“Las máquinas sustituirán al hombre y éste perecerá”. Un temor nacido desde la aparición de los primeros sistemas de producción masivos en el siglo XIX; sin embargo, la historia nos ha demostrado lo contrario: no sólo no ha perecido el hombre, sino que ha prosperado. Ha tenido que afrontar cambios y adaptarse a ellos, pero ha prosperado y avanzado. Las máquinas sustituirán aquellos trabajos que no requieren creatividad, aquellos que pueden ser automatizados fácilmente, pero el hombre siempre estará por encima de ellas, y la historia lo ha demostrado.

Así, John Lagrou, después de una interesantísima conferencia alrededor de inteligencia artificial durante la Conferencia Anual AES México en el marco de la pasada sound:check Xpo, responde a esa gran inquietud que una parte importante de la población humana tiende a creer. “En el campo de la producción musical y artística en general, será lo mismo”, afirma John. “Algunos creen que la tecnología ha sido la culpable de la crisis de la industria musical; no obstante, lo único que ha hecho es democratizar la industria. Actualmente, mucha más gente con mucho talento puede ser conocida gracias a la tecnología, cuando antes uno necesitaba de mucha suerte y muchos recursos para que alguien se diera cuenta de que existías”.

Vocación a prueba de todo

Pero, ¿quién es John Lagrou? Si están en el campo del audio, es un personaje que deben conocer. El señor es propietario de Millennia Music & Media Systems, una de las marcas con mayor prestigio en el mundo en el desarrollo y fabricación de equipo periférico. Sus productos son de tal calidad que están siendo utilizados en instituciones como la NASA o la Casa Blanca, así como por un enorme número de estudios cinematográficos e ingenieros de audio.

John es uno de esos casos de personalidad rebelde con un ardiente deseo de llevar las cosas a un nuevo nivel. Es uno de esos casos del que decide dejar la universidad para emprender. “Desde niño siempre estuve en contacto directo con la música y la tecnología. Mi madre era una cantante de jazz semi profesional y mi padre era un ingeniero en refrigeración, y por otro lado, mi tío, es decir, su hermano, era ingeniero en electrónica, así que los tres fueron una gran inspiración para mí. Un día, mi papá compró una de las primeras grabadoras caseras que se producían en el mundo en 1958. Yo era un bebé, pero unos años después comencé a jugar y experimentar con esa máquina, y cuando cumplí seis o siete años yo ya tocaba la guitarra y teníamos un piano en la casa. Me grababa y así comenzó todo. Mi desarrollo fue de verdad rápido, al punto que cuando iba a la preparatoria, yo ya diseñaba y fabricaba equipo para estudios, y cuando terminé el bachillerato pude lograr construir un estudio de grabación completo con mis propias mezcladoras, pre-amplificadores y ecualizadores”, menciona.

Evidentemente, John debía estudiar electrónica como una carrera formal y efectivamente eso es lo que hizo: fue al Instituto Politécnico de California. Interesante. Todo iba como lo hubiera querido cualquier padre orgulloso de su hijo, pero un día se salió de la universidad. ¿Se salió? ¿Cómo que se salió? “Mientras estaba en los primeros semestres de la carrera”, relata, “me ofrecieron iniciar una nueva compañía, así que me salí de la escuela. La compañía quebró y luego me casé, por lo que tenía que encontrar otro trabajo. Después de un tiempo de búsqueda, la fortuna llamó a mi puerta y me convertí en uno de los primeros empleados de una compañía de Silicon Valley llamada Multitech, que creció de manera masiva y donde mi carrera realmente despegó”, recuerda.

Pasado el tiempo, y como consecuencia de ese gran éxito, John llegó al punto donde casi todos queremos llegar: donde uno puede hacer lo que quiera; y este fue el inicio de Millennia Media. “Le pregunté a mi esposa qué deseaba y contestó que quería hacer arte. Por mi parte, yo tenía en mente hacer música y grabar, por lo que comencé a trabajar en grabaciones de orquesta sinfónica en Sacramento, California. Después de algún tiempo me di cuenta de que, aunque el equipo que usábamos era muy bueno, no era suficiente. Tomé la decisión de desarrollar circuitos que mejoraran la calidad de audio de los componentes. Eso lo hice por un periodo de un año y medio probando infinidad de circuitos, hasta que logré el que mejor ofrecía lo que yo imaginaba, y eso derivó en el primer producto de Millennia Media, que era un pre-amplificador. Se lo llevé a un amigo para grabar a la Orquesta Sinfónica de San Francisco y luego a otro amigo de la Orquesta de Cleveland y los dos quedaron muy impresionados después de probarlo. Todo fue un éxito desde ese punto”.

