Con más de una década de trayectoria en la industria de la música, el perfil de Camilo Lara como músico, compositor y productor se complementa con la experiencia acumulada en disqueras y actualmente en administradoras digitales —como Casete—, donde se vende, promueve, coloca y distribuye contenido musical y cinematográfico.

Camilo recién estrenó “Disco Popular”, donde vuelve colaborar con Toots Hibbert, leyenda de la música jamaicana; este material está precedido por la labor del músico para la película “Coco” de Pixar, donde aplicó un método casi de musicología que dio realismo a los estilos e interpretación de los temas. Camilo compartirá sus experiencias en una de las tradicionales masterclasses durante la próxima sound:check Xpo en abril, una sesión guía de lo que considera el Do It Yourself para transitar con éxito en la industria musical con las herramientas disponibles.

¿Qué apreciación tienes sobre la evolución de tu sonido?

“Yo empecé a hacer música en mi computadora con mis sintetizadores y la hacía para mí; no tenía la intención de publicarla y después del primer disco, empecé a trabajarla más. En los últimos años me he abierto a trabajar con otras personas y hacer remixes, han sido años muy interesantes en los que trato de hacer algo diferente para darle la vuelta a lo que hago, tratando de hacer cosas que no haya hecho antes”.

La música que haces está relacionada con la tecnología, ¿cómo has vivido los cambios?

“Me tocó tal vez lo último del cambio de lo análogo a lo digital; cuando empecé no era tan común poder hacer cosas en tu estudio y conforme han pasado los años, se ha vuelto más accesible. Claro, no es que tengas la tecnología y las cosas pasen; como con un buen instrumento, tienes que aprender a utilizarlos los equipos. El hábito no hace al monje, al contrario, yo creo que cada quien usa la tecnología como puede y sigue ocurriendo que puedes tener buen equipo y seguir sonando como si no lo hubiera”.

A nivel creativo, tu búsqueda por explorar ritmos distintos ha sido permanente…

“Sí, lo que siempre me ha interesado mucho es la música con la que he crecido, la música latinoamericana y mexicana, siempre tengo un pie en eso, pero también me ha gustado mucho la música electrónica, el hip hop y otras cosas. Me gusta pensar que la música tradicional y la música popular deben ser una música actual; esa es mi misión, tratar de que la música popular siga vigente y que se escuche”.

En la parte de producción has producido tus propios discos y también otras cosas, ¿cómo ha sido tu experiencia?

“Es lo que más me gusta hacer y creo que a raíz de que empecé a producir todos mis discos y colaborar con otros artistas como el trabajo que hice con los Ángeles Azules, que son increíbles, fue muy emocionante ver cómo volvieron a ser los “Jefes de Jefes” a raíz de ese disco, tuvieron su segundo aire. O ahora con Lila Downs para su nuevo disco, quien es una persona que admiro mucho. Por ese lado, de la producción, me gusta trabajar con gente que tiene los mismos valores acerca de la música mexicana que yo, que le importa mucho tener identidad, ese es el principal valor. Lo otro es buscar presencia, creo que como productor es lo más importante, encontrar quién es el músico o qué hay detrás de la música de cada uno de los artistas para entenderlo y hacer que su trabajo les quede a la medida”.

“La producción es un proceso de admiración, de encontrar cosas y pasiones en común y poderlas traducir en un sonido. Para mí, lo más importante cuando haces un disco, un proyecto, es que tenga una identidad propia y no buscar una misma receta, de otra manera terminas haciendo discos genéricos. Lo bonito en cada disco es que sea un universo que te sorprenda a cada momento”.

Hablando de la parte de equipo y de estudios, ¿qué usas para tu proceso de composición y producción?

