La realización del Festival de Jazz de la Riviera Maya 2018 supuso cumplir dieciséis años de presentar a lo mejor del jazz y géneros afines desde Playa del Carmen, Quintana Roo y además, dejar testimonio de un modelo de producción que ratifica a México como un país donde el espectáculo tiene el capital humano y los recursos técnicos para armar presentaciones que cumplen con los más elevados estándares del entretenimiento a nivel internacional.

Así, con estimados de asistencia por encima de las 19 mil personas, el escenario montado en Playa Mamitas regaló una de las ediciones más vibrantes, con las actuaciones de Kike Pat, Lori Williams & Bob Baldwin, Bebel Gilberto, Paco Rosas & PK BND, Drew Tucker & The New Standard, Norah Jones, Pepe Hernández, Lalah Hathaway y Bobby McFerrin.

Un equipo hecho en casa 

Con doce años detrás de la logística para convocar a los artistas y enlazar a la producción técnica, Mili Ballesteros tiene claro que la mayor enseñanza de Fernando Toussaint (Q.E.P.D.), fue armar un equipo de trabajo que desde la oficina hasta el escenario, cumpliera y excediera sus funciones:

“Yo llegué cuando entró LAP Entertainment; crecimos juntos, es un equipo que siempre ha funcionado, gente de confianza que trabajó con Fer y yo aprendí a colaborar con ellos. Pienso en él, en cómo me enseñó, sabiendo que desconocía del ámbito de la producción. Los primeros años me tenía junto a él y escribíamos los correos juntos, me guiaba en todo el proceso de contacto con los artistas, checar sus riders, las negociaciones de los contratos, y llegó un momento en que me dejó hacerlo sola. Entonces, cuando cubres esa parte de la logística y sabes que en lo técnico estás respaldada por un equipo que hará que cumplas los tiempos para la transportación, conferencias, pruebas de sonido y todo lo que ocurre en el escenario, especialmente los cambios de set tal como se pidió en el rider, te sabes con la confianza de que todo saldrá bien y que, si surge alguna situación, se resolverá, porque la gente de LAP entran y lo resuelven. Eso es fantástico, gente que trabaja con esa pasión y profesionalismo. Hacemos una mancuerna perfecta”. 

Esa eficiencia es la que le ha valido el reconocimiento de los staffs internacionales y un posicionamiento de talla mundial al festival: “Los artistas se van sorprendidos porque algunas veces llegan con miedo, cuando les decimos que tienen quince minutos para el cambio de set, no creen que lo lograremos; de hecho, algunos solicitan ver antes el escenario desde que llegan al aeropuerto y cuando lo ven y empiezan a trabajar con este personal, su reacción es que todo es muy profesional. Nos pasó con Earth, Wind and Fire (EWF) y ahora con Norah Jones”.

“Al final, eso es lo que importa, que los artistas puedan transmitir lo que vienen a hacer, que disfruten y el público lo perciba. Esa es una satisfacción total. Este equipo es como un engranaje: si hay una pieza que no embona, todo colapsa; somos como un relojito y es algo que Fer Toussaint consiguió a través de los años, hacernos trabajar así. Por otro lado, nosotros aprendemos de los staffs extranjeros. Tomamos la experiencia, y el acercamiento con Norah Jones —como fue con EWF— nos dejó claro que es algo que podemos hacer. Por eso yo sabía que si volvía a involucrarse LAP en la parte técnica, podría cumplir con mi labor y garantizar ese resultado”, comparte Mili.

Sobre la dirección artística, Mili apunta que le gustaría retomar la idea de Fernando Toussaint de convocar artistas que no necesariamente interpreten jazz, pues esa estrategia permitía acercar a nuevos públicos al festival: “Tengo amigos que no conocían el festival y supieron de él cuando vino Nortec; Fer hacía con ese propósito esas combinaciones en el cartel, me encantaban. Como músico tenía esa visión y fue esencial”.

“A la distancia, la verdad siento que me tocó el mejor maestro. No pude haber tenido mejor familia y esto sigue. Me da mucha felicidad y satisfacción porque él estaría contento, orgulloso. Esta edición me hace recordarlo y saber que éste es su homenaje y legado”, cierra feliz y nostálgica.   

