En esta era de cambios de paradigmas, el audio no podía quedarse atrás. Mucho se ha hablado y se habla sobre audio que “va sobre IP”, “Dante” o “Rednet”, pero poco queda claro y sus ventajas aún parecen ajenas a los estudios de grabación e ingenieros en general. Volvemos a insistir en que no hablamos de si es mejor el audio análogo o el digital, sino que vamos siempre en pro de sacar lo mejor de ambos mundos, utilizando nuestro hardware análogo, pero agregando la posibilidad de ruteo que hasta hace poco parecía ciencia ficción.

Términos siempre útiles

Antes que nada, aclaremos algunos conceptos básicos para que no haya dudas.

  1. Red IP (Internet Protocol). Asigna en cada red una dirección fija o móvil a cada dispositivo que esté conectada a ella para ser encontrado. De momento, las direcciones IP son de hasta doce números separados en cuatro grupos separados por puntos: 192.198.100.103, 200.100.0.1, por ejemplo.
  2. TCP (Transmission Control Protocol). Si bien es un protocolo de 1974, aún es muy utilizado y básicamente da soporte a muchísimas aplicaciones. Es un sistema de trasmisión y negociación entre equipos o dispositivos. Junto con el protocolo IP, forman el protocolo TCP/IP.
  3. Router. Dispositivo que permite, a grandes rasgos, controlar y organizar nuestra red. Posee conectores RJ45 para conectar los distintos equipos que estén en nuestra red y administrar sus transacciones de datos (audio incluido).
  4. Ancho de banda. Para explicar esto, imaginemos nuestro router como un distribuidor de agua. Éste recibirá un gran caudal y debe distribuirlo a las diferentes casas. Una casa con ocho personas necesita más caudal y presión de agua que una para dos personas. Ahora, disponemos de un total imaginario de cien litros; lo lógico sería darle a la casa con ocho personas una cantidad de ochenta litros y a la de dos, veinte. Muchos routers vienen configurados sin este parámetro y muchas veces, sucede que a la casa de dos personas le van noventa litros y a la de ocho, le van diez y ahí empiezan los problemas. De la forma en la que administremos nuestro ancho de banda (ver las especificaciones técnicas del router) y como lo configuremos, es que tendremos el mejor provecho. Muchas, pero muchas veces, no es que los routers no sean los correctos para una carga de trabajo, sino que están mal configurados o no lo están.
  5. QoS: (Quality of Services). Característica con la que vienen varios routers para administrar qué tipo de información tiene prioridad de paso (mayor ancho de banda), antes que otra.

Es necesario hacer una distinción antes de continuar. Hay muchas consolas, controladores y dispositivos que tienen un socket RJ45, pero eso no nos da el indicio real de que tenga audio sobre IP. Muchos de este tipo de controladores usan red (Ethernet) con finalidades de automatización, control, sincronía o envío de comandos, pero no audio sobre IP.

El audio sobre IP (no confundir con control sobre IP mencionado anteriormente), necesita una conversión de audio análogo a digital y de audio digital al protocolo de red que usemos para enviar/transportar nuestro sonido a nuestro dispositivo de destino. Una vez llegado a este lugar, necesita una decodificación de paquete de red a audio digital y de digital a análogo para salir por nuestros monitores, como lo hace una señal común de nuestra DAW.

Esto podría parecer engorroso, pero no lo es. Consideremos, como una de las ventajas primarias (por empezar a nombrar alguna de ellas), que si poseemos nuestro control room en una parte de nuestro estudio o casa y nuestra sala en otra parte (los que hayan hecho esto sabrán de lo que hablo), pasar una manguera de conexión de 16 canales y cuatro envíos, digamos unos diez a veinte metros entre recorrido de paredes como mínimo, sabemos que es un gasto muy alto de dinero si lo comparamos con un solo cable de red de categoría 5 o 6. Antes de continuar, también podemos mencionar el tema de cómo un cable con una señal análoga sufre la radio frecuencia y el influjo de otras señales a su paso por más que esté apantallado. Hace unos años, el problema solamente eran algunas señales de radio, malas instalaciones eléctricas, problemas de aislamiento, transformadores o líneas perpendiculares, pero actualmente, a esos problemas o causantes de la parasitación de nuestra señal debemos agregarle la telefonía celular y las redes inalámbricas.

¿Por qué el transporte de audio por IP no sufre el mismo problema que por cable de audio análogo?

Para responder esta pregunta, vayamos con un poco de teoría sobre el audio por IP. Como dijimos antes, para que el audio sea transportado por cable de red, necesita ser muestreado por un conversor A/D y luego ser transformado en paquete de protocolo TCP/IP par, uno podría pensar que toma mucho tiempo y que la latencia sería imposible. Podemos decir que estamos en una parte del tiempo y la tecnología en la que, con la implementación de tecnologías Gigabit en redes, procesadores y clocks más rápidos, se la conversión ha llegado a bajar a casi nano segundos y por ende, la latencia final.

Una vez convertido nuestro audio en paquete de red para su transporte, éste corre con un identificador (ID) hasta su destino, donde es verificado y reconvertido en audio digital, lo que permite enviar de forma multiplexada (varios haces de información corriendo paralelos), hacia varias interfaces de audio que soporten audio sobre IP, permitiendo una flexibilidad en el ruteo nunca antes vista.

¿Cómo es posible ese ruteo?

Supongamos que estamos grabando en nuestra sala una batería (pongámonos exigentes), en 16 canales. Nuestro convertidor estará en la sala; es decir, que la señal análoga sólo tiene el recorrido desde el micrófono hasta el convertidor. Supongamos que queremos hacer un ruteo de esa batería hacia dos destinos: el primero, el control-room donde está el resto de la banda y el segundo a una sala de post producción. El ruteo en estos casos es comandado por el software que viene con la interfaz y distribuye los paquetes junto con el router; es decir, sólo necesitamos tres cables de red (uno para la salida del convertidor y los otros para cada destino), lo que nos ahorra splitters de mangueras, conectores y unos cuantos miles de pesos, además de que el audio no sufre interferencia.

Conclusión de la primera parte

Sabemos que éste es un tema complejo, ya que rompe el paradigma del audio “tradicional”, y que a veces el material disponible no está actualizado o no es suficiente. Por eso lo repartiremos en tres partes, para abarcarlo de la forma que se merece. Desde esta humilde trinchera de la información, intentaremos acercarles lo mejor y tratar de que comencemos a pensar que ante una nueva forma de trabajar en el audio, debemos estar abiertos a conocer lo que está pasando. Obviamente, no estamos reinventando la rueda o redescubriendo el fuego, pero nos encontramos ante un cambio del flujo de trabajo que bien sabemos que a los seres humanos nos cuesta muchísimo; por algo se dice que el ser humano es un animal de costumbres. Para cerrar, me resuena la frase del gran Luis Alberto Spinetta que cantó: “Aunque me fuercen, yo nunca voy a decir que todo tiempo pasado fue mejor. ¡Mañana es mejor!”.

Por Martín Díaz Vélez

*Músico de carrera, compositor, profesional del audio y la tecnología, residente en la Ciudad de México. Actualmente se desempeña como consultor en audio, productor, realizando grabaciones y masterización. Desde 2005 tiene su propio sello: Fusa Records (www.fusa-records.com). Estudiante avanzado de Ingeniería en la UTN, Argentina, colaborador en páginas sobre audio y tecnología. Miembro AES Full desde 2007, participando activamente en disertaciones sobre informática musical y tecnología aplicada al audio tanto en México como en Argentina. Contacto: mdiazvelez@fusa-records.com

 

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