En estos días es muy común encontrar en varios estudios profesionales, home studios y project estudios, este tipo de “loncheras”, “cajas de herramientas”, “hornitos” o simplemente: “lunchboxes”. Este tipo de formato ha invadido, desde su lanzamiento, todos los aspectos del audio profesional y a casi todas las compañías fabricantes del mismo. Para los que aún están un poco escépticos sobre esta tecnología, hay varias razones para rendirse ante este formato y entender la razón de esta invasión, lenta pero constante.

Algunos antecedentes

En el artículo de este mes nos dedicaremos a explicar cómo funcionan estos módulos, las diferencias con la versión full rack de sus predecesores o versiones completas y los requisitos para incluirlos en la DAW.

Este tipo de formato modular tiene una historia que arranca desde 1966, con el fundador de API (Automated Process Inc), Saul Walker, que empezó con este concepto (módulo de preamplificador, ecualizador o compresor) en sus consolas y más adelante, otros ingenieros empezaron a hacer modificaciones de los módulos de las consolas API para llevarlos al sonido “deseado” por ellos. Cerca de los años ochenta, Saul Walker vendió API a Datatronix y ésta última creó un rack de diez ranuras, el primer bastidor de Serie 500. Durante ese tiempo, el ingeniero Marvin Caesar, de la compañía Aphex, también decidió construir un bastidor de la Serie 500 que se ajustaría a la compuerta de la Aphex CX1 y al ecualizador EQF-2. La configuración de tamaño del rack y los pines (ver fotos) de conexión eran lo suficientemente similares para que los módulos API (Datatronix) funcionaran en ese bastidor. Casi al mismo tiempo, Art Kelm, de la compañía Ground One, originó el nombre de “Lunchbox”, mientras usaba un rack Aphex para crear un “canal modular” con un preamplificador, ecualizador y compresor para sus clientes y venderlo como una solución modular.

En 1985, Aphex decidió suspender la fabricación de su rack de la Serie 500 casi al mismo tiempo que Paul Wolff; entonces, un empleado de Datatronix se convirtió en el nuevo propietario de API. Wolff (hoy propietario de Paul Wolff Designs), recibió la aprobación de Marvin Caesar para hacer racks de la Serie 500 con esta marca, misma que ha producido, desde ese entonces, la Lunchbox en distintos tipos de versiones en cantidad de slots, hasta el presente.

Posteriormente, desde la mitad de la década pasada, por un lado, como resultado y en respuesta al crecimiento explosivo de racks y módulos de la Serie 500 de terceros, el nuevo propietario de API, Larry Droppa, lanzó un llamado a la industria generando la “Alianza VPR”, una iniciativa gratuita de código abierto diseñada para implementar estándares uniformes y certificar a los fabricantes de la Serie 500 para garantizar una total compatibilidad con los Lunchbox de API.

La certificación VPR implica el envío de una versión de producción del fabricante de la unidad a API, que luego la prueba para asegurarse de que cumple con los estándares de tamaño, que éste se ajuste a la ranura y que consuma menos de 130 mA. Como se aclaró, esta certificación es gratuita y ha ayudado a que haya uniformidad entre los distintos fabricantes, aunque aún hay algunos que no la buscan.

Desde la parte técnica, por diseño o necesidad de algunos fabricantes, se han criticado ciertas partes de las especificaciones técnicas de la Serie 500, específicamente el voltaje y los estándares actuales. No olvidemos que según las especificaciones oficiales de la Alianza VPR de agosto de 2006, el voltaje es de +/- 16V y + 48V para la alimentación fantasma y la energía eléctrica (amperaje) por slot o ranura es de 130mA. Para los diseñadores acostumbrados a trabajar con “power rails” (rieles de poder o voltaje) de hasta 24V o más, esta especificación de 16 volts parecía muy difícil de cumplir al principio y actualmente otros fabricantes aún sienten que la especificación es insuficiente. Debemos tener en cuenta que la especificación de 16V se diseñó originalmente para potenciar sólo módulos API; nunca se tuvo desde el inicio la visión de que el formato 500 fuese una plataforma abierta para todo tipo de procesadores o equipo de audio de cualquier firma. El problema del voltaje se fue resolviendo con la creatividad de diseñadores y fabricantes; al ser un formato relativamente económico y práctico, había que pensar cómo no quedarse fuera de la tendencia y poder colocar tu marca y equipo en una de estas “loncheras”.

Las especificaciones del formato de Serie 500 no son totalmente restrictivas con la cantidad de slots que deba consumir o ocupar un dispositivo. Como ejemplo, hay compresores o channel strips que ocupan dos slots del lunchbox, aunque sólo se conectan por un mismo “peine” del mismo (ver las fotos). Una de las causas por las que los fabricantes utilizan dos espacios del lunchbox son los transformadores, tanto para evitar usar versiones reducidas de estos, de los componentes o blindarlos.

