El arte es necesario en todas sus formas. La música es una de las más populares y aunque las maneras de hacerla, distribuirla y escucharla han cambiado drásticamente, siempre habrá quien quiera hacerla y darla a conocer.

Un festival es justamente una de las formas más conocidas de ofrecer y escuchar música de la manera más fiel, en sus más diversos géneros, y actualmente existe una gran cantidad de caminos para realizar estos.

El Festival Internacional Unirock Alternativo (FIURA) de Cali, Colombia, es un festival de características particulares. Quienes lo producen son, de inicio, amantes de la música, y han convertido este proyecto en un evento con mucha entidad y una plataforma para dar a conocer el talento local en su ciudad y hacia el mundo.

El valor de la negociación

Iniciado por la banda Ra La Culebra y teniendo como recinto la Universidad del Valle, FIURA festejó su décimo aniversario en 2018 sumando un día más de actividades al festival, ofreciendo tres jornadas para escuchar a más de veinte bandas de Cali, Bogotá y otras ciudades colombianas, así como de Canadá, México, Chile, Ecuador, Costa Rica y Chile. Con una década de experiencia, el trabajo de planeación comenzó casi un año antes, modificando los detalles necesarios y sumando esfuerzos con aliados estratégicos, imprescindibles para esta tarea. Javier Devia, director del festival, hace un recuento de las condiciones en las que se llevó a cabo el evento. “Estuvimos en una coyuntura nacional de estudiantes y otros sectores, en la que la Universidad del Valle se encontraba en paro y nunca nos había tocado estar en una situación así, de manera que sumamos al movimiento estudiantil el festival para que los estudiantes se expresaran. FIURA también estuvo apoyado por el movimiento”.

La convocatoria de FIURA fue importante, así como las expectativas, puesto que se trató de su décima edición. Iniciaron actividades el primer día y enfrentaron un cambio de horarios que modificó el esquema de producción: “Negociamos con la universidad porque querían que el festival terminara muchas horas antes de lo planeado”, recuerda Javier; “logramos que se empezara más temprano para terminar también más temprano y tuvimos que modificar la logística, traslados, alojamientos y la programación de las bandas, las cuales afortunadamente tuvieron una muy buena actitud. Cambiamos la organización que habíamos hecho cuatro meses antes en una tarde; éste fue el FIURA más atípico, pero de cualquier forma tuvimos un público de más de doce mil personas”.

En una ciudad como Cali, con grandes músicos y bandas inclinadas a géneros como la salsa (en dicha ciudad se realiza el Mundial de Salsa), la escena musical alternativa (rock, ska, hip hop, reggae y demás), está un tanto dispersa, como explica Cristian Borrero, encargado de comunicación digital del festival y parte de la producción: “Hace veinte años había mucho movimiento en la música alternativa en Cali y el país, pero todo cambió y muchos grupos quedaron en el underground. Ahora está empezando a fortalecerse la escena otra vez; falta mucho, pero es bueno saber que FIURA motiva a otras bandas y crea una identidad que se ha dado de una forma muy natural. Se ha caracterizado por reunir a la escena musical de la zona que está dispersa”.

La alcaldía de Cali apoya al festival con algunos recursos, mientras que la Universidad del Valle facilita el espacio para su realización, pero la organización del evento debe obtener una buena parte de sus requerimientos. Mario Cárdenas, coordinador logístico de FIURA, comparte el significado que tiene el festival para la ciudad: “El trabajo en estos diez años ha sido como una locomotora que está impulsando lo que pasa con el rock en Cali y esta zona del país. Este equipo de trabajo realmente se compromete para ponernos en el mapa de Colombia y de América Latina”.

“Creo que la estrategia que se está planteando desde la organización del FIURA”, agrega Mario; “incluyendo géneros como el hip hop y otros experimentos electrónicos, agranda la posibilidad de que la música alternativas tenga otras vitrinas. Los resultados que ha dado FIURA cada año nos abre camino para llegar a acuerdos con quienes colaboran con nosotros, sea la parte de gobierno, la Universidad del Valle y la parte privada”.

Para ofrecer un show de buena calidad tanto en lo sonoro como en lo visual, FIURA cuenta con la colaboración de distintas empresas del ramo, como explica Mario: “Como proveedores de equipos y backline tuvimos como todos los años, a las compañías Supra Eventos y EV Backline, que se encargan de facilitar los requerimientos de este tipo a eventos en todo el suroccidente colombiano y están a la vanguardia en la tecnología; cabe señalar que hay una competencia muy grande en la realización de espectáculos en esta zona. Estas empresas, por lo regular, trabajan en eventos de otros géneros musicales y en FIURA entran a una dinámica muy diferente debido a las necesidades de las bandas, pero con los años nos hemos entendido muy bien; ha sido un proceso de aprendizaje mutuo, pero sabemos que contamos con estas compañías, que son muy competentes”.

“Definitivamente”, concluye el coordinador logístico de FIURA; “cada versión del festival nos deja aprendizajes que aplicamos al año siguiente, lo que nos permite que los imprevistos que surgen se resuelvan rápidamente. Las necesidades nos han hecho sumamente colaborativos, generando un equipo muy eficiente al pasar de los años. Y por otro lado, nos hemos dado cuenta de que nuestra relación con el público es muy buena y si les pedimos algo durante el festival, todos colaboran. En esta ocasión, que hicimos el festival de tres días, lo resaltable fue el compromiso de todos los que participamos en esta ocasión y la satisfacción más grande fue ver a la gente contenta”.

