Con boleto en mano entramos a una sala hermosa y las personas comienzan a tomar sus lugares. Pocos minutos después, se escucha: “Primera llamada, primera”. Nosotros ya estamos en nuestros sitios, hasta que poco a poco comienza a sentirse un ambiente más tranquilo cuando escucho el aviso: “Segunda llamada, llamada”. Continuo observando el auditorio, con sus maderas y techos altos, elegante y delicado. Cuando de pronto se escucha: “Tercera llamada, comenzamos”, inmediatamente se impone un silencio total del público. Comienzan a salir al escenario todos los músicos de la orquesta, al igual que el director. Me emociono y comienza el concierto.

La Industria de la Música y el Espectáculo ha ido cambiando bastante rápido y ha buscado diferentes formas de acercamiento con el público.

Cambios vertiginosos

Desde los tres años, mi madre nos llevaba a mi hermano y a mí a conciertos de música clásica; recuerdo que íbamos a la Sala Nezahualcóyotl en la Ciudad de México y estas experiencias definitivamente marcaron mi amor a la música que más tarde se convertiría en parte de mi profesión.

Me siento muy afortunada por haber vivido una de las épocas más importantes en México y en el mundo en el rubro del sonido, esto es, el cambio del sonido analógico al digital. Me refiero no solamente en un ámbito profesional, sino tener contacto con todos estos cambios desde pequeña, como cuando iba a casa de los abuelos, donde todo era analógico, ponía acetatos y casetes. Hoy recuerdo ese sonido tan peculiar de la cinta de esos acetatos y hasta una consola Telefunken que conservo gracias a la herencia de mis abuelos.

Estos han sido años en los que he tenido la oportunidad de vivir dentro del mundo del espectáculo, desde mi comienzo como técnico de sonido hasta hoy, como ingeniera y empresaria.

La Industria de la Música y el Espectáculo ha ido cambiando bastante rápido; yo siento que ha buscado diferentes formas de acercamiento con el público y así, los espectáculos han evolucionado con los años, buscando crear experiencias únicas.

Hablando tecnológicamente, la imagen ha tenido cambios más evidentes que el sonido; actualmente, podemos encontrar que hay transmisiones en 8K HDR, pero también encontramos con mucha más frecuencia el uso de audio sobre IP, por ejemplo, tecnologías que aunque no son nuevas, han evolucionado rápidamente, adaptándose a la industria del entretenimiento. Todo marchaba increíble, giras mundiales en curso, festivales agendados y miles de personas trabajando en nuestro gremio y de repente llegó un momento critico para todos nosotros… pero sorpresivamente nos adaptamos y la industria tuvo un cambio que seguramente será recordado como una etapa crucial para la industria musical a nivel global.

Año 2020, enfrentando lo que nunca nos imaginamos

A raíz de que el mundo colapsó debido a una crisis sanitaria, nuestra industria definitivamente sufrió perdidas en muchos sentidos.

Sin espectáculos en vivo y un calendario de eventos predecible, la industria, desde sellos discográficos hasta artistas y emprendedores financieros, se descarriló en busca de nuevas fuentes de ingresos y nuevos puntos de conexión con el público. Como dijo el jefe de Universal Music, Lucian Grainge: “2020 será un año que recordamos con tristeza por lo que perdimos, pero también será un año que recordamos con orgullo por cómo resistimos los desafíos que nos vimos obligados a enfrentar”. No sólo hemos sabido sobrellevar la situación de una manera única y guerrera, sino también evolucionar y trascender.

Los conciertos virtuales resultan una de las salidas más viables. Algunos expertos comienzan a verlos como un nuevo producto, que permanecerá luego de esta situación. El director de OCESA Seitrack, Alex Mizrahi, se ha referido a un “modelo híbrido”, que combine las presentaciones en vivo y el streaming.