Producción técnica, ser profesional y más

Tras un par de años de ausencia, el regreso de LAP Entertainment, comandada por Antonio Méndez y Raymundo González, ahora en alianza con Show MGT de Renato de la Rosa, supuso el reto de presentar una producción que mostrara algo distinto a lo que se venía ofreciendo para el festival. Así lo expone Antonio:

“Para nosotros, este festival es nuestra casa, trabajamos ocho años haciéndolo y fue triste dejarlo e interrumpir esa secuencia que se traía, en especial con la muerte de Fernando Toussaint. Ahora que la oficina del Consejo de Promoción Turística de Quintana Roo nos volvió a convocar, fue una alegría, a pesar de que teníamos el tiempo encima; prácticamente armamos todo en cuatro meses. Lo primero fue convocar al equipo, que es la misma gente que hemos traído y esa es la parte fundamental del éxito del show”.

“Hicimos alianza con Show MGT, con el fin de ir mejorando en varios aspectos técnicos de producción y logística. Luego busqué a los ingenieros de audio y sistemas: Salvador Castañeda en sala, Óscar Gamas en sistemas y Álvaro Acosta en monitores, y como siempre, el apoyo de Avid para la grabación del festival. El único cambio fue en la parte de iluminación, que ahora estuvo a cargo de Amintore Carretes ‘La Rana’, con quien ya hemos trabajado y pudo aportar otra estética visual. De ahí invité a los técnicos: Néstor Bello como stage manager y todo el staff que nos había acompañado y ya saben lo que hay que hacer en Playa del Carmen”.

“Luego buscamos a las compañías de renta”, menciona Antonio; “las estructuras del escenario (Layher, scaffolds), son de Martin Stage. Martín Ríos hizo una gran retroalimentación en cambios para mejorar, contemplando la seguridad por viento y lluvia que este año fue crítico, pues tuvimos poco terreno de playa para montar. Se sumó Música Moderna para el sistema de audio, que fue LION de Meyer Sound, las pantallas de Castelein, las plantas de energía de ML Peninsular y Backline Support para el tema de instrumentos musicales”.

Tras una semana de montaje, quedó un escenario con forma de arco con veinte metros de boca y Layher laterales para colgar el sistema de audio y las pantallas. Fueron cincuenta toneladas de fierros las que conformaron la estructura, con sus decks y los arcos, además del back. “En esta ocasión tuvimos lluvia fuerte uno de los días y sí nos afectó en el house, pero al final logramos solventar la situación y arrancar sin contratiempos”, recuerda Toño.

Finalmente, el regreso de este equipo a la producción técnica dejó una celebración de 16 años de presentar síncopa de calidad mundial: “Este festival me ha dejado aprender a trabajar en equipo con todas las áreas, oficina, logística, los técnicos, y el hecho de reconocer que somos un mismo equipo y que no puedes tener direcciones contrarias. Aquí se trata de no dar problemas, sino soluciones. Por ejemplo, Norah Jones nos pidió un contrabajo pero no el arco, no lo teníamos y la respuesta fue buscarlo. Esos son los detalles que hacen la diferencia y te dejan enseñanzas. Nuestro trabajo no es demostrar si podemos o no, sino que ellos vengan, disfruten el show y se la pasen contentos”, concluye Antonio Méndez.

Son ya trece años de colaborar juntos en el ámbito de la producción, primero como proveedor a través de Música Moderna y ahora como aliado desde Show MGT; es Renato de la Rosa quien describe su labor en esta edición de regreso al festival: “Fue en dos sentidos, el planteamiento del diseño que se hizo para audio, iluminación y video, y la coordinación con los proveedores. Atender todo el tema de instalación, horarios y logística, velar porque las necesidades de los artistas se cumplan, sobre todo los tiempos y programas, ese es el reto más importante, los sets de cada día, pues hay una limitación de no extendernos en tiempos”.

“Esta alianza nos ha permitido solventar de mejor forma esa coordinación y proponer a nivel técnico otras ideas que den realce a lo que se había venido realizando”, señala Renato.

La propuesta de sonorización

Con una combinación de consolas SSL y Avid, el trabajo en sala estuvo bajo la coordinación de Salvador Castañeda: “Este año, Norah Jones pidió una SSL, que no es una consola que me fuera familiar, sin embargo, fue padrísimo porque hablé con Javier Posada Martínez, de Audio Acústica y Electrónica, Fernando Guzmán y Everardo Cano, justo para que me enseñaran a usarla y eso fue fantástico; tuve mis detalles, pero al final logré disfrutarlo porque salí de mi área de confort.

Salvador apoyó los conciertos de quienes no traían ingeniero, siendo para él la máxima lección de este festival el cuidado y conocimiento del sonido que tienen los músicos. “Desde Herbie Hancock, Al Di Meola y ahora Bobby McFerrin o Norah Jones, la cosa es el nivel de estos músicos, su interpretación. Lo de Norah fue como una lección de audio. Todo presente, en su lugar. Y bueno, se usaron ambas consolas y además tuvimos una Yamaha para protocolos para no lidiar con la tarea de locución. También fue sobresaliente todo el apoyo de soporte que nos brindaron tanto SSL, Avid y la gente de Música Moderna. Todos ellos hicieron de este festival algo especial”.

