Uno de los lugares más emblemáticos en el Estado de México es, sin duda, el Teatro Morelos, ubicado en su capital, Toluca. Este recinto ha sido testigo de muchos espectáculos de gran calidad y en esta ocasión recibió la gira Mijares Sinfónico, de gran producción y que fue bien recibida por más de dos mil asistentes, quienes llenaron completamente el lugar y disfrutaron del romanticismo que ha posicionado a Mijares como un ícono de la balada pop.

Show para no olvidar

Acompañado de la Orquesta Sinfónica de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, Mijares interpretó éxitos como “Bella”, “Soldado del amor”, “No hace falta” y “Para amarnos más”, entre muchas otras. El trabajo de la producción para este concierto, encabezada por Alberto Jaimes, también conocido como “Gazú”, tuvo óptimos resultados y lograron no sólo que el concepto sinfónico se apreciara en su totalidad por el público, sino que también Mijares, músicos y orquesta, pudieran ofrecer todo su talento y hacer de este evento algo memorable.

“Es un show muy joven”, señala Alberto; “hemos realizado pocas presentaciones bajo este concepto; sin embargo, ya estuvimos en el Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México, una gran experiencia, y ello nos motivó a realizar diversas presentaciones en diferentes localidades del país”. Cabe mencionar que Two´r Amigos, con Emmanuel, sigue con gran éxito, pero Mijares también deseaba realizar la presentación de este espectáculo en tierras mexiquenses. “El Teatro Morelos es un lugar muy adecuado, que se presta para este tipo de eventos, porque permite que todos los asistentes disfruten plenamente”.

El show Mijares Sinfónico tuvo una planeación de casi un año, tiempo en el que se realizó una recopilación de ideas con todos los involucrados. Fueron realizadas varias reuniones en las que el artista, oficina, disquera y personal de producción armaron las bases del espectáculo. El concepto y diseño fue realizado por el mismo Mijares, quien contó con el apoyo del staff compuesto de 16 personas, mismas que resolvieron todas las necesidades y requerimientos solicitados.

Planeación a detalle

Mijares Sinfónico tiene un estilo integral, en el que cada área se complementó con las demás para ofrecer un espectáculo de calidad. Cada escena de iluminación tuvo que ver con la música que se tocaba y así, cuando pasaban las melodías, las luces cambiaban y ofrecían otro ambiente y atmosfera. Además, la distribución del sonido dio como resultado una excelente acústica y a su vez lo anterior fue complementado con imágenes, gráficos y videos transmitidos en las pantallas.

Alberto Jaimes continúa: “Tienes que convivir con mucha gente para lograr que se materialicen las ideas. Axel Rebollo, Mauricio Betancourt, Trinidad Romero, así como todo el crew de personas que componen esta producción, hicieron un gran trabajo. Concretamos el diseño que se había planificado, hubo que quitar o añadir equipo, reducir partes de la pantalla o ampliarla, darle espacio a la orquesta sinfónica y al artista, con tacto, paciencia y coordinación para que todo saliera como se esperaba”.

El jefe de producción se reconoce a sí mismo como un productor joven, que si bien inició como técnico de guitarra, esto no le impidió conocer otras áreas de producción. Al paso de los años fue especializándose y conociendo los pequeños y grandes detalles que consolidan un gran espectáculo. Alberto tiene experiencias como haber trabajado en la producción de Rod Stewart en su reciente presentación en nuestro país y en distintos festivales.

Por último, Alberto Jaimes recomienda a los interesados en adentrarse en el universo de la producción de espectáculos, estar siempre actualizados, tomar cursos, diplomados o especializarse. “Es trascendental absorber todos los conocimientos que se puedan; es necesario salir del medio tradicional y ver cuáles son las tendencias, sin olvidar que la tecnología avanza muy rápido”.

El Teatro Morelos y su audio renovado

La sonorización del recinto no tuvo complicaciones, ya que hace apenas un año fue remodelado en cuestiones como seguridad y acústica. El equipo se adquirió con especificaciones basadas en la remodelación del lugar; se hizo un análisis para tener una cobertura uniforme en todo el sitio.

El sistema de audio en el Teatro Morelos es Adamson Metrix y destaca gracias a su óptimo rendimiento, presión adecuada y rango de frecuencias. El desempeño que el equipo ofrece es suficiente para el teatro, que si bien se tuvo que compensar con algunos subwoofers, se escuchó de forma óptima. Para conocer más acerca del tratamiento del audio para este show sinfónico, es Mauricio Betancurt, ingeniero de sala de Mijares, quien explica su trabajo: “Se usaron tres subwoofers HP700 Meyer Sound por lado, para prever la necesidad de emplearlos”.

“Nos llevamos una gran sorpresa cuando escuchamos el sistema de audio del lugar; son pocas cajas y honestamente tiene un gran rendimiento, que es lo que buscábamos. Recurrimos al sistema Meyer Sound MSL4 para rellenar algunos huecos cercanos al escenario, fue lo único que se tuvo que alinear”, expresa Mauricio Betancourt.

