El papel del productor para un artista que graba es fundamental para su carrera, tanto como para pulir y conceptualizar la música de éste, como para, en ocasiones, definir un rumbo artístico. Así, la cartera de productores musicales en México se va engrosando con los esfuerzos de músicos que en un determinado momento ponen su bagaje al servicio de otros.

Música, televisión, teatro, cine

El caso de Alejandro Pérez, mejor conocido como “Orko”, es un ejemplo. Después de un largo tiempo como baterista de la icónica banda tapatía Azul Violeta, sus numerosas experiencias lo hicieron deslizarse poco a poco al asiento detrás de la consola, para establecerse ahí fácilmente. Ha realizado exitosos trabajos para numerosos artistas y podemos mencionar, entre lo más destacado, su aportación en todos los trabajos para la banda Porter.

Alex nos recibió en su base de operaciones: los estudios Tercer Piso, en los cuales ha cubierto las necesidades de producción de grupos musicales, shows de televisión, música cinematográfica y de teatro musical. Empezamos la charla, enterándonos acerca de sus orígenes musicales: “En mi familia tengo parientes músicos; por la parte materna hay varias generaciones de violinistas y violistas y tal vez esa fue la razón por la que desde pequeño me he sentido emocionado por la música. Por consecuencia y por tradición, a los nueve años entré a estudiar violín y a los doce me cambié a estudiar batería, por la cual sentía una atracción muy fuerte. De ahí terminé la carrera como instructor de música en la Escuela de Música de la Universidad de Guadalajara”.

De esa forma, “Orko” se apropió de la batería como su instrumento y posteriormente inició su travesía por diferentes ámbitos de la profesión: “Tal vez el que yo pienso que fue mi primer highlight como músico fue mi participación con el grupo Carmín, también de Guadalajara, con quien a muy temprana edad tuve la oportunidad de hacer una gira en forma, incluyendo la participación en el Festival OTI, que en aquel entonces era muy importante”.

Revelaciones técnicas

Llegó el momento en que nuestro entrevistado empieza a acumular experiencia con diversas agrupaciones: “Después de tocar un tiempo, me integré a la incipiente banda Azul Violeta y de ahí a Rostros Ocultos. Entonces me mudé a la Ciudad de México, donde participé en un proyecto con Julieta Venegas llamado Lula. Cuando regresé a Guadalajara, integramos Azul Violeta de manera formal; con esta formación conseguimos nuestro contrato con EMI y mi segundo highlight fue hacer el disco “América” en los Estudios Real World de Peter Gabriel, en Inglaterra, con la producción de Richard Blair. Considero esta experiencia como mi universidad, porque llegué con toda la intención de aprender. Impresionado con todo el equipo y la gente y su profesionalismo, empecé a sentir más atracción por las consolas, el equipo y las técnicas de grabación. La experiencia en Real World fue increíble. Teníamos de vecinos a King Crimson cuando grababan su disco “Thrak”.

Uno de sus productores, David Botrill, nos hizo varias visitas en las que pudimos compartirle nuestra música, al igual que George Martin. Incluso tuvimos la oportunidad de invitar a Tony Levin para que grabara en nuestro disco. “Orko” reflexiona: “El aprendizaje puntual es el respeto que la gente tiene por la música y por los músicos. Ahí todo el mundo era tratado con una humildad muy especial y pudimos apreciar lo bella que puede ser esta comunidad”.

“De ahí hicimos dos discos más: “Globoscopio” en Ajijic, Jalisco, también con la  participación de Richard Blair, y de donde salió la canción más importante que hicimos: “Tu luz”. El tercer disco, el cual hicimos en Nueva York, fue para mí sumamente importante, porque tuve la oportunidad de conocer una buena cantidad de estudios, con las modalidades análogo-digitales. “Mini Multi” fue el último disco que hicimos en cinta de dos pulgadas, combinado con tecnología digital. Este disco lo hicimos con Didi Gutman y fue también una experiencia sumamente agradable, en la que conocimos a muchos músicos neoyorquinos gracias a que él era ya un residente. Algo que en particular me encantó fue tener la oportunidad de estar en estudios de gran historia, como Avatar (que anteriormente era The Power Station), Sorcerer o Chung King. En 2002 fue mi primera participación en el terreno independiente, y con el apoyo de la disquera tapatía Fugazi Records, hicimos el disco “Contacto”. En él tomamos la producción de una manera un poco más seria y adoptamos un control absoluto de la parte artística”.