Pasión, dedicación, éxito

A lo largo de los años, Millennia Media ha puesto a disponibilidad del mercado una vasta variedad de productos con gran aceptación en todo el mundo, pero inevitablemente siempre tenemos ese juguete preferido al que regresamos una y otra vez. “Creo que de lo que más me siento orgulloso es de algo que yo llamo Library of Congress (LOC). La Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos tenía en mente digitalizar más de tres millones de grabaciones de su archivo desde 1905, así que me pidieron hace varios años que les diseñara un pre-amplificador que convirtiera con la máxima calidad el sonido análogo de sus grabaciones. Ya había un antecedente de este equipo cuando desarrollé para la Biblioteca Nacional de Canadá algo que llamé Legacy Playback Equalizer (LPE), un pre-amplificador con tecnología de ecualización especial para este tipo de trabajo”, narra John Lagrou.

“Cuando me llamaron de la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos y pedí las especificaciones exactas de lo que requerían, parecía ser algo mucho más complejo y elaborado, pero acepté el reto. Algunas modificaciones que tuve que hacer al equipo original (LPE), fueron el incremento de voltaje en los amplificadores: el LOC utiliza cien voltios, mientras que el LPE utilizaba sólo cincuenta. Este incremento significó un mejoramiento sónico realmente importante, así que definitivamente estoy muy orgulloso de haber logrado una pieza tan útil para nada más ni menos que el Congreso de los Estados Unidos”. Greg Lukow, el director de la National Audio Visual Conservation Center, de hecho afirma que esta tecnología no sólo permitirá el incremento exponencial de la producción de copias de preservación que se están deteriorando en su estado original, sino que además proporcionará a los investigadores un mejor y más rápido acceso a materiales de este tipo en el futuro.

Sin confirmarse con lo ya logrado, actualmente John La Grou continúa trabajando e innovando. Menciona que en este momento está desarrollando una generación de preamplificadores totalmente nueva. “Además de enfocarnos en estos equipos, también estamos trabajando en convertidores A/D y D/A y por supuesto hemos colocado nuestra atención en desarrollar productos que utilicen la interfaz Dante, la cual se ha hecho enormemente popular entre los profesionales del audio. Dante es increíble, brindando la posibilidad enviar hasta 64 canales de audio independiente en un solo cable; además es muy simple y enormemente confiable”.

“Nunca abandonen sus sueños”, recomienda John a todos los jóvenes ingenieros de audio que están en vías de encontrarse un lugar en la industria; “tarde o temprano se abrirá un camino para aquel que ha sabido trabajar para ello. A veces parece que las cosas nunca van a dar ningún resultado y que no se está yendo a ningún lugar, pero eso es sólo parte del proceso. Nunca pierdan foco”. Y vaya que si él lo sabe por experiencia propia, con toda una vida persiguiendo su propósito.

 

La historia de Millennia Music & Media Systems

Como líder de equipos de grabación por 25 años, los productos de Millennia han sido usados por los más exigentes clientes alrededor del mundo en música clásica, en estudio, scores de cine, sampleo, audio en vivo, música acústica, masterización, archivos sonoros e investigación acústica.

Con más de treinta premios de la industria y miles de importantes usuarios, Millennia continúa estableciendo precedentes en rutas de audio dinámicamente estables y neutrales, desde la captura con el micrófono hasta la entrega sonora al consumidor. En los recintos más trascendentes del mundo, como la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos, hasta los scores más reconocidos de las películas de Hollywood, pasando por incontables grabaciones y estudios de masterización y postproducción, Millennia ha jugado probablemente algún rol en alguna pieza musical escuchadas en la actualidad.