De niño conocí a Johnny Laboriel gracias a mi padre, quien es cantante y compositor de “Quén Pompó”, canción que hiciera famosa su amigo Chico Ché. Años más tarde, sus hijos Emmanuel (Emmy, guitarrista) y Francisco Laboriel (baterista), serían mis entrañables colegas y amigos. Conocí y platicaba con la tía Ela Laboriel en los noventa en Acapulco, cuando yo formaba parte del grupo Kerigma y acompañábamos en esa ocasión a Joaquín Sabina. Después, en California charlé con el tío Abraham Laboriel. Me hubiera encantado conocer a Francis Laboriel y al sabio abuelo garífuna, a quien a continuación presento, así como también los alcances de Emmanuel y Francisco, herederos del linaje musical Laboriel.

Francisco Laboriel tocó con su papá en giras y cruceros con su grupo Entidad, y junto a su hermano Emmy en el Festival Cervantino, con bandas como Elefante, La Quinta Estación, Cubo y La Lupita.

Francisco Laboriel, de Las Antillas a la batería

“Absorber la pasión de mi papá hacia la música fue mi mayor influencia”, comenta Francisco. Se  escuchaban en aquellos años en la estación de radio “La Pantera”, el tema “Mi vida es un rock and roll”, que posteriormente Johnny incluyó en su show. Más grande, Francisco finalizó con la banda “Cadena Perpetua” y junto a Emmy comenzaron a tocar covers; gracias a sus tíos empezaron a componer y hacían temas muy largos sin saber que tocaban “progresivo” hasta con 24 secciones en el cifrado; su tío Abraham Laboriel les enseñó que normalmente son cuatro secciones y aprendieron a componer más sencillo.

Francisco estudió con Alexis Langagne, gracias a su amigo Ramón Picasso (Q.E.P.D.), de la banda El Cuerpo de Cristina; también con Alejandro Fernández, del grupo de Alejandra Guzmán y con Álvaro López Sr, de Los Hermanos Castro. Emmy y Francisco tocaban desde su recámara para toda la familia en la sala. Francisco agrega: “Tocamos para mi abuelo Juan José Laboriel Muñoz, quien nos dio el visto bueno y quien es el origen de la dinastía Laboriel. En la tradición oral, esclavos africanos naufragaron en el Caribe en 1635, nadaron hasta la isla de San Vicente y fueron acogidos por los pueblos Arahuaco y Belice. Los garifunas son una mezcla de esclavos con indios de las Antillas (islas del Caribe) y toda esa zona es conocida como Cartagena y Colombia. El hondureño Juan José Laboriel prometió regresar por su amada Francisca López de Laboriel y así, buscó fortuna en México, llegó a Tampico, trabajó como “mil usos” y aprendió a tocar guitarra; se hizo compositor y entró a la Época de Oro del cine mexicano con más de 28 películas entre 1933 y 1964.

Francisco en la industria del espectáculo

Tocó con su papá en giras y cruceros con su grupo Entidad y junto a Emmy en el Festival Cervantino, con bandas como Elefante, La Quinta Estación, Cubo y La Lupita. De manera lateral, armaron Dharma Jazz y Ahari (nombre garífuna), con su prima Muriel Ricard, e invitaron a Aarón Cruz, Abraham Laboriel, Federico Luna, Enrique Nery, Armando Montiel, Abraham Barrera y Rafael Herrera. En sound:check Xpo, Emmy tocó con Mike Stern, fue maestro en la academia UpStage y está próximo a sacar un disco con Dulce Resillas.

Batería y estudio de grabación

Francisco Laboriel confía en Yamaha: su batería es Recording Custom bombo 22 por 16 y toms: 10 por 7, 12 por 8, 14 por 13 más 16 por 15. En cuanto a platillos, emplea como ride los Sabian AA 20, como crash un Paiste 2002 16 y 18, Zildjian de 14 pulgadas; como splash, el Sabian AA 10. Para grabar, usa la técnica de microfonía de OH y AB. Su kit de micrófonos está integrado por Audix DP7 y agrega: “Para el bombo, llegamos a usar el Shure Beta 52, el AKG D112 o los MD421 de Sennheiser en los toms”, menciona.

