Creado por Nicola Mina, italiano de nacimiento, con ayuda del ingeniero Dennis Foley y asociado con Salvador Rodríguez, Studio One es un estudio de grabación ideal para grabar y mezclar, con equipo boutique high end, espacios tratados acústicamente, gran habilidad, talento y buenos oídos. Ubicado en el corazón del Valle de Etla, Oaxaca, en la República Mexicana, Studio One ofrece servicios de hospedaje y comodidades que fomentan la creatividad de los músicos.

A fuego lento  

Es Nicola quien habla al respecto de los orígenes del proyecto y los pormenores del espacio:

“En realidad, este proyecto comenzó hace treinta años. Inicié trabajando en el sonido después de estudiar música. Tenía doce años y terminé colaborando, barriendo el piso y demás, en una radio. Era una radio de provincia, algo muy romántico porque en Italia, el ambiente alrededor del audio es así, muy artesanal. Yo comencé conviviendo con artesanos, no con ingenieros. Y así, nunca he parado”, comienza.

“Conforme pasaban los años, hice una buena carrera. A los dieciocho, esto se había convertido en algo serio para mí. Ya trabajaba en broadcasting en todos los ámbitos, desde la operación, soltar los cables… había que saber de todo. Y bueno, desde pequeño yo salí de mi casa para construir un estudio. Construirlo desde cero. Afortunadamente siempre he tenido en mi vida muy buenos consejos y asesorías de parte de maestros y otras personas”, continúa Nicola Mina.

“La idea era hacer un estudio en casa, construido con equipo aceptable y razonable, dirigido a la música independiente y a todos, porque haber trabajado en él y haber comprado un solo tipo de máquina, hace que el estudio al final se haga accesible, pero sin molestar el resto del medio. Queríamos ser un estudio muy bonito, y que sonáramos muy bien”.

“Yo llegué a México diseñando instalaciones diversas, desde discotecas, hasta cines y teatros. Hacía ese trabajo en ese periodo de mi vida y era un trabajo que me hacía viajar mucho, pero cuando nació mi primer hijo paré. Viví de hacer proyectos web por unos años y ahora ya estoy en mi estudio, se cumplió mi sueño”.

“Gracias a un ingeniero con quien tuve una bonita colaboración relacionada con el manejo de frecuencias bajas en un cuarto pequeño, empezamos a trabajar más juntos; me envió diseños, me estuvo asesorando por Skype, midió conmigo el cuarto. Ese fue uno de mis golpes de suerte junto con otros colaboradores y eso hizo que realmente nuestro resultado final sea como lo había pensando, sobre todo en términos de respuesta acústica y en calidad y calidez. Utilizamos equipo análogo en su mayoría.

El estudio

Salvador Rodríguez, socio de Nicola Mina, comenta por su parte: “El estudio cuenta con dos cuartos de condiciones acústicas necesarias (cuarto de control y live room). Ambos están suspendidos y todo está muy bien tratado para capturar el sonido de la manera más limpia posible”.

Continúa Nicola: “Estamos ubicados en el hermoso Valle de Etla y tenemos la capacidad de hospedar a la gente. Hay dormitorios, cocina, salas…la idea es tener un ambiente muy relajante alrededor del estudio, algo indicado para que los músicos saquen su mejor interpretación. Si son músicos foráneos, es importante que tengan bastante comodidad. El cuarto de control es mediano y tenemos la particularidad de que el muro trasero de él se abre y se dobla hacia fuera, cada vez que hay muchas personas. Los cuartos están totalmente aislados y el live room es de muy buen tamaño; está estudiado para que cómodamente entre un piano de cola. Tiene la característica también de que sea un cuarto cuadrado y está tratado con distintas condiciones acústicas: en ciertas partes mi voz puede desaparecer casi, la parte seca del cuarto, mientras que hay otras partes más brillantes”.

“Podemos jugar bastante con las posibilidades en el live room. Si queremos, por ejemplo, podemos colgar páneles aislantes. En él hemos grabado cuartetos de cuerdas, baterías y metales, que son de los instrumentos que más se escuchan en Oaxaca”, explica Nicola Mina; “la idea con el tiempo es ir transformando toda la casa en estudio”.

Studio Uno fue estrenado en enero de 2015; en esa época se hicieron las primeras grabaciones, incluso sin terminarse las instalaciones por completo. “Por esas fechas tuve un problema muy serio con mis primeros socios y de un día para otro decidieron que no seguían, entonces tuve que bajar mucho la velocidad”, recuerda Nicola Mina; “pero aún así, ese primer año hicimos seis o siete producciones completas. Salvador tiene contacto con músicos que se dedican a hacer música relacionada con la relajación y en ese rubro hemos sacado dos discos, además de un álbum de una banda venezolana y otro de una banda mexicana de nombre Ayahuapu. Hemos trabajado con La Consentida de la Sierra, una banda de música tradicional que se quedó acá, y también trabajamos con la Banda Sinfónica de Tamazulapam y con la Banda del Sur, una de las más importantes de Oaxaca y quienes hicieron la música para un documental”.

