La voz de Ana Torroja es el sello de un periodo singular de la música en español y que ahora, junto a los DJ’s Alizzz y El Guincho, tendrá renovados bríos al coproducir música electrónica como el sencillo “Llama”. “Esto surgió por el interés de invitar a cantantes de pop como lo hacen Calvin Harris y David Gueta; a mí me encantó la idea porque mi primer bagaje musical es electrónico. Con esa música crecí junto a Mecano y hacía mucho que no me acercaba a ella”, comparte de arranque la intérprete.

Lo que siguió fue grabar en Barcelona y luego hacer el trabajo de postproducción a distancia, modelo de creación estándar al que se ha sabido adaptarse: “Ahora no hace falta verse con los productores para crear, pero yo estoy hecha a la antigua escuela y me gusta conocer con quién voy a trabajar, convivir con ellos, sentir la vibración y la energía que se genera en el estudio que es donde salen cosas. Estuvimos en un estudio en Barcelona día y noche, componiendo. Alizzz traía ya unas bases musicales y sobre esas, entre los tres y Rosalía, que andaba por ahí, hicimos “Llama”.

“El concepto del proyecto es pop electrónico y producir canciones con DJs que unifiquen todo; son tres equipos distintos y cada grupo de canciones suena diferente. En Barcelona nos metimos al estudio y estuvimos trabajando y haciendo de “Llama” la elegida para abrir una nueva etapa para mí, porque es la canción más innovadora de todas las que tengo sin dejar de ser yo, que es importante. Melódicamente es muy sencilla, pero cuando unes la producción musical, se crea esa magia de una canción innovadora y diferente con la que puedes conectar”.

“Las canciones estaban bastante claras cuando las hicimos como demos; la voz en “Llama” es lo que hicimos en el demo para la disquera y así se quedó. En cuanto al sonido me gustó que siendo algo electrónico tiene un punto que compartimos Alizzz y El Guincho, de mantener lo orgánico; el sonido no es frío como antes. Ahora puedes recrear sonidos reales, que no pierden lo orgánico y ellos lo conservan como productores y artistas”.

En cuanto al tratamiento de su voz, la pauta la han marcado los productores: “La decisión se la dejo a ellos. Hay un Neumann que le sienta muy bien a mi voz y un Sony, el tema es que como mi voz no tiene tanto cuerpo hay que dárselo con micros que lleguen a eso. En esta producción he llegado a sitios y sonidos de mi voz que no había usado nunca, así que estoy muy contenta y redescubriéndome”.

Camaleónica, prófuga de lo convencional y la zona de confort, Ana supo establecer un vínculo creativo con Alizzz y El Guincho que, sumado a su velocidad para concebir las cosas, dejó en ella nuevo aprendizaje: “Me adapto perfectamente a cualquier situación, no me gusta la rutina ni la monotonía o repetirme así que todo lo que signifique salir de eso me tendrá lanzándome de cabeza. Estos chicos son genios, su capacidad creativa es impresionante. Me sorprendió la rapidez con la que hacen canciones y trabajamos sin dejar de disfrutarlo: hacíamos un loop o una melodía que servía para un coro y teníamos este equipo que lo hace posible, que te permite jugar y desvirtuar la realidad; da esa rebeldía que es el poder que tiene la electrónica y la tecnología de hoy que me gusta muchísimo”.

Entrevista: Nizarindani Sopeña / Redaccion: Marisol Pacheco