“Tengo un estudio donde he trabajado todos mis discos y tengo muchos sintetizadores análogos. Trabajo prácticamente toda la primera parte de las producciones en mi estudio, uso Live o Pro Tools como herramienta, una grabadora y voy haciendo una especie de collage; me gusta usar samplers y el sonido de los viniles cuando sampleas cosas. Después llevo eso a otros lugares, si hago colaboraciones me voy a otros estudios; tengo una manera ya muy hecha para llevar bien lo que necesito para grabar en lugares que no necesariamente sean estudios de  grabación”.

En tu reciente disco tienes muchas colaboraciones y fuiste a varios lugares, ¿cómo fue el proceso?

“Estuve viajando mucho por Latinoamérica y Estados Unidos, particularmente en Jamaica, Los Ángeles, Tucson; fui a Argentina para conocer a “La Yegros” y grabamos en París, y tuve la suerte de grabar a Sly & Robbie en Jamaica, que son una leyenda. Fui para poder grabarlos en casas, estudios, con mi pequeña unidad de grabación. Soy muy aventurero y cuando me gusta algún proyecto lo busco y me presento. Hace unos años hice un proyecto llamado “Compass”, con Toy Selectah, y aprendí a quitarme la pena y preguntar; no se pierde nada y así logré hacer un disco con noventa colaboraciones sin pensar al principio lo que me dirían. La cosa es que conecten con la música que haces y termine siendo interesante”.

En cuanto a la mezcla de las grabaciones, ¿también la haces tú?

“En ocasiones, pero en mi disco reciente trabajé con Mario Caldato, quien ha hecho discos para Beastie Boys, Beck y Marisa Monte. Tenía muchas ganas de trabajar con él, porque entiende mucho la música electrónica y la orgánica, ha colaborado con muchos artistas brasileños, es mitad brasileño y mitad mexicano. Hemos hecho varios proyectos juntos. Regularmente yo hago la mezcla, pero es interesante darle la vuelta. La idea cuando trabajas con alguien más la mezcla es buscar sus oídos y darle libertad”.

Háblanos de tu trabajo y el aprendizaje en la musicalización de proyectos en cine, series… 

“Acabo de hacer la música para la nueva temporada de la serie “Narcos” de Netflix; el año pasado estuvimos involucrados con ‘Coco’ y fue muy emocionante, fue un proceso que tomó entre seis y siete años y tuve varias funciones, desde entender qué música mexicana era la idónea para grabarla. La gente de Pixar me dijo que las películas que ellos conocían no representaban a México, tenían un sonido de música mexicana que no era real, entonces se tomó mucho cuidado en tratar de que cada uno de los músicos que grabara fueran de aquí. Fue muy bonito y la verdad es que llegó como algo muy importante para celebrar que somos mexicanos”.

¿Cuál es tu opinión sobre lo que está pasando en la música alternativa en México?

“Hay una escena importantísima, cosas que están pasando en la escena independiente. Hay mil cosas pasando, proyectos electrónicos muy interesantes y bandas de rock increíbles como Little Jesus o gente que hace cosas nuevas. Considero que junto con la música, la cocina y el cine, creativamente estamos en un lugar emocionante para vivir, estamos mostrando otra cara de nuestro país afuera”.

¿Qué consejo le das a quien quiere entrar en la industria de la música?

“Que no sean sólo músicos, sino generadores de ideas. Para entrar a la industria de la música hoy, ya ni siquiera es necesario entrar; te puedes autogestionar y generar a partir de tus redes sociales y tus propios canales, siempre y cuando tengas una idea poderosa. Las buenas ideas viajan y triunfan; las ideas magnéticas, las ideas que proponen”.

Las expectativas de Camilo Lara de su próxima masterclass es que resulte interesante hablar justo de la autogestión y la forma en la que el músico y sus propios medios pueden generar éxito. Hoy tenemos la mesa servida para tener éxito afuera y todo lo que toma es imaginación e inteligencia, saber hacer las cosas. “Ese proceso está disponible para todo el mundo”, concluye; “hoy hay muchos ejemplos de éxito que no pasan por los canales tradicionales”.

Entrevista: Nizarindani Sopeña / Redacción: Marisol Pacheco