Desde monitores, Álvaro López hizo su trabajo con la mesa Digico SD8, in ears Sennheiser y Shure PSM900: “Este año hubo condiciones de viento fuerte, lidiamos un poco en los micrófonos con eso, pero todo el equipo lo pudo resolver, así que se trabajó sin problema. En microfonía tuvimos DPA 4099 para pianos y metales, sensores para el piano de cola y KM414 de Sennheiser como overheads, principalmente”.

“Este año ver trabajar a la ingeniera de Norah Jones fue interesante, su monitoreo no era excesivo sino muy dedicado, muy acústico. Ellos tocan cerca, juntos, entonces no había gran nivel en el escenario. Son bandas de mucho ensayo, giras. Su sonido está muy hecho. Por lo demás, ha sido un trabajo muy sólido de todos en la producción, como lo veníamos haciendo”, apunta Álvaro.

Con una década como responsable del ajuste de sistemas del equipo de audio en el Festival de Jazz de la Riviera Maya, Óscar Gamas tuvo como punto de partida el tema de cobertura, debido a la cantidad de gente que cada vez se incrementa en el evento. En esta edición, el PA estuvo conformado por  los sistemas Meyer Sound LION (quince altavoces por lado) y los subwoofers 700HP (36 cajas); fills (18 en front) y delay (18 gabinetes), con los modelos MICA para incrementar la cobertura de un área nueva, más la zona VIP, con un outfill lateral izquierdo con seis MICA. “Todo el ajuste lo hicimos con Smaart v8 y un trabajo previo en MAPP. Tuvimos más equipo justo para la parte de outfill y un sistema de fill adicional, más la cantidad de subs que se agregó. Lo que hago es tratar de hacer un ajuste previo al festival y con base en eso modificar ya en sitio con el Smaart y usar herramientas como el Delay Finder en auto tracking para monitorear el efecto del viento, porque es complicado mantener las frecuencias con este clima”.

Otras variables clave en el ajuste del sistema son el horario y la temperatura: “Por el horario en que se desarrolla el festival —arranca por la tarde noche y concluye de madrugada—sí hay compensación por la variación de bajas frecuencias y lo que hago, para hacerlo de forma precisa, es tener un ajuste en el día que me toca sin las bandas y luego tomo muestras de respuesta de frecuencia —no de espectro por banda— durante el soundcheck. Así, cuando les toca a ellos en la noche, hago la comparación y el cálculo con la temperatura, sobre todo en alta frecuencia”.

“Aquí estamos a nivel del mar y es más complicado; en un domo cerrado hay muchas reflexiones y acá no. Yo creo que la metodología a seguir es tomar series de muestras para hacer las comparaciones e ir luego a los ajustes necesarios durante las pruebas y durante la presentación de los grupos”, detalla Óscar.

La grabación

Omar Martínez quedó al mando de la grabación de lo acontecido en esta edición: “Como en años anteriores, se usó la consola Avid Venue S6L 24D. Grabamos directo a un Pro Tools Ultimate con una laptop con cable Ethernet; en sala trajimos de manera local una Profile de respaldo, por si alguna banda la quería usar. Tuvimos el privilegio de que la banda abridora la usara y el último día Pepe Hernández con Rubén López en los controles”.

“Este año hubo bandas muy buenas. Norah Jones cumplió con las expectativas de todos, ha sido de lo mejor en la historia del festival, tanto a nivel artístico como técnico. Hubo mucha gente y tal vez el año que viene el PA pueda ser más grande, pero eso sí, sonó impecable”, afirma Omar.

Dinamismo y contraste, el diseño de iluminación

Amintore Carretes “La Rana”, es un iluminador con más de dos décadas de trayectoria, que ha colaborado junto a Edith Márquez, Pablo Montero, Gilberto Gless, Mariana Seoane y en teatro para el Festival Cervantino y varios festivales de música electrónica. A él recurrieron Antonio Méndez y Raymundo para armar el diseño que querían en esta edición: un concepto dinámico tanto arriba como en el escenario, e iluminar el soporte para generar otro ambiente. “Iluminar el jazz es muy diferente al pop, al rock o la música ranchera. Es un concepto muy relajado y al final lo he disfrutado mucho, es más tranquilo, sin muchos cambios, y tuvimos todo el equipo para hacerlo posible”, detalla La Rana.

