En diciembre de 2016, la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL) reunió en un mismo escenario a varias luminarias del rock mexicano para celebrar al bolero, género nacido en Cuba en 1840 y adoptado amorosamente en nuestro país. Los cantantes Saúl Hernández, Cecilia Toussaint, Jaime López, Gerardo Enciso, Denise Gutiérrez y Luis Humberto Navejas interpretaron en aquella ocasión un racimo de canciones de primer orden, rindiéndole pleitesía a esta variante musical. Respaldados por un eficiente comando de instrumentistas y con la dirección musical de José Manuel Aguilera, guitarrista y líder de La Barranca, la Universidad de Guadalajara, con la producción ejecutiva de Ana Teresa Ramírez, invirtió en la preservación de este material en las plataformas digitales y en un disco físico. De esta manera, “Noche Profunda”, como se llama el proyecto, saldrá a la luz este año, con la mayoría de los participantes originales.

Canciones de ayer, sonido de hoy

Ana Teresa Ramírez nos narra todo el proceso: “Para la FIL 2016, teniendo como invitado de honor a América Latina, se pensó producir un espectáculo que representara a México. De ahí surgió el proyecto de “Noche Profunda”. Queríamos que tuviera tradición, pero a la vez que fuera un trabajo contemporáneo. Pensamos en este concepto, y se lo transmití a José Manuel Aguilera para generar su interés en tomar la dirección artística. A él le gustó la idea y continuamos adelante”.

Es José Manuel quien toma la palabra para guiarnos por este homenaje a ritmo de cuatro cuartos: “La idea de realizar esta producción fue capitalizar el trabajo que se había realizado para el concierto del mismo nombre. Desde el principio se trató de lograr una fusión entre los géneros de rock y boleros y rescatar los elementos más importantes de ambos. Tiempo después del concierto, decidimos llevar ese trabajo al estudio de grabación y aprovechar el esfuerzo de adaptación que se había hecho de todas estas piezas”.

La selección de músicos y cantantes principales tendría que ser cuidadosa: “Era importante tener músicos capaces de tocar con soltura cosas que pudieran moverse entre ambos mundos. De esta manera, el objetivo era lograr una grabación natural que de alguna manera recreara lo que se produjo en el escenario. En lo personal, el proyecto también representó para mí la oportunidad de trabajar en la canción de Agustín Lara ‘Estrella Solitaria’, que es en la que yo participé como cantante en el proyecto. Creo que éste fue uno de los factores que me hizo decidir mayoritariamente a aceptar la invitación para tomar la dirección del proyecto”, recuerda José Manuel Aguilera.

“Específicamente, creo que el bolero fue una música no sólo de arrabal, sino revolucionaria en su momento, con una fuerza expresiva muy importante. Siento que se han hecho intentos de revivir el bolero mexicano, pero despojándolo de esas características, no sólo de novedad, sino de intención y de ruptura, entonces nos interesaba integrar cantantes de rock que fueran capaces de reflejar esa actitud”.

La orquesta y la grabación

El director y productor artístico de “Noche Profunda” prosigue: “En lo que respecta a los músicos, nos dimos cuenta de que la solución más practica e ideal para afrontar el proyecto, era contar con una sola orquesta que acompañara a los diferentes cantantes y trabajar los arreglos en una sola dirección. Para esto recurrimos a un núcleo de músicos cercanos a La Barranca, y esto fue expandido y reforzado con otros músicos de Guadalajara en los alientos y percusiones”.

La tarea de tracking de los diferentes elementos sónicos recayó en los experimentados ingenieros Diego López (de origen méxico-norteamericano), quien viajo desde Los Angeles, California para participar en el proyecto, y Eduardo del Águila, multipremiado ingeniero colaborador de La Barranca, así como de Jaguares, Zoé y otros reconocidos artistas, quien también realizó la mezcla final. Diego comparte los detalles previos a su trabajo: “Ya había trabajado con José Manuel Aguilera en un proyecto anterior. Cuando se dio la producción de “Noche Profunda”, él me contacto para preguntarme si estaba interesado en cumplir con el trabajo de ingeniero de grabación de la producción, a lo que accedí. Hubo una combinación de grabación en Estudio13, (espacio bastante equipado con distintos tipos de micrófonos y preamplificadores), con los estudios particulares de La Barranca”.

“Uno de los aspectos en los que yo me concentré, fue en que las cuestiones técnicas estuvieran listas de inmediato para cada sesión y así por mi parte, dar el tiempo y espacio para mantener un aire más artístico y de colaboración, y que no interviniera ese factor de estrés en la producción. Usé bastante del equipo que tiene el estudio, pero me aseguré de llevar mi preamplificador predilecto: el Pacifica A-Designs para micrófonos con base en transformadores. Tiene un mejor sonido, más fierro, y más intenso. Usamos diferentes tipos de micrófonos. Para los cantantes probamos un par para cada uno, para ver cuál quedaba mejor, y se fue cambiando según el artista”.