Respecto lo que Nicola puede decirle a las bandas independientes de la Ciudad de México sobre su estudio es que “igual gastan menos acá y graban en este ambiente, en un estudio muy apto para las necesidades y, claro, pero podemos hacer cosas muy buenas. Monitoreo, parcheo, preamplificadores, microfoneo, todo está preparado para cualquier cosa y se puede hacer un gran trabajo en una atmósfera distinta. Es cuestión de tomarse unos días”.

Studio Uno y su equipo

“El estudio va por lo análogo y está hecho para crecer en esa dirección. Siento que con un cuarto con una buenas bocinas y buenos oídos se puede tener opciones híbridas buenísimas y para producciones que no tengan el tiempo para estar pasando todo el sonido por todos los circuitos, yo me encuentro muy a gusto trabajando con máquinas digitales y tengo el equipo para trabajar así. Vamos hacia el análogo, pero manejamos un concepto híbrido. Por lo pronto pasamos todo por circuitos y grabamos en digital, pero si nos toca producir digitalmente, la verdad es que es muy cómodo”.

Salvador comenta: “A mí me tocó la transición análogo/digital cuando empecé en este mundo, pero viví la transformación digital en vivo y tuve la oportunidad de trabajar con muchos equipos, pero ahora que vine aquí al estudio y que Nico me hizo escuchar las diferencias de lo análogo respecto a lo digital, me di cuenta de muchas cosas. Ahora estoy en una revaloración de sonido donde a través de lo que he escuchado, sé que la calidez que sentimos él y yo es lo que queremos del sonido del estudio; que lo que salga de acá tenga un sonido particular. El color y la calidez que queremos nos la dan este tipo de equipos. Para que realmente nosotros tengamos una oportunidad de crecimiento en este ramo, tenemos que atacar todas las cadenas que dependen de ello y para mí. una de las principales que se tienen que atacar es la acústica; de ahí viene la ventaja de tener cuartos tratados y la verdad es que los micrófonos que usamos son una belleza”.

Finalmente, sobre la microfonía, Nicola explica: “Tenemos micrófonos Peluso P67 y 606; Sennheiser en batería, Royer, AKG; los clásicos SM57 de Shure. Los preamplificadores que tenemos son Rupert Neve de las consolas y los ecualizadores son de la Trident 80. La posibilidad de sonidos que tenemos es muy amplia”, complementa Salvador.

“Nosotros estamos interesados en formar gente con oído crítico, tanto en la parte del sonido, como en la parte de la ejecución. Vengo de una escuela donde la misión es dar el mejor servicio a los artistas, quienes cantarán la pieza de su vida para emocionar al público. Siempre me adapto para que el músico haga su mejor interpretación posible. Siento que hay por dónde y estamos teniendo muy buena respuesta”, concluye Nicola.

Entrevista: Nizarindani Sopeña/Redacción: Michel Loeza

Ficha técnica Studio Uno, Oaxaca

Consola

Toft Audio ATB 16

Preamplificadores de micrófono

(04) Rupert Neve Designs 511

Joemeek SixQ

Preamplificadores de instrumento

Roland SIP-301 Bass Preamplifier

Electro Harmonix LPB-2ube

Procesadores de dinámica y ecualizador

Elysia Nvelope 500, Elysia Xpressor 500, Elysia Xfilter 500

Purple Sweet Ten 500s rack

Procesadores de efectos

Yamaha FX-500 Multi Effect Processor

Convertidores

Antelope Audio Orion 32

Superficie de control

Avid Artist Control V2

Micrófonos

Peluso P-67, Peluso CEMC-6 (x2)

Royer Labs R-101

(02) sE 2200 A

Sennheiser e602-II, (04) e604, (02) e614

(04) Shure SM57

AKG C3000, Perception 420

M-Audio Nova

Monitores de estudio

Unity Audio The Rock MKII

Yamaha MSP5s

M-Audio BX5 D2

Sistema de monitoreo

Presonus HP60

(06) Sennheiser HD-201

Software

Pro Tools 10/11

Logic Studio 10

Wavelab (Gold + Extensa colección)

Native Instruments Komplete 10

Slate Digital

EZ Keys, EZ Drummer

Y cualquier otro requerimiento, según las exigencias