El entramado de luces se conformó con luminarias Vari-Lite VL3015, Philips Lighting SL Hydrus; Par LED de Showco; Chauvet Slim y Blinder, operadas desde una consola MA Lighting grandMA2 full-size, como describe La Rana: “Es una consola muy maleable, estándar en el mundo y la requerimos por las texturas y colores. Montamos arriba las Vari-Lite, unas Conic y los Par LED para iluminar las trusses; en piso estuvieron las Hydrus y en trusses Showco y Chauvet”.

Se hizo un diseño general que además cuidara de no competir con el equipo de video con brillo ni potencia y mantener todo en su lugar. Salvo Norah Jones, el resto de los artistas se iluminó con diseño planteado. “Se creó un concepto dinámico, con cambio de ambientes y colores, contrastes. Quedé muy satisfecho con él”, menciona Amintore.

Escenario y backline en control

Comenzó como el stage manager del Festival de Jazz de la Riviera Maya y actualmente suma su experiencia y equipo para atender el backline de los artistas. Néstor Bello y su equipo de seis personas fueron los responsables de cumplir el cambio en quince minutos entre artista y artista. Para lograrlo, la dinámica fue tener listos los risers móviles con el armado de los sets por artista, trabajar en contra de las manecillas del reloj, con entrada y salida determinadas a los costados del escenario.

“Trabajamos como en la mayoría de los festivales, aunque acá cambia todo el set; no es como tener una misma batería para todos, por ejemplo. El equipo estuvo dividido en dos grupos: uno para percusión y batería y otro para amplificación y teclados, cotejamos el cableado para los amplificadores y energía, estuvimos al pendiente de la impedancia y en las baterías cuidamos el afinado de los parches, que todos los herrajes tuvieran fieltro y todo completo para que el músico estuvieran a gusto y pudieran tocar bien. Así fue como trabajamos”, comparte Néstor.

Cada riser tuvo su propia microfonía y snake, un multi pin donde se conectó todo y se revisó desde el linecheck y durante el soundcheck. Con el input list de cada rider se comparó la microfonía y se trabajó también como apoyo al equipo de audio para avisar de cualquier confusión o mal ubicación de los equipos.

Con experiencia en los festivales Tecate, Unísono y Flow Fest, haber permitido a Backline Support proveer todo el instrumental de esta edición del Festival de Jazz de la Riviera Maya ha sido un reto para Néstor:

“Siempre hay rigor en cuestión de equipo en este festival. Hay mucho énfasis en las especificaciones para bajo y teclados, a veces piden cosas muy poco comunes, cosas muy vintage: Hammond, Leslie, algunos pianos eléctricos de hace quince o veinte años, o también se van al otro extremo, con cosas que acaban de salir. Es complicado, pero tratamos de cumplir al cien por ciento y esta vez lo logramos para cada artista con un gran éxito”.

“Estamos agradecidos con que nos den esa confianza de proveer todo el equipo, porque todo show empieza con el músico y él a través del instrumento. Me siento muy contento de poder seguir creciendo como empresa y estar en este tipo de eventos tan grandes y que tienen un renombre internacional”, concluye Néstor.

Con ese ánimo de éxito y saberse en un equipo de profesionales que ha logrado consolidar la visión de un modelo de producción de alto nivel, es como concluyó esta edición del Riviera Maya Jazz Festival. Enhorabuena por los dulces dieciséis y que vengan muchos años más.

Festival de Jazz de la Riviera Maya:una idea, un hecho

  • Producción técnica
  • LAP Entertainment
  • Show MGT
  • Compañías proveedoras
  • Martin Stage. Escenarios
  • Música Moderna. Audio
  • Castelein. Pantallas de video
  • ML Peninsular. Plantas de energía
  • Backline Support. Backline

Audio

  • Sistema de audio Meyer Sound LION (quince altavoces por lado)
  • (36) subwoofers 700HP
  • (18) altavoces MICA (frontfill), (18) MICA (delay), (06) MICA (outfill lateral izquierdo)
  • Consolas de sala
  • SSL
  • Avid Venue Profile
  • Consola de grabación
  • Avid Venue S6L 24D
  • Monitores personales
  • Sennheiser
  • Shure PSM900
  • Consola de monitores
  • Digico SD8

Iluminación

  • Luminarias Vari-Lite VL3015
  • Philips Lighting SL Hydrus
  • Showco Par LED
  • Chauvet Slim y Blinder
  • Consola MA Lighting grandMA2 full-size

Redacción: Marisol Pacheco