artista. Económicamente no creo que sea muy rentable, pero todo puede pasar. Por otro lado, difiero con los auto-conciertos. Creo que se pierde el sentido de ir a un concierto, salvo que sea un concierto acústico, creo que preferiría verlo desde casa”.

“Se ha estado trabajando en nuevas estrategias de eventos y proyectos, aterrizando un poco las nuevas ideas para ofrecer a nuestros clientes una reactivación más cordial y conveniente para ambos”. Luis Almuina.

Los recintos

El rubro de los foros, cuyas puertas fueron cerradas a eventos con grandes cantidades de público, es representando por Horacio Cicero, jefe de producción del Conjunto de Artes Escénicas (núcleo de cuatro salas multifuncionales), de la Universidad de Guadalajara: “El conjunto ha trabajado sobre lo que de primera instancia se veía venir: investigar sobre los protocolos de salubridad que serán necesarios en la vuelta al trabajo. Se siguen analizando las nuevas formas que tendrán que establecerse para poder trabajar en las etapas graduales de regreso a los eventos, así como la afluencia de gente a los eventos a realizarse será progresiva, debido a los porcentajes de ocupaciones que se podrán permitir, conforme a la ley que las autoridades de salubridad vayan indicando. Se ha participado en mesas de trabajo de todas las áreas, con la comunidad universitaria, la comunidad técnica y la comunidad artística del estado de Jalisco. Se han analizado los diferentes panoramas ante el cambio de paradigma en la industria del entretenimiento, con mucha discusión ante lo delicado de la situación real. El teatro y los conciertos como negocio están detenidos y se tendrán que adaptar. De igual manera, la capacitación a distancia ha estado muy presente. Nuestro staff fijo ha estado trabajando en cursos online con certificaciones de actualización de equipos, (iluminación, audio y video)”, explica.

El Conjunto de Artes Escénicas se prepara para aplicar las medidas sanitarias que se vislumbran en los shows. Horacio menciona: “Hemos elaborado planes de trabajo en los mismos aspectos que sabemos y se modificará la manera de trabajar en tiempos. La estrategia a seguir es la instauración de protocolos de sanitización dentro del inmueble, así como los que serán necesarios para recibir a las producciones de otras ciudades. Es importante que los inmuebles desarrollen estos modelos, que tienen mucho que ver con la misma arquitectura del lugar, los espacios que son necesarios para guardar la sana distancia y con el conocimiento que los operadores tienen del lugar. Además, se estudian también las herramientas digitales que en todos lados están representando el camino a seguir en el corto y mediano plazo”.

El jefe de producción del Conjunto de Artes Escénicas cierra su análisis con una reflexión: “Pienso que todo se seguirá definiendo como se vaya desarrollando el paso de la situación sanitaria. Estamos ante lo desconocido y creo que pretender tener respuestas puntuales sería aventurarse. Creo también que la unificación de criterios en nuestro país provenientes de un trabajo comunitario será lo que nos ayude a resolver el dilema en el que estamos”.

“Es importante que los inmuebles desarrollen los modelos de sanitización que están desarrollando los foros, que tienen mucho que ver con la misma arquitectura del lugar, los espacios que son necesarios para guardar la sana distancia y con el conocimiento que los operadores tienen del lugar”. Horacio Cicero.

El gremio técnico

La situación del staff técnico de producción se refleja en Luis “Bolo” Villarreal, de la empresa The Crew Backline & Productions, en la capital jalisciense: “Las empresas para las que trabajamos, ya sean gobiernos o independientes han parado al grado de que nuestra actividad ha bajado un 95 por ciento, después de tener una actividad muy recurrente. Ese cinco por ciento restante se ha ocupado principalmente en live streamings de bandas como Caloncho y Vaquero Negro, originados para la generación de recursos para su personal. Como ya se sabe, fuimos los primeros en parar y seremos los últimos en regresar”.

“Bolo” comparte la procedencia de su sustento actual, su percepción sobre cómo la comunidad técnica es vista y sus actividades a favor de sus colegas inactivos: “Yo tengo nueve años desempeñando un puesto administrativo en el ISSSTE y en esa área tenemos muchísimo trabajo y afortunadamente tenemos algo para salir adelante. La música, en mi caso, es un factor muy importante en mi vida, tanto económicamente como en actividad personal. Es una de las actividades que más disfruto y que mejor me hace sentir, y ahora me doy cuenta de que realmente es una actividad primordial. Extraño mucho los viajes, estar en un escenario y a mis colegas, que son una familia. Varias empresas del rubro hicimos dos marchas a Palacio de Gobierno para hacernos ver, ya que somos de los más vulnerables, y creo que se nos ve como gente que gana millones, aunque la realidad es que vivimos al día. Logramos dos partidas de despensas y además hemos organizado actividades, campañas y tandas para recabar recursos para los compañeros.  Vendemos playeras, sanitizantes, cubrebocas y otros artículos, para que nuestra gente no caiga. También hemos depurado equipo y vendiendo lo que no usamos”.

La perspectiva del productor para el regreso de los espectáculos es el siguiente punto: “Tengo una idea, pero me rebasa el deseo o ilusión de estar como antes, aunque esto será paulatino. Debido a todo esto vamos a tardar un buen tiempo para ver shows con grandes aforos, y por los protocolos de sanitización que se están desarrollando, creo que ahora el ámbito musical y de producción cambiará en todos los aspectos. Se tendrá que implementar muchísima seguridad y control en todos los sentidos, desde el ingreso del equipo, que tendrá que ser sanitizado. Los camerinos no podrán tener el mismo flujo de gente y los shows no podrán tener más de tres bandas, ni un público de más de cincuenta personas, por lo menos cuando comiencen a realizarse. Será necesaria una ambulancia Covid por si alguna persona llega con algún síntoma, sea derivada. Además tendrá que haber mucho control y conciencia de responsabilidad para cuidarnos a nosotros mismos y a los demás, con mucho profesionalismo, por el bien de todos. Vamos a tardar un rato para volver a disfrutar esos shows donde se apilaban, se aventaban, y sobre todo, lo más importante: vamos a extrañar vernos llegar y darnos un abrazo”.

“Bolo” concluye con buenos deseos: “Le deseo a todo el rubro que este tiempo pase rápido y que no tengan que verse obligados a vender parte de su equipo para salir adelante. Hay que apoyarnos mucho entre nosotros. Tenemos que hacernos valer y sobre todo gozar de muchísima salud. Y como alguien decía: ‘Soñé que estaba en un concierto y fui feliz”.

Por su parte, Luis Almuina finaliza: “Esperemos que este regreso nos dé una nueva perspectiva de la importancia de cada trabajo y de cada persona; de valorar lo que hacemos y de lo que hacen los demás, sea el mercado que sea. Esperamos que esta reactivación comience pronto y que volvamos a la normalidad, porque urge trabajar y divertirnos en cada show”.