Reconocida con el Vanguard Honorees por She Is The Music, organización co-fundada por Alicia Keys, reconocimiento que distingue a mujeres cuyo impacto ha dejado huella duradera en la industria musical, la productora, compositora, ingeniera de audio y artista colombiana, Ali Stone, confirma su liderazgo como mujer referente en el mundo del audio y la música. Nominada cinco veces al Latin GRAMMY, ha hecho remixes para Katy Perry, colaborado con GYALGEBRA de Major Lazer y también ha incursionado en el mundo de los videojuegos junto a Rocksmith+. En este relato cuenta cómo construyó su camino.
A los 13 años ya me decían que estaría bien hacerme de una MBox, Pro Tools y una iBook para grabar las guitarras y enviarlas. Así comencé en el mundo del audio y me involucré completamente en 2012. Me empezó a gustar mucho la música electrónica y me llamaba la atención cómo podían hacerla con un ordenador, así que me puse a investigar”.
El valor de formalizar un hobby
Para Ali, el inicio de este viaje sonoro inició en la infancia, en su natal Colombia, como recuerda la multi instrumentista: “Siempre tuve mucha facilidad para la música y los instrumentos, pero la guitarra se volvió como mi segunda voz; uno de mis maestros fue el mismo de Juanes, así que me clavé en el rock, el blues y el metal, al punto de que comencé a tocar en bandas y a grabar guitarras cuando tenía 13 años. Era una niña rockera de colegio. A esa edad ya me decían que estaría bien hacerse de una MBox, Pro Tools y una iBook para grabar las guitarras y enviarlas.
“Así comencé en el mundo del audio y me involucré completamente en 2012, tomándolo por curiosidad y hobby, porque me empezó a gustar mucho la música electrónica y me llamaba la atención cómo podían hacerla con un ordenador, así que me puse a investigar cómo lo hacían. Fue un mundo de autodescubrimiento, lo hice de manera autodidacta y después quise subir el nivel.

“Estudié Administración de Empresas en la Universidad de los Andes, y mientras estudiaba audio por mi cuenta, en libros de mezcla y masterización, diferentes blogs y videos de gente explicando cómo hacer las cosas. Me obligaba a mí misma a entender, como si fuera una clase: abría Pro Tools y me movía perillas para descubrir cosas”.
“Eso me sirvió para poder ser productora, compositora y hacer mezclas, no solamente para mi propio proyecto, sino para otra gente. Conocía mis capacidades y sabía qué usar para mí y para los demás; podía describir la personalidad de otra persona a través del audio. A eso también se llega por la experiencia y la práctica, es un valor de probar sin tener miedo e ir acompañando todo con la educación”.
La producción, una faceta camaleónica y enriquecida por la experiencia
De manera profesional, lo que cambió todo para Ali fue ganar un concurso en 2013, convocado por Disney: “El concurso era hacer una versión del soundtrack de Monsters University. Me fui por algo no comercial, cinemático, con tratamiento sonoro y súper sensorial. No esperaba ganar, lo veía como otra manera de aprender a producir la canción, con mi visión, y resultó ser un super éxito. Más allá del premio, también sentí el peso de ese reconocimiento, porque fui la única mujer del concurso y eso llamó mucho la atención. A raíz de eso me empezaron a contactar para hacer remixes para otros artistas, como la canción “Roar” de Katy Perry, e hice la banda sonora de una película de terror”.