“De ahí en adelante, para guitarras eléctricas, lo que pareciera básico, pero la mejor opción en mi opinión, es el Shure SM57, frente a un amplificador para guitarras. Para bajo eléctrico, SM57 o el 421 de Sennheiser, además de una caja directa, para tener opciones a la hora de mezclar. En lo personal, me enfoqué en el sonido natural, olvidando un poco que son interpretaciones nuevas. En la batería, la predilección de Eduardo del Águila para escoger de dos diferentes sets de overheads, fue un juego de Coles 4038 de listón, micrófonos legendarios. Se trató de un set de tres dispositivos arriba, haciendo un derecha-centro-izquierda. Mi elección muy personal fue usar los Shure KSM32, que me han dado muy buenos resultados. Son micrófonos muy accesibles, entregan un sonido increíble y se adaptan a lo que se quiera. En este caso, pusimos dos a un lado de los Coles, y de ahí dos 421 en los toms, más un micrófono Charter Oak en platillos”, menciona Diego López.

La mezcla

En este tenor, Eduardo del Águila narra su trabajo: “Me encargué del tracking de la batería, además de los overdubs con Diego, y la mezcla. La sala de Estudio 13 está muy bien hecha y es un buen lugar para hacer baterías. Después de grabar bases, José Manuel y los hermanos Romero se llevaron el tracking de la batería a sus respectivos estudios, para después entregarme todo para mezclarlo. Se necesitaba unificar un poco todo el sonido de las canciones, ya que son muy distintas a pesar de que todos son boleros, pero de diferentes épocas. Sin embargo, no fue tan difícil, porque tocaron los mismos músicos. No se pensó en un sonido específico por el cual nos tendríamos que ir, sino que las canciones pautaron el camino. Fue un disco con una sensación más acústica, por la naturaleza de los boleros”.

“Básicamente se hizo todo en Pro Tools”, comenta Eduardo. “Se utilizó lo que teníamos a la mano y lo que pensamos que era bueno en ese momento. Tengo muchos años trabajando con José Manuel y generalmente antes de empezar un disco nos juntamos a pensar en cómo debe sonar y cómo será el proceso de grabación. La mezcla la hice en mi estudio, donde puedo hacerla tanto “in the box” como fuera del Pro Tools. La hice como un híbrido entre hardware  y software, con una sumadora, un compresor Shadow Hills y compresores API”.

Con respecto al producto final, Diego expresa su sentir: “Sin duda, me gusta. Lo escucho una y otra vez. Para mí son momentos con la banda recordando: ¿A quién se le ocurrió ese sonido?

¿Cómo le movimos al pedal de guitarra? Cada vez que escucho el disco o una canción de él, me viene un nuevo recuerdo. Quedé muy satisfecho con el resultado, muy contento y sobre todo, con buenas memorias con la banda”.

José Manuel Aguilera finaliza: “Me atrevo a decir que se cumplió el objetivo que buscábamos, que era hacer una fusión actual de estas canciones inmortales; traerlas al momento actual e incorporarlas a una sonoridad moderna. Por supuesto que trabajamos con un material de primera. Todas ellas son canciones espléndidamente construidas, de compositores muy reconocidos. Fue un gusto y un lujo trabajar con este tipo de materiales”.

Al cierre de esta edición, recibimos la triste noticia del fallecimiento de Diego López.

Con este reportaje honramos su memoria. Hasta siempre, Diego.

Orquesta Noche Profunda

  • José Manuel Aguilera / Guitarra
  • Adolfo Romero / Guitarra
  • Ernick Romero / Bajo y contrabajo
  • Yann Zaragoza / Piano-sintetizador
  • Alfonso André / Batería
  • Chuyín Barrera / Percusión
  • Chemín Santillanes / Trompeta
  • Chris Trombón / Trombón
  • Cantantes
  • José Manuel Aguilera
  • Cecilia Toussaint
  • Jaime López
  • Luis Humberto Navejas
  • Gerardo Enciso
  • Valentina González
  • Ugo Rodríguez
  • Denise Gutiérrez
  • Juan Cirerol
  • Dirección y producción artística: José Manuel Aguilera
  • Producción ejecutiva: Ana Teresa Ramírez / Coordinación de  Producción  y Difusión Musical
  • Arreglos y realización musical: J.M. Aguilera/Adolfo Romero/Ernick Romero
  • Grabación: Diego López
  • Mezcla: Eduardo del Águila
  • Masterización: Harris Newman
  • Estudios: Estudio 13 CDMX/Primavera 2017
  • Producido por la Universidad de Guadalajara