Grabado en Fábrica de Éxitos, se trata del primer sencillo del nuevo disco de BuenRostro, “Tierra”, bajo la producción de Alejandro Colinas (grabación y mezcla) y masterización de Luis Felipe Herrera en Masterhead Lab: “En este confinamiento sanitario nos pusimos a trabajar a la distancia sobre un repertorio ya elegido para iniciar esta tercera producción que pretendemos sacar completa en la segunda mitad del año. El tema lo compuso nuestro guitarrista Arturo Bárcenas, y me parece un regalo porque es la primera producción que hacemos de una rola escrita por otro integrante de la banda”, describe Lupita, vocalista del grupo nacido en Milpa Alta, Ciudad de México, hace una década.

Trazado a partir de una maqueta trabajada con herramientas como Reaper, Garage Band y Ableton Live, el tema se grabó en una semana dadas las condiciones de restricción sanitaria y el anhelo de poder experimentar en el estudio, como recuerda Lu Yang: “Más allá de los retos de trabajar en línea, sacamos esta canción detonando cada quien su lado creativo en casa y eso nos dio la oportunidad de componer para la banda de forma más concreta, lo que;  nos llevó a nuevas formas de visibilizar las canciones y cómo contextualizamos lo que está pasando, cómo vemos, sentimos y hacemos llegar el mensaje a los demás. Al principio mandamos maquetas, recibimos y aportamos, y la estructura cambiaba mucho”.

Para la grabación en el estudio, la guía de Alejandro Colinas con toda la experiencia en lo técnico y musical en el world music, inició con la batería, para luego capturar el huéhuetl, las percusiones, bajo, guitarras acústica, eléctrica, acordeón, violín, tamborita y finalmente, la voz y coros. La dinámica cambió no sólo por la atención sanitaria, como relata Alfredo:

“Fue maravilloso trabajar con Alejandro. Además del momento y contexto que vivimos, nos dimos libertades, porque a Alex le gusta experimentar con sonidos y nos hizo propuestas; eso nos gustó mucho. Se hizo más tardado, porque llegamos a tener muchos más canales de los que solíamos tener siendo una banda de ocho personas. El resultado fue increíble. Es un viaje sonoro a partir de una propuesta que da una escucha externa que ya hemos tenido y nos ha aportado mucho, pero tenerla con ese conocimiento y esa experiencia, fue como una master class en producción”.

“El disco pasado llevamos una preprodución muy completa y básicamente se hizo el registro al llegar al estudio. Ahora hicimos una preparación también, pero experimentamos en el momento: eran muchas cosas y cambios que se hicieron durante la sesión en el estudio, precisamente para lograr algo distinto o con una magia distinta. Nos tomó una semana entre coordinar tiempos y grabar”.

Alejandro Colinas realizó la mezcla y, por recomendación suya y de Alejandro Abara, se encargó la masterización a Luis Felipe Herrera. Para este sencillo, destaca también haber contado con músicos invitados: “Fue la primera vez que tuvimos músicos invitados, porque al escuchar la canción por primera vez, nos remitió a la música calentana y de tamborita del Estado de Guerrero. Dadas las circunstancias, nos recomendaron músicos que están en la Ciudad de México, quienes resultaron amigos de hace tiempo: Isaías Daniel (tamborita) y Arian Lara (violín); terminaron de ponerle ese colorcito que habíamos identificado desde el principio”, detalla Lu.

El trabajo de la voz también admitió licencias para explorar, como señala Lupita: “El solo hecho de que no fuera una composición personal lo hizo diferente y se me dio la oportunidad de aportar en el sentido de que pude modificar toda la melodía y pedir retroalimentación. Hubo una revisión de la letra en la que yo tuve la última palabra y pude hacerlo para sentirme con mucha libertad pero buscando respetar los deseos del compositor porque es valioso para mantener la esencia”.

Lo enriquecedor de esta experiencia fue la manera de llegar a nuevas cosas, lenguajes y formas que no se hubieran develado de haberse apegado estrictamente a una sesión convencional: “Un ejemplo muy claro de esto fue cuando Alejandro nos dijo que si al probar no funcionaba, se descartaba. Yo hice guitarras acústicas combinando entre una de cuerdas de nylon y otra con metálicas, posiciones y rasgueos y todo eso nos dio que cada parte de la canción tiene su timbre adecuado. Con el huéhuetl se probó en diferentes lugares del estudio, elevándolo para dar con la sonoridad indicada”, destaca Arturo.

Con el plan de entregas primero tres sencillos y luego el disco completo, “Tierra” será un álbum de celebración y adaptación a un tiempo donde saciar el anhelo creativo nos hará crecer en todo sentido.