FIURA 2018: las bandas
Koyi K Utho Doctor Krápula Alerta Kamarada Surviving Repxblica de Cxervos Militantex Psychopath Billy Rua Makhil-La Keko Yoma Chocloneta Puerquerama Valverde Reggae Entre Líneas We are Wolves Legend Maker Skaimanes Ra La Culebra Vientre Red Sun Cult Hotpants Gutgrinder Sekuas David y la Facha Anhedonia LCD

La planeación es la base

Luz Trejos, haciendo equipo con Mario Cárdenas en el área de logística, estuvo muy involucrada en la planeación de muchos detalles, que este año aumentaron, porque la duración del festival fue de un día más, tal y como ella describe: “Además de las condiciones diferentes que tuvimos este año, hubo otros elementos que tuvieron que resolverse por el día más que tuvimos, pero también nos tuvimos que ajustar al presupuesto dispuesto por la universidad, que hizo que tuviéramos que trabajar con menos gente en producción y que buscáramos en otros lugares los recursos que no teníamos.

Para Luz, FIURA 2018 llegó con más actividades y un contacto más directo con las bandas, lo que significó más tiempo, pero también, el cambio de horarios de último momento congestionó todas las áreas del festival, comenzando por la logística, debido a la modificación de los horarios para el uso de camerinos y la atención a los grupos. “Sin embargo, las pruebas de sonido de todas las bandas pudieron llevarse a cabo como estaba planeado, todo esto gracias al grupo de personas que me ayudó puntualmente”, recuerda.

El festival inicia la planeación con un año de anticipación, sobre todo en cuestiones como el contacto con los grupos y la gestión de los permisos necesarios. Luz Trejos señala: “El trabajo fuerte de logística comenzó un mes y medio antes del primer día del festival, en cuestiones como traslado de las bandas y sus requerimientos; sin embargo, también hubo detalles que atender durante los tres días del evento; apagar los incendios que surgieron”, recuerda Luz; “pero aunque hubo imprevistos, justamente gracias a la planeación que se tuvo desde meses atrás y más fuerte un mes y medio previo, se concretaron muchas cosas sin problemas”.

Dentro de las alianzas que FIURA ha creado, algunas se han fortalecido, como su director señala: “Así fue con el Festival Malagana, que tiene mucha fuerza en la región, y con el Tatoo Music Fest de Bogotá. Básicamente, el festival se realizó con ocho personas como equipo base y cuarenta personas alrededor él. Realmente, todos dieron su esfuerzo más grande y así fue que se superaron las cuestiones como los cambios de administración y la modificación de los horarios”.

La comunicación, parte de una producción

Actualmente, todo lo que rodea a un festival musical tiene no sólo que ver con lo que sucede los días en los que se realiza, sino en los tiempos previos, cuando gracias a elementos como las redes sociales es posible crear expectativas. Pero también surgen retos cuando los planes cambian y hay que ofrecer al público lo que se prometió. Christian Borrero, periodista y músico (actual tecladista de Ra La Culebra), fue justo en quien recayó esta labor, siendo ésta la segunda edición que participa en la producción de FIURA: “Primero se trató de aprender y saber en qué podía ayudar. La idea del festival es motivar a otras bandas y la identidad que tiene ha sido algo que se ha dado muy naturalmente. Nuestro principal objetivo es fortalecer la escena en la ciudad, aunque sabemos que aún falta mucho”.

Cristian también creó el concepto del contenido digital alrededor del festival, elemento que actualmente forma parte de los equipos de producción de muchos eventos. “Quisimos interactuar con el público, porque reconocemos a quienes siempre ha estado con nosotros; esto es muy importante, entonces generamos contenidos previos, durante y después del festival; sin embargo, la idea es generar contenidos durante todo el año”.

Por supuesto, uno de los temores más fuertes de Christian fue manejar el cambio de horarios que se dio, porque ya se había hecho mucha publicidad alrededor de esto y el público iba planeando así su día. “Decidimos informar a la gente como quedaron las cosas y fue un poco angustiante en el momento, pero había que hacerlo claramente”.

Las pruebas nos hacen más fuertes. A veces son más difíciles unas que otras, pero superarlas es lo que nos puede hacer seguir adelante con más decisión. La producción de FIURA 2018 se quedará en la memoria de propios y extraños como una de sus ediciones más atípicos, pero también como una en la que su staff de producción estuvo más unido, todo con tal de llevar el proyecto a buen puerto, porque es necesario que ocurra en su ciudad.

Los equipos de FIURA 2018

  • P.A.
  • (18) Altavoces Nexo GEO S12
  • (12) Subwoofers LS 18
  • Amplificadores NX 4X4
  • Consola Digico SD 9

Monitores

  • Altavoces Electro-Voice
  • Consola Yamaha LS9
  • Micrófonía Shure, Beyerdynamic, Sennheiser

Iluminación

  • Consola Hog
  • (12) Luminarias Elation Beam 15R, (08) páneles Cuepix, (02) Seguidores 15R
  • (24) Luminarias Martin MAC 101, (02) Estrobos Atomic
  • (36) Par LED de 3W
  • (02) Minibrutos
  • (02) Máquinas Hazer Martin K1 (con turbina)

Estructura

  • Techo en truss de 12 por 12 a 10 metros de altura
  • Tarima de 12 por 12 a 1.80 metros de altura
  • (02) Sobre tarimas con ruedas para baterías
  • (01) Ala de tarima con carpa para monitores, (01) Tarima con carpa para FOH, (02) Tarimas para seguidores