La consola que se ocupó fue la S7000 dLive de Allen&Heat, elegida gracias a su sonido cálido y neutro, esencial para el show Mijares Sinfónico. La parte análoga fue bien aprovechada; se ocuparon 89 canales, ya que cada instrumento de la orquesta utilizó micrófonos. No hubo transductores ambientales y se utilizaron pastillas en cada instrumento de cuerdas.

“Me gusta mucho el comportamiento y funcionamiento de esta consola”, comenta Mauricio; “recibe 128 entradas y en esta ocasión ocupamos 89. Es bastante intuitiva, cómoda y sobre todo, flexible. Se puede configurar como mejor convenga, ya sea en sala o monitores; es posible mover todas las secciones con los faders, acomodarse a la manera que se requiera. Es una mesa que tiene todo a la mano; en un toque están los controles necesarios y eso facilita el trabajo”, comenta el responsable de sala.

Una cuestión que hubo que resolver en este show fue comprender el concepto de la sinfónica y la adaptación de ésta a una banda de pop; había que entender cómo sonaba la orquesta y luego llevarla al plano del grupo. Lo anterior se resolvió, entre otras cosas, gracias a la microfonía, lo que permitió una integración bastante homogénea. Otro aspecto que ayudó fue el diseño que se tuvo del PA, el cual es el mismo que se ha utilizado en otros shows sin sinfónica. Se trató de llegar a las mismas curvas de respuesta y después el resto del trabajo se realizó en la consola de mesa con las ecualizaciones de canales. Básicamente no se tuvo que hacer algo diferente de un show normal.

“Ya había trabajado con otras orquestas sinfónicas con Susana Harp y la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México; cuando trabajas así todo es un tratamiento totalmente diferente, la captación es diferente, no quieres subir la sinfónica, simplemente acentúas cosas que hacen falta y nada más”, agrega  Mauricio Betancourt.

Luz y romance

Otra área que destacó en el concierto Mijares Sinfónico fue la de iluminación, bajo el mando de Axel Rebollo, que logró crear los ambientes necesarios para que el público se introdujera en el romance y balada que tanto ha distinguido a Mijares a lo largo de su carrera.

“Decidimos utilizar luces móviles con tonos blancos para la sinfónica. Buscamos que el show tuviera vida y movilidad y para eso agregamos dinamismo al concierto gracias a la iluminación robótica e imágenes compuestas por distintas obras de arte, desde contemporáneo hasta moderno, proyectadas en la pantallas. Queríamos que el público tuviera una experiencia romántica a través de la combinación de la voz de Mijares y la atmósfera que se crea con la iluminación”, cuenta Axel.

El diseño de iluminación para este show tomó alrededor de una semana. Se buscó que la colorimetría, pinturas, gráficos, fotografías y en general toda la parte visual se complementara con las canciones. Se utilizaron 174 luces de tipo Wash, Beams, híbridos y cuatro seguidores: dos de frente y dos traseros, por mencionar algunos de los equipos, de marcas como Vari-Lite y Elation. Cabe mencionar que la operación de luces se llevó a cabo a través de una consola MALighting GrandMA 2. Se ocuparon ocho universos y estos mismos se usaron 508 canales. Otro aspecto que destacó en el Mijares Sinfónico fue el uso de pantallas: la principal medía seis metros de largo por ocho de largo, además de dos pantallas secundarias de cuatro metros de alto por seis de ancho. El escenario tuvo un diseño sobrio y de buen gusto; distintos telones de licra en color blanco añadían una estética moderna y elegante, dando así un toque teatral a la escenografía del renovado Teatro Morelos.

El área de monitores no podía quedarse atrás y de la misma manera que los otros sectores, también destacó por su excelente labor. Trinidad Romero, ingeniero de monitores para Mijares Sinfónico, da los pormenores de lo que se realizó para este show. “Mauricio Betancourt fue el encargado de hacer toda la mezcla, él me mandó algo ya premezclado y yo lo distribuí a quien deseara escucharlo. Fue una gran experiencia tocar en este recinto”.

En monitores se ocupó una consola Yamaha CL5, utilizando catorce salidas en estéreo. Las mezclas fueron 16 en total. En lo que respecta a microfonía, se utilizó la línea PSM1000 de Shure, mientras que el micrófono de Mijares pertenece a la serie 5000 de Sennheiser. Asimismo, los monitores personales que utilizó el cantante fueron Ultimate.

“Mijares utiliza mucha ganancia de micrófono porque descansa su voz, tengo más de veinte años trabajando con él, lo conozco bien, me tiene confianza; desde que trabaja en su carrera en solitario hasta ahora con el Towo´r Amigos, él está en plena interacción conmigo y en general con todas las áreas, todos trabajamos en equipo, es una grata experiencia”, concluye Trinidad Romero.

El staff de producción demostró que el trabajo en equipo siempre dará espectáculos de calidad. La gira Mijares Sinfónico continuará con distintas fechas al interior del país. Es sin duda un show lleno de romance, estilo y vanguardia en el que el público disfrutará al máximo.

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