En este mundo, en el que basamos nuestra experiencia musical esencialmente en videos, fotos (sí,  hay personas que suben fotos de canciones), redes sociales y demás, la escucha correcta y dedicada va quedando relegada al medio en el cual podamos escuchar música: los audífonos. Cada vez es más raro encontrar equipos de alta fidelidad para escuchar música, ya que los todopoderosos teléfonos, computadoras, tablets y servicios de streaming (en el mejor de los casos), han desplazado a casi todo dispositivo de entretenimiento en casa.

En términos hogareños, podemos dar por perdida la batalla del hi-fi, que solamente quedará para algunos privilegiados entusiastas en busca de la perfección sonora. Benditos sean ellos, porque de ellos será el placer sonoro del audiófilo.

Pero para los profesionales

Por su parte, en el mundo de los ingenieros de audio la cosa no está mejor que digamos y de eso trata la entrega de este mes. Aclaramos que este artículo no es apto para personas sensibles por el tema a tratar. Avisados y prevenidos, continuemos.

Estamos viviendo en un mundo rápido, con sobre abundancia de información y en el cual estamos más tiempo buscando en internet el “shortcut de moda” para la DAW que tenemos o el famosísimo tutorial: “¿Cómo hacer que tu tarola suene igual a la de John Bonham en dos minutos?”. ¿Eso es malo? No. ¿Está mal buscar ayuda en la nueva biblioteca de Alejandría que es internet? Tampoco.

El problema de esto es que normalmente, el ser humano tiende a dispersarse con singular destreza. ¿A qué nos referimos? Hagamos la siguiente prueba. Seguramente empezaremos a buscar un tópico que necesitamos, lo encontramos. Vemos los videos de la lista y tratamos de elegir el que esté mejor producido (a menos que ya conozcamos al autor del video, que de gustarnos su trabajo, iremos a ver su contenido sin lugar a dudas). Tratemos de recordar cuándo fue la última vez que pudimos ver un solo video y levantarnos de la silla o dirigirnos hacia nuestra DAW a producir. Probablemente en estos momentos estás esbozando una sonrisa porque sí, eres humano y como el casi cien por ciento de las personas en esta era, has enfrentado el problema de la dispersión y el hecho de no estar enfocado en lo que es nuestro trabajo creativo se está cobrando muchas producciones o bajando el nivel de las mismas.

No nos pondremos en predicadores ni en jueces para dirimir qué es bueno malo, pero aquí hay un punto. Como ingenieros de audio o personas dedicadas a este hermoso mundo de la música, entrenar el oído y particularmente la escucha crítica se convierte incluso en una obligación y un ejercicio diario. No hay plug-in que mejore nuestros oídos y no hay tutorial que mejore nuestro criterio a la hora de mezclar. Generalmente, los mejores ingenieros de mezcla y productores que han dejado huella en esta industria, han sido y son personas en busca de sonidos nuevos y han tratado de escuchar en las mejores condiciones muchos tipos de música. ¿Escuchar en las mejores condiciones? Sí, normalmente nuestro cerebro trata de interactuar con el exterior por medio de los sentidos; en nuestro caso, nos enfocaremos en el oído, para poder discernir desde qué parte o lugar viene el sonido que estamos escuchando.

El problema de escuchar solamente con audífonos es que se nos limita una cantidad importante de la interacción entre la música con el ambiente, no dejando a las frecuencias hacer todo su recorrido y que ciertas vibraciones lleguen a nuestro cuerpo e interactúe nuestro cerebro de otra forma. Las personas que hayan ido a un recital de rock, pop, clásico y hasta jazz, generan una adrenalina en el momento por ver al artista en escena y lo que la música en el medio aéreo les hace sentir que lo envuelve y que en el mundo aislado de los audífonos no se puede reproducir. Llevado a lo visual o al cine, sería como ver películas con los anteojos de realidad virtual, lo cual está increíble, pero no es lo mismo que ir al cine, interactuar con otras personas o comentar la película en curso.