Si bien al principio estos conciertos estuvieron marcados por cierto empirismo y unos cuantos fueron hermosos actos de solidaridad y consuelo mutuo, ahora varias voces se inclinan por “profesionalizarlos”, como muchos músicos y productores que los han transmitido. Esto brinda una nueva posibilidad de crear y diseñar experiencias únicas a la audiencia, esto tomando en cuenta diferentes factores, como la producción, la dramaturgia y el sonido adecuado, a fin de trascender el mero hecho de grabarse en casa o en un club vacío, y por otra parte, idear un modelo de negocios que dé valor a tales presentaciones, para que los artistas puedan cobrar por ellas. Incluso hay quienes hablan de llevar al mundo online festivales completos y hasta giras enfocadas en la audiencia de una ciudad o región.

La industria del espectáculo es fuerte y no se acabará, se ha transformado y en mi punto de vista este mal momento es el impulso para tener un cambio que era urgente.

Hay que ser optimista

Sin embargo, aún en las difíciles situaciones en la que nos encontramos, existen razones para un poco de optimismo: la cuarentena no disminuyó los lanzamientos discográficos en el mundo, que incluso crecieron en algunas semanas. Como reflejo local de este fenómeno, en La Habana, Cuba, el grupo Real Project comenzó a grabar su próximo álbum con PM Records.

Por otra parte, la producción del festival Havana World Music comenta que algunos grandes eventos han buscado alternativas como delimitar espacios en el suelo o colocar palcos donde caben pocas personas. Esto lo estamos viviendo en la actualidad, como es el caso de diversos festivales que se han llevado a cabo en México, colocando palcos con protección y también habilitando pequeños recintos con poco flujo de personas.

La reactivación de los shows en vivo

¿Son seguros los conciertos? Para un número creciente de artistas y profesionales de giras, el riesgo supera la recompensa.

Algunos artistas han arrancado con pequeñas giras y algunos shows tratando de reactivar la industria de los espectáculos en vivo, pero muchos otros han optado por esperar.

Promotores de conciertos, equipos, artistas y fanáticos, que habían disfrutado de una breve ventana de optimismo hace sólo algunos meses, están tratando de averiguar qué hacer mientras circula la variante del virus que hoy nos aqueja. Si bien las vacunas aún brindan un grado muy alto de protección contra enfermedades graves y hospitalizaciones, las preocupaciones sobre el aumento de la nueva cepa ya han dejado de lado las giras importantes.

Por otro lado, está el caso de España, en donde se están realizado más eventos al aire libre y en algunos espacios cerrados.

Nos enfrentamos a una industria ávida por trabajar y reactivarse, pero por otro lado nos enfrentamos a una situación complicada y desconocida como es la convivencia con una enfermedad que definitivamente ha parado al mundo.

Es triste pensar en todos los compañeros y compañeras que ya no están con nosotros, a todas esas personas que han sufrido una perdida y falta de trabajo, pero somos guerreros y hemos logrado sobrellevar la situación que en especifico para la industria musical ha sido devastadora, pero con una luz de esperanza que nos ha mantenido con vida.

La industria del espectáculo es fuerte y no se acabará, se ha transformado y en mi punto de vista este mal momento es y será el impulso para tener un cambio que era urgente para nuestra industria.

*Ingeniera de sonido, sistemas de audio en sala y monitores con más de quince años de experiencia; ha colaborado con artistas y producciones distinguidos en más de veinte tours a nivel nacional e internacional. Ha mezclado para artistas como Kool & The Gang, Gloria Gaynor, Natalia Lafourcade, Mon Laferte y León Larregui. Actualmente se encuentra realizando mezclas en formatos de sonido inmersivo. Es cofundadora de la empresa 3BH, que desarrolla proyectos de integración tecnológica para estudios de post-producción y música en México y Latinoamérica y a partir de 2016 comenzó a representar a la organización Soundgirls.org en México, apoyando a las mujeres a profesionalizarse en la industria del espectáculo.