_DSC7829De sangre colombiana, nacida en México, Martha de Francisco es ahora una de las mujeres principales del audio profesional grabando y produciendo la mejor música clásica que en estos momentos se puede obtener. Se graduó con el título de Tonmeister (persona profundamente entrenada en el campo de la música clásica y no clásica, y en todos los aspectos teóricos y prácticos de la grabación musical) de la Musikhochschule Detmold, en Alemania, y ha trabajado como productora, ingeniera y editora para Phillips Classics, con solistas y orquestas como Jessye Norman, Claudio Arrau, Simon Rattle, The Vienna Philharmonic Orchestra, John Eliot Gardiner, The English Baroque Soloists, The Monteverdi Choir, Neville Marriner and The Academy of St Martin in the Fields y Kent Nagano and The Montreal Symphony Orchestra. “Me siento realmente afortunada de haber trabajado con tanta gente tan talentosa como el gran pianista Beethoveniano Alfed Brendel, de quien fui productora por más de 20 años”, señala Martha, en una conversación otorgada amablemente durante sound:check Xpo el pasado mes de marzo.

Si preguntamos a Martha acerca de cuál ha sido su camino para la realización de los grandes proyectos musicales en los que ha participado, ella responde: “Primero que nada se debe tener la capacidad de escuchar muy bien la música, se debe tener mucha preparación musical y por supuesto, debemos tener las habilidades técnicas de grabación muy desarrolladas. Eso es lo natural.

Digamos que el productor de grabación, parecido a un director de orquesta, desarrolla la capacidad de percibir las más pequeñas diferencias en la ejecución musical, pudiendo así escuchar cambios en el tiempo, timbre, balance espacio y distribución de energía musical. Los músicos en una situación de grabación agradecen de verdad que se les ayude en este aspecto tan importante. Por otro lado, la gente para la que he trabajado dice que mi modo de trabajar es psicológicamente muy abierto a entender qué es lo que está pasando por sus mentes cuando están haciendo la grabación, y también se sienten muy bien cuando uno habla su mismo idioma, algo que también he desarrollado con el tiempo, logrando una mucha mejor comunicación en caso de problemas. Por último, debo mencionar que la comprensión de la obra que se esté grabando en ese momento, desde el punto de vista del compositor, es algo que me ha ayudado en gran medida para lograr un producto mucho mejor”.

Profesión sin género

No era muy común hace algunos años ver a una mujer involucrada de manera tan intensa en la industria de la grabación. Es interesante la historia profesional de Martha, comenzando por su pasión por la música y el pensamiento lógico. Su intención, llegado el momento de decidir una carrera, era encontrar un campo donde pudiera combinar la música con la matemática. “Yo estaba estudiando en un colegio alemán en la Ciudad de México y ellos fueron los que me auxiliaron a encontrar la carrera de Tonmeister en Alemania. No sabía qué era un Tonmesiter en ese momento, pero me di cuenta de que la mitad de las materias que debía llevar eran de música y el resto era matemática, física y audio, incluyendo grabación, edición y producción musical”, comenta Martha. “En realidad pude asimilar totalmente de lo que se trataba la carrera después de los primeros tres o cuatro meses”.

MI0003534348La grabación y edición digital es un estándar en nuestros días, pero en la década de los ochenta apenas estaba en sus inicios y Martha fue una de sus pioneras, después de haber estudiado edición digital en Alemania. De hecho, según reporta ella misma, era la única en Phillips que podía realizar este tipo de edición. “En el comienzo de la era digital del audio había una enorme emoción corriendo en toda la industria”, revela;  “Teníamos la posibilidad de editar música en la computadora y no con tijeras como se hacía anteriormente. Sentíamos que las posibilidades eran infinitas, aunque debo reconocer que es cierto que el sonido que podíamos obtener no era muy bueno; sin embargo, después de un tiempo la tecnología se refinó y las compañías disqueras tuvieron la posibilidad de regrabar todo el repertorio de los grandes. A mi parecer, lo hicimos de forma excesiva, lo que derivó, en parte, a la crisis por la que ahora estamos cruzando”.

Pero en el año 2000 comenzó a haber un gran cambio en la industria discográfica, debido a la evolución hacia el abandono del formato analógico. Las grandes empresas comenzaron a cerrar y se estaba perdiendo el legado de estilo de grabación de Phillips Classicals o Gramophon, que eran las más importantes compañías de producción de música clásica. “Este fue el momento preciso que me indicó que debía comenzar a enseñar. Afortunadamente surgió una oportunidad en la Universidad de McGill y yo la acepté de inmediato”, recuerda. De esta manera y desde hace 11 años, Martha ha dado cátedra de grabación y producción musical en dicha Universidad en Montreal, Canadá. “A los muchachos se les da una preparación muy completa en cuanto a música y audio; no obstante, también se les debe dar una noción muy clara de la situación en la que se encuentra la industria en este momento, donde no hay nada seguro en cuanto a empleo”, continúa.

En cuanto a avances tecnológicos, tal parece que a Martha de Francisco le gusta estar siempre involucrada con lo más avanzado, que ha quedado demostrado en el proyecto Virtual Haydn, algo tan complejo como la tecnología que reproduce artificialmente las propiedades acústicas completas de recintos como el estudio del propio Haydn en Eisenstadt (Austria), el Ceremonial Room en Fertöd (Hungría),o el Holywell Music Room (reino Unido). “El propósito aquí, fue recrear acústicamente los espacios donde él habría tocado su música; es decir, queríamos darle al oyente la oportunidad de escuchar un concierto para teclado en la forma que se escuchaba en aquel entonces, ya que también incluimos instrumentos originales de la época, como clavicordios o forte pianos” comenta nuestra Tonmeister.

_DSC7771Por supuesto, hay mucho más que decir de Martha de Francisco, pero el espacio nos limita. Un libro sería mucho más adecuado para hablar de alguien como ella. Lo esperamos pronto.