Escalera al tercer piso

Alex Pérez absorbió lo suficiente de estas experiencias para empezar a tener nuevas inquietudes y plantearse nuevos objetivos profesionales: “Hay dos razones principales que me acercaron al área de producción musical. Una fue la toma de conciencia de que ser sólo un instrumentista en la  industria de la música me pondría las condiciones un poco complejas, y la otra fue la necesidad en un punto en el que por cuestiones presupuestales y contractuales con la disquera, el proceso de salida de los discos era demasiado largo en los tiempos y que no eran días, sino meses. Había que hacer algo más para producir dinero y poco a poco me fue gustando ponerme playeras de otros equipos y participar de una manera  más integral en otros proyectos”, menciona.

En ese momento es cuando nace Tercer Piso, esfuerzo multifuncional resultado de la detección de diversas necesidades en el mercado emergente. Alex narra: “El proyecto Tercer Piso arrancó en 2002, basado en la amistad de tres amigos: Pepe Vergara, Charly Haro y tu servidor. El proyecto se estructuró en dos áreas principales: una fue la creación de un sello disquero independiente, y por otro lado, un espacio de producción de eventos con equipo de audio e iluminación, justamente para apoyar a los artistas y para renta. Ambas áreas operaron alrededor de ocho años. En mi caso, me encargué del sello, en el que hicimos muchos discos y apoyamos a otros artistas según sus propias necesidades, por ejemplo, mezcla, masterización, distribución o maquila, además de tratar de acercarlos a un público más amplio. En este periodo tuvimos la buena fortuna de conocer a la gente de Porter, y a quienes tuve la oportunidad de producir. Este fue un proyecto que en un corto tiempo pasó del anonimato a tocar en Coachella. También colaboré coescribiendo, produciendo y grabando el disco “Mermaid Sashimi”, de Juan Son, que tuvo una nominación al Latin Gramm, así como tener algunas participaciones musicales en las películas “Todo el Poder” y “Tres Idiotas”.

Otros artistas que apoyamos fueron Disidente, Radaid, Plastiko y Yoyo Breakers. La entonces evidente desaparición del disco compacto y los formatos físicos, nos llevó al estatus actual, en el que operamos como un estudio de grabación y yo personalmente produzco y aporto al talento nuevo, sobre todo”.

“Orko” concluye nuestra entrevista, con sus planes futuros: “No tengo intenciones de retirarme de la música ni de la producción de discos. Tampoco pienso abandonar la parte de seguir tocando en vivo e incluso seguir experimentando con otros instrumentos que no he tocado en un escenario, como por ejemplo la guitarra. Dentro de un par de años tengo serias intenciones de hacer un disco conmemorativo de mi carrera en la música con motivo de mis cincuenta años, donde me gustaría invitar a gente que admiro y que tendrá un gran valor, de manera personal. ¡Mucho que hacer, todavía!”

La trayectoria de Alex Pérez

  • Compositor, productor baterista e ingeniero para Azul Violeta (1989-2014).
  • Compositor, productor e ingeniero para Porter (2004-2018).
  • Productor, arreglista e ingeniero para el proyecto Mariachi Rock-O (2007-2019).
  • Compositor, productor, instrumentista e ingeniero para Juan Son (Mermaid Sashimi 2007), nominado a mejor canción para los Latin Grammy (2007).
  • También ha trabajado con Disidente, Sussie 4, Forseps, Pumcayó, Yoyo Breakers, Carlos Quintana, Paola Vergara.
  • Participaciones en cine: “Chivas”, “Tres idiotas”, “Todo el poder”, “Chul-lel”.
  • Participaciones en teatro: “Dr. Frankenstein”, de José Fors.
  • Participaciones en televisión (score): “El señor de los cielos”, “Enemigo íntimo”.