La academia de canto International Vocal Training, al sur de la Ciudad de México, tuvo a bien invitar a una importante figura del ámbito musical para una clase magistral: Dorian Holley, vocal coach en los tours, corista principal y director vocal de Michael Jackson desde su tour “Bad” hasta “This is it”, quien convivió mucho tiempo con el cantante y bailarín, desde 1987 y hasta unas horas antes de su deceso.

Dorian se desarrolla actualmente como corista principal y director vocal de artistas como Lionel Richie, Stevie Wonder, Alicia Keys, Cristina Aguilera, Joss Stone, Seal, Wilson Phillips, Gladys Knight y Rod Stewart, entre una muy extensa lista. Su sesión en International Vocal Training (la cual está certificada oficialmente por las técnicas vocales que precisamente utilizaba Michael Jackson), brindó conocimiento acerca de cómo se hacían sus giras, cómo era su forma de trabajo y cómo fue el proceso de dirigir toda la parte vocal, junto con Andy García y Michael Jackson, de “This is it”, el cual hubiera sido considerado como el mejor concierto jamás creado en la historia.

Dorian habló después de casi diez años de la muerte de Michael Jackson acerca de los aspectos que él vivió y las anécdotas que compartió con él en los escenarios por más de veinte años. Éstas son sus impresiones de la visita: “La clase estuvo muy bien, duró casi tres horas y conté mi historia, cómo llegué a la música, cómo comencé a trabajar con Michael y también hablé acerca de lo que se tiene que hacer para tener una vida en la música, además de algunas sugerencias de canto y desempeño en el escenario”.

Dorian también menciona: “Lo más importante que los asistentes querían saber es el trabajo duro que se necesita para llegar a ser bueno. Algunas personas nacen con esa habilidad para cantar, pero también hay que desarrollarlas, como en cualquier otras actividad. Se ve fácil, pero casi no se sabe todo lo que hay detrás de un concierto o una gira. Yo monté un show de Marvin Gaye, con una orquesta entera, y aún cuando preparamos lo más que pudimos, a mí siempre me queda la sensación de que faltó algo. Todos quienes subimos a un escenario tenemos temor, pero hay que olvidar todo lo que pasó, memorizar las letras y ensayos”.

La historia de Dorian Holley como vocal coach se dio por su actitud: “En una ocasión, suplí a un amigo mío que daba clases de cantó y fui aprendiendo; él pensó que yo tenía buen temperamento para esto. La actitud es importante en el canto, porque si estás de gira, realmente, el tiempo que uno está en el escenario es pequeño, comparado con el que estás viajando, o en backstage o en los hoteles, y hay que saber convivir, hay que saber cuándo hablar y cuándo estar callado”, señala.

Su visión acerca del uso de la tecnología en el tratamiento de la voz, ya sea en el estudio o en vivo: “Realmente no me gusta mucho. Siempre he tratado de hacer lo mejor posible mi trabajo, sin que se arregle después, o puedo hacer las tomas que se requieran. Creo que las herramientas tecnológicas pueden mejorar las cosas, pero en mi voz no es así”.

Los desafíos para los cantantes no han cambiado, en opinión de Dorian: “El reto es poder vivir de ello; si haces bien tu trabajo, es posible que haya alguien que te escuche y te recomiende, pero la práctica y disciplina son esenciales”. Finalmente, el vocal coach recuerda en dos palabras su trabajo con Michael Jackson: “Mágico e increíble”.