“Se estaban abriendo puertas increíbles y sabía que tenía que dar el 200 por ciento. Todo comenzó ahí. En 2013 también saqué una canción mía, para sentir que podía desconectarme de lo que hacía para otros y fue bonito, porque se empezó a dar naturalmente. Siento que a medida que fui haciendo las cosas e iba puliendo la capacidad de transformarme, podía ponerme un sombrero u otro de distintos proyectos para producir”.
“En 2016 saqué una canción que se llama ‘Falling for you’, mi hit más grande en el sentido de que se hizo viral en Asia, salió en MTV, en la radio y me dio buenas regalías. Con eso pude tener presupuesto y dedicarme a la música. Todo se alineó, estuve en la gira de Justin Bieber “Purpose Tour” en 2017, toqué en el EDC y pasaron un montón de cosas, convenciéndome de que había tomado la decisión correcta”.
“Me mudé a Los Ángeles cuando salió mi primer álbum, ‘Sexto sentido’, y me empezaron a contactar artistas como Alan Walker para hacerles música, y marcas como Roland me querían llevar al NAMM, pero entonces entendí que para estar en la industria, debes saber cómo funciona. Opté por seguir con los artistas; me movía en el ámbito electrónico y alternativo, y la necesidad me llevó a ir haciendo de todo: hip hop, country, R&B, y a estar en sesiones con mucha preparación, aplicar mis habilidades de mezcla y master en los demos y entregarlos sonando claramente. Me fui ganando el trabajo y la atención de la gente porque podía hacer todo eso”.
En general, estoy fascinada de ver cómo ha ido avanzando la tecnología y quizás algo que me conflictúa un poco es la inteligencia artificial, cuando se le ve como algo que puede reemplazar a la creatividad”.
De la accesibilidad digital, al audio inmersivo y a la inteligencia artificial
Para la colombiana, entre las bondades del momento tecnológico que se vive hoy, están la accesibilidad y mejora en emuladores digitales: “Hoy tenemos un montón de plug ins brutales que emulan equipo análogo impresionante. Otra cosa increíble es la accesibilidad, porque cuando comencé en el año 2000 solo había blogs y videos, y ahora hay un montón de organizaciones, podcasts, escuelas y más gente mostrándote cómo puedes hacer absolutamente todos los procesos y eso es increíble, incluida la educación en producción musical”.
“También la inversión en costos es otra, ya que hoy puedes hacerte de equipo más fácilmente, no como cuando inicié con mi primera interfaz, una Liquid Saffire 56 de Focusrite que me traje de Estados Unidos, porque no se conseguía en Colombia, al igual que otras cosas, como los instrumentos musicales. Me encanta que ahora podemos seguir aprendiendo y adquirir equipo. Actualmente colaboro con empresas de plug ins que me patrocinan y me parece excelente poder ir probando lo que están por sacar e ir implementando poco a poco para estar actualizada”.
“En general estoy fascinada de ver cómo ha ido avanzando la tecnología y quizás algo que me conflictúa un poco es la inteligencia artificial, cuando se le ve como algo que puede reemplazar a la creatividad. Yo la he usado de manera asistida, son avances asombrosos y muy fuertes, pero no están para reemplazarnos en las áreas creativas. Son una gran herramienta y me parece que es bueno discutirlas porque son el futuro inmediato”.

“Sobre el audio inmersivo me parece muy bueno que tenemos cada vez más opciones para que el usuario final lo aprecie y que se están trasladando los catálogos a Dolby Atmos y audio espacial. Yo estoy haciendo mezclas inmersivas y es súper chévere, porque es dar otra visión a cómo sientes la canción, de manera distinta al estéreo”.
La de Ali Stone es una trayectoria que muestra un camino para hacer del audio y la producción musical una carrera que desafía etiquetas. Su ejemplo refiere cómo consolidarse entre las figuras latinoamericanas, siendo versátil y explorando la riqueza de la música contemporánea para aportar un sonido que cruce fronteras culturales y de género, y así inspirar a nuevas generaciones.
“El reto que pide esta industria siendo mujeres productoras, ingenieras y músicos, es que seguimos siendo un porcentaje muy pequeño y cuesta mucho más abrirnos espacios. Yo aprendí a hablar por mí y a defender mi trabajo, a no dejarme derribar por estigmas y me he mantenido muy firme en eso. No deben juzgar nuestro trabajo con los ojos, sino con los oídos, porque hacemos cosas increíbles y merecemos cobrar igual”.
Entrevista: Nizarindani Sopeña / Redacción: Marisol Pacheco