En palabras del experto

Durante la elaboración de este artículo, tuvimos la oportunidad de preguntarle directamente a uno de los diseñadores y fabricantes de audio más importantes de la industria, el cual fabrica versiones de su preamplificador tanto rack (1u), full rack (2u) y Serie 500.

En este caso, con agradecimiento previo por sus respuestas, le hemos preguntado directamente a John La Grou, diseñador y propietario de Millennia Music & Media Systems, sobre las diferencias y aspectos entre sus propios modelos y sus distintas presentaciones:

¿Hay alguna diferencia sónica entre el formato de las series HV 35P (preamplificador portátil) y HV 35 500 (preamplificador en serie 500)?

“El circuito del preamplificador HV-3 doblemente balanceado es esencialmente el mismo en todos los productos (HV-3, HV-3B, HV-3C, HV-3D, HV-3R, HV-32, HV-35, HV-35P, STT -1). La principal diferencia entre los productos es la fuente de alimentación. Algunos emplean regulación lineal, mientras que otros usan regulación de modo conmutado y otros son de modo mixto. Algunos productos se alimentan desde 12VDC, mientras que otros lo hacen desde 90V a 240V de corriente alterna (AC). Las diferentes fuentes de alimentación impactarán el máximo rango dinámico (MDR). Por ejemplo, los preamplificadores HV-3C, HV-3D y HV-3R tienen un margen (headroom) máximo de +32dBu (50V de potencia interna), pero otros tienen un margen (headroom) ligeramente menor, por ejemplo +28dBu (36V de potencia interna). Sin embargo, no debe haber diferencia sónica entre ningún preamplificador de micrófono Millennia HV-3, todos deben sonar esencialmente idénticos, lo que significa que cualquier preamplificador de micrófono HV-3 será ultra-transparente y con timbre estable en todos los rangos dinámicos”.

¿Y entre el HV35 en la serie 500 y el HV 3C (Full rack 1u)?

“Primeramente, aquí hay una advertencia de la fuente de alimentación. El HV-35 está diseñado para un bastidor de la Serie 500. En Millennia no tenemos control sobre los diseños de la fuente de alimentación en todos los diferentes racks de 500 de terceros. Algunos de estos son lineales y algunos están cambiando. Esta variación en las fuentes de alimentación puede, y hará, que el preamplificador HV-3 cambie su carácter sónico. Recordemos: la fuente de alimentación es una parte integral del sonido general de un preamplificador de micrófono (o la falta de ésta). En nuestros propios productos, realizamos minuciosas pruebas auditivas para asegurar que nuestras fuentes de alimentación sean el complemento sonoro perfecto para nuestros circuitos de audio, pero los bastidores de la serie 500 están fuera de nuestro control. Mi consejo sería probar el preamplificador HV-35 en distintos racks de serie 500 y luego elegir el que mejor suene.

Antes de concluir este artículo, nos queda el exponer cómo insertar este tipo de formato de serie 500 en nuestro DAW o cadena de audio. No cabe duda de que contar con preamplificadores, ecualizadores o compresores en poco espacio es muy deseable cuando no disponemos de grandes lugares de trabajo. Las salidas del lunchbox pueden ser directas (XLR) y/o por DB25 (siempre balanceadas), e ingresar a nuestra interfaz de audio por línea o previamente pasar por un buen conversor A/D y luego ingresar de forma digital en nuestra interfaz y DAW. Siempre recomiendo, si no poseemos un buen clock y convertidor en nuestra interfaz (ver artículos anteriores), conseguir uno, ya que realmente la calidad alcanzable con este tipo de módulos merece que le demos el mejor tratamiento para tener un audio resultante de primer nivel.

Para concluir, podemos estar seguros de que la flexibilidad y la calidad resultante de este tipo de módulos de serie 500, nos da la libertad de poder armar un setup modular con un sonido tan particular que prácticamente sea una firma sonora.

*Músico de carrera, compositor, profesional del audio y la tecnología, residente en la Ciudad de México. Actualmente se desempeña como consultor en audio, productor, realizando grabaciones y masterización. Desde 2005 tiene su propio sello: Fusa Records (www.fusa-records.com). Estudiante avanzado de Ingeniería en la UTN, Argentina, colaborador en páginas sobre audio y tecnología. Miembro AES Full desde 2007, participando activamente en disertaciones sobre informática musical y tecnología aplicada al audio tanto en México como en Argentina. Contacto: mdiazvelez@fusa-records.com