Emmy Laboriel, del Caribe a la guitarra

Johnny Laboriel era melómano y llevaba a Emmy a conciertos. En la Sociedad de Autores y Compositores de México (SACM), Emmy empezó con violín a los ocho años y después con piano. Posteriormente estudió en el Sindicato Único de Trabajadores de la Música (SUTM), Sala Chopin y tuvo maestros independientes a los 17 años como Héctor Castañón, Tonio Ruiz, Martino Scheram y una master class con quien esto escribe en la década de los noventa. Comenta Emmy: “Admiro a Kerigma y Arturo Ramírez, baterista, por su calidad, y a los grupos de rock mexicano, todos muy naturales y grandes talentos como Poncho Figueroa y Patricio Iglesias, de Santa Sabina, Caifanes y Lino Nava de la Lupita”. Emmy siempre ha buscado la musicalidad por influencia de su papá y de su tío Abraham Laboriel. Componía de manera original e hizo una banda con su hermano Francisco estilo hard rock, blues, samba y bossa nova; ser versátiles lo aprendieron de su papá y de su tío Abraham. En el SUTUM, su maestro y amigo Enrique Nery era el director, tomó varios cursos y aprendió partitura, terminando ahí su licenciatura.

Emmy formó posteriormente el grupo Dharma Jazz, con estilos de música mexicana, samba, jazz y huapango. Para el tema “Take 5” le pusieron letra, su papá grabó la voz y el disco salió cercano a su fallecimiento. Emmy la ha grabado y tocado en vivo con sus tíos Abraham Laboriel, Ella Laboriel, además de Enrique Nery, Tino Contreras, Armando Montiel, Aarón Cruz, Enrique Nativitas, Pepe Morán, Jacco González, Armando Espinoza, Moisés Tlaxcaltecatl, Poncho Figueroa, Dulce Resillas, Luis Calatayud, Rafa Herrera, Sebastián Bell, Francisco Moreno Palomares, Misael Pacheco, Ernesto Ramos y la Orquesta Carlos Chávez, entre otros.

El abuelo Juan José Laboriel Muñoz también forma parte de la herencia que Emmy y Francisco honran, gracias a su extenso trabajo musical.

Guitarras, estudio y equipos de Emmy

“Quiero próximamente una Telecaster; grabé en el estudio de Molotov (Topetitud), con varias guitarras como Fender Stratocaster y Telecaster en Pro Tools”, agrega. Usaron compresores Avalon, micrófono Shure SM7B, amplificador Bogner Stack y Parker B38. Emmy usa muchos plugins y en vivo toca muy sencillo con una distorsión para los solos; en general, el sonido sale directo del amplificador Hughes & Kettner, así como Allan Holdsworth y con un amplificador Flextone Line 6 con un pedal de volumen o un octavador Boss.

Hacia el futuro, Emmy se encuentra produciendo dos discos homenaje a su familia, titulados “LectoJazz”. Está trabajando el tema “Mi Pasión”, con voz de su papá, Abraham, Abe Laboriel Jr. y Francisco y con Luis Calatayud y Tino Contreras, con la disquera Browns Wood Recording, de Londres, y el productor Gaills Peterson.

Vivianne Thirion, el impulso detrás de Francisco y Emmy

La mamá de estos dos músicos, una celebridad de la literatura, los llevó a estudiar a la Sociedad de Autores y Compositores de México (SACM), desde los 10 años de edad, y los guió en la disciplina y el aprendizaje. Ella escribe cuentos, ha realizado programas nacionales para promover la lectura, es respetada por el INBA y se ha presentado en la Feria del Libro.

Finalmente, el sabio abuelo Juan José Laboriel Muñoz, también forma parte de la herencia que Emmy y Francisco honran, gracias a su trabajo musical: logró componer alrededor de 300 canciones, fue amigo de Agustín Lara, Jorge Negrete, Pepe Aguilar y Pedro Infante. Fue actor, músico, compositor, pionero de la fundación de la SACM y de la ANDA. En un momento, el presidente Lázaro Cárdenas le dijo: “Pídeme lo que quieras”, y él le pidió una guitarra. Ahí nació el linaje musical de un apellido que en México marcó historia: el de la familia Laboriel.

Para contactar con Emmy y Francisco Laboriel, pueden hacerlo en emmanuellaborielmusic@gmail.com y francisco@tioigo.com, respectivamente, así como en sus redes sociales con sus nombres.

*Guitarrista, compositor y productor. Ex-guitarrista del grupo Kerigma (1989 – 1993), grabó el disco “Esquizofrenia”. Como solista, sacó su primer disco instrumental “Horizontes” en sound:check Xpo 2018. Psicólogo educativo, psicoterapeuta corporal y de pareja, conferencista, consultor en sexualidad, cuenta con el Postgrado CORE Institute of New York. Es empresario, filántropo, fundador y director de la fundación Más allá de la Adversidad AC, para apoyo de personas con enfermedades reumáticas.