Como a todo el mundo, una crisis sanitaria como la que se enfrentó en 2020, nos obligó, además de confinarnos, a reinventar nuestras formas de relacionarnos en todas las áreas de nuestra vida. La Industria de la Música y el Espectáculo tuvo una de las etapas más difíciles de las que se tiene memoria y durante meses, los escenarios estuvieron cerrados, esperando la oportunidad para regresar con todo el entusiasmo. Fueron, sin duda, tiempos muy complicados a escala global y nuestro país no fue la excepción. De tener una Industria boyante, con cantidades importantes de eventos por producir y equipos y tecnologías que usar, el panorama se ensombreció todo ese tiempo, que a últimas fechas empezó a aclararse. Para sound:check Xpo, esto significó la suspensión de realizarse por dos años consecutivos y era difícil de creer. Había que resistir y así lo hicimos. Fue hasta el pasado abril que pudimos decir: “¡lo logramos!”, y gracias a nuestros clientes, colaboradores, proveedores y amigos, pudimos volvernos a encontrar para ponernos al día.

Nunca un saludo había tenido más significado, y es así que con todo el gusto presentamos este reporte especial de lo ocurrido en el evento de nuestra Industria. Quedará en la memoria que hemos sobrevivido a este muy amargo episodio y que regresamos con todo el entusiasmo para reponer el tiempo perdido.

Comencemos, pues, este recorrido, esperando que nos haga recordar lo valioso que el evento es y que el show continuó diciendo:

¡Bienvenidos a sound:check Xpo!

Un saludo, un nuevo comienzo

Después de dos años, llegar al piso de exhibición de sound:check Xpo en el World Trade Center estuvo lleno de emoción. Después de asistir a la inauguración, en la que estuvieron Toby Scott (ingeniero de grabación y mezcla de la leyenda Bruce Springsteen), John Krivit (expresidente de la Audio Engineering Society) y nuestra querida Ely Guerra, el orden del día indicaba seguir hacia la Sala Mexica, en la que se reunieron los más de 200 stands para ofrecer a los asistentes las buenas nuevas disponibles después de tantos meses de espera.

El arco de entrada al piso de exhibición, con video mapping y el logo de sound:check Xpo por todo  lo alto, nos dio la bienvenida entre grandes pantallas LED, iluminación robótica, rayos láser e imponentes sistemas sonoros, haciendo a nuestra vista levantarse para sorprendernos apenas al inicio del recorrido.

Caminando unos pasos, entre reconocidos sistemas de microfonía, monitores de estudio, soportes para instrumentos musicales y consolas de mezcla sonora de reciente aparición, los fieles asistentes al evento se iban encontrando para compartir un saludo caluroso y saber cómo habían superado los tiempos complicados. Ingenieros de audio e iluminación, músicos, productores, técnicos y DJs hicieron del piso de exhibición su lugar, como desde el inicio del evento en 2003, cuando el crecimiento de la Xpo se dio a la par de muchas carreras profesionales.

Metros después, formando parte de la extensión completa que el evento tuvo, de más de diez mil metros cuadrados, las 82 compañías participantes se mostraron todo el tiempo atentas a las dudas y requerimientos que los visitantes tenían. En la parte de video, se podían ver equipos de proyección para usarse en enormes superficies que ya desde ediciones anteriores de sound:check Xpo nos sorprendieron, gracias a su calidad de imagen y a las posibilidades para usarse de muy distintas formas. Así, en cada uno de los más de 250 stands instalados en el piso de exhibición, sin duda los detalles fueron importantes para llamar la atención.

Si bien en ediciones anteriores se había logrado una fuerte presencia internacional, gracias a la oportunidad de encontrar una gran cantidad de equipos y personalidades, en este regreso, aunque un tanto menor, hubo asistencia de visitantes de países como Estados Unidos, Guatemala, Colombia, Chile, Honduras, El Salvador, Bolivia, España y Argentina, además, por supuesto, de toda la República Mexicana. El futuro es promisorio, pues después de aliviarse la crisis sanitaria, seguramente habrá oportunidad de recibir a muchos más países.

¿Y de qué entornos llegaron hasta sound:check Xpo los profesionales que nos acompañaron? De muchas áreas de trabajo en la Industria de la Música y el Espectáculo, desde representantes de talento, compañías de renta de equipos, empresas proveedoras de escenarios, efectos especiales, estuches, cableado, transporte y logística, seguridad y hasta servicios de catering. ¿Cómo olvidar al robot luminoso, al stand con escenografía hecha en impresoras 3D o a la enorme pantalla con un concierto? La Industria avanza y la innovación es su eje principal.

Muchos otros visitantes llegaron de lugares como salas de concierto, discotecas, clubes nocturnos, teatros, recintos feriales, plazas, palenques y estadios, así como de escuelas de música, audio, producción, teatro, iluminación, video y DJ, todos ellos buscando la solución a sus necesidades y la conexión con otros colegas presentes.

Es un hecho que tanto expositores como visitantes a sound:check Xpo se prepararon para ofrecer buenas oportunidades y aprovecharlas. Hubo mucho tiempo para hacerlo y hubo quienes se reinventaron para llegar a buen puerto a estas fechas. Hubo quienes de hacer audio en vivo, pasaron a hacer eventos en streaming o quienes empezaron a dar clases a distancia, o incluso a hacer producciones discográficas de esa manera. Los tiempos son desafiantes y hemos aceptado el reto, como el setenta por ciento de quienes llegaron a las puertas del evento y pensaron en realizar su siguiente adquisición ahí.

La evaluación es optimista: después de haber recibido a 82 compañías participantes, que llevaron 418 marcas en más de 250 stands a lo largo y ancho de diez mil metros cuadrados, el regreso de sound:check Xpo en 2022 es el regreso de la Industria. Tiempos mejores llegarán y recordaremos esta edición tal vez como la más especial, porque todos llegamos distintos, con muchos aprendizajes, pero también muchas esperanzas, que se vieron reflejadas en la mirada de cada uno de los más de 16 mil asistentes. Durante tres días, comenzó a nacer de nuevo la confianza en el futuro del espectáculo de nuestras vidas y no hay que estar más que agradecidos por esta oportunidad. ¡Nos vemos el siguiente año!