La pasión que es profesión

Luego de pasar por la parte sensorial, vayamos a la parte cerebral y crítica. En un mundo donde tenemos la posibilidad de experimentar los ejes de coordenadas X, Y y Z y donde nuestro campo de escucha es bastante amplio, tenemos que estar usando expansores de campo estéreo porque muchas mezclas están realizadas casi en mono o al centro del eje, es decir, toda la información en una sola parte del campo de audición. Tampoco caigamos en las mezclas de los Beatles, ya que en ese momento, la escucha en estéreo era algo que recién comenzaba y la experimentación estaba a la orden del día. Hablemos de las producciones de 2019, donde ya hemos aprendido estéreo, 5.1 y estamos ahora aprendiendo Dolby Atmos. Al estar en este nivel de híper especialización en materia de audio, nuestros oídos deben empezar a estar mejor entrenados para poder discernir y actuar con buen criterio al momento de mezclar en cualquiera de estos formatos.

El entrenamiento de la escucha diario o casi diario nos ayudará a tomar mejores decisiones al momento de grabar, elegir un micrófono o técnica y al momento de la mezcla, tomar la alternativa correcta. Un ejemplo de cómo hacer este entrenamiento, sería escuchar guitarras eléctricas e investigar cómo fueron grabadas. Una vez identificado el origen (tipo de guitarra, marca y modelo), amplificador, efectos utilizados, forma de captura, micrófono utilizado y demás, esto irá formando nuestro criterio en relación a los sonidos que más nos gusten y que queramos replicar. Esta réplica no es del todo buena, porque modifica nuestra propia creatividad y búsqueda del sonido, pero sirve como una base sólida en la cual nos podemos apoyar y de ahí, desarrollar nuestro propio estilo, sabiendo para dónde nos interesaría llevar nuestro sonido. No es magia, sino un entrenamiento que lleva un tiempo y los resultados van a ir mostrándose poco a poco.

En la práctica hay personas de edad avanzada que siguen mezclando de una forma realmente increíble e impresionante, aunque padezcan síntomas de presbiacusia (disminución gradual de la audición, que está relacionada con la edad y puede iniciar desde los treinta o cuarenta años). ¿Cómo pueden seguir mezclando así? La respuesta es que tienen la escucha tan entrenada que pueden sobreponerse en gran medida al deterioro normal y natural del sistema auditivo.

Consideremos que estas personas pasaron toda su vida escuchando y mezclando, por ende no importa la cantidad de equipo y plug-ins que tengan a la mano, la sala mejor calibrada del mundo o lo que sea, nada le gana al entrenamiento y al desarrollo del buen criterio. Se puede usar la frase: “no es la flecha, sino el indio” que si bien es anacrónica, versa sobre que la herramienta no es nada sin el individuo idóneo para ejecutar la tarea usando esa herramienta o elemento.

Como conclusión, se puede decir que mientras más ejercitemos la escucha crítica, el entrenamiento auditivo y musical (tema que abarcaremos en otro artículo), nos ahorrará no sólo malos momentos, sino tiempo, y nuestro resultado será mucho más profesional, de mejor calidad y elaborado.

A riesgo de sonar redundante, podemos también reflexionar en paralelo, que si nuestras mezclas están sonando mal o las notamos “aburridas”, puede ser por dos factores involucrados con la escucha crítica. El primero es que nuestro oído y criterio nos está pidiendo subir un escalón más en la exigencia con nosotros mismos y nuestro trabajo, mientras que el segundo es que seguimos tratando de solucionar los problemas de nuestras mezclas con recetas que funcionaron para otros ingenieros o productores, pero que a nosotros evidentemente no. Eso nos obligará a salir de los “tips” para buscar otros horizontes más creativos.

*Músico de carrera, compositor, profesional del audio y la tecnología, residente en la Ciudad de México. Actualmente se desempeña como consultor en audio, productor, realizando grabaciones y masterización. Desde 2005 tiene su propio sello: Fusa Records (www.fusa-records.com). Estudiante avanzado de Ingeniería en la UTN, Argentina, colaborador en páginas sobre audio y tecnología. Miembro AES Full desde 2007, participando activamente en disertaciones sobre informática musical y tecnología aplicada al audio tanto en México como en Argentina. Contacto: mdiazvelez@fusa-records.com