Para inspirar y empoderar a la siguiente generación de las mujeres en el audio profesional, SoundGirls tiene como misión crear una comunidad que apoya al género femenino en el mundo de la producción de música y audio, brindando las herramientas y el apoyo para impulsar sus carreras.

Karrie Keyes, quien ha sido ingeniera de monitores de Pearl Jam desde hace treinta años, y Michelle Sabolchick Pettinato, fundaron esta organización en 2013 a raíz de un panel de Audio Engineering Society (AES), donde el eje fue justamente el desempeño de las mujeres en el mundo de los conciertos. Seis años después, SoundGirls tiene más de seis mil miembros en su haber y trabaja desde frentes como la organización de seminarios de actualización, hasta con la creación de un directorio global de mujeres dedicadas a este quehacer.

Karrie y el staff de Rat Sound en 1990.

Con mucha suerte para coincidir con la agenda de Karrie, y gracias a las gestiones de Carolina Anton, el capítulo de SoundGirls México tuvo la feliz oportunidad de recibirla en el espacio que dispusieron para sus actividades durante la pasada sound:check Xpo y escuchar la plática “Pearl Jam Monitor World”. Su estancia le dio la oportunidad de compartir unos momentos para hablar acerca de su trayectoria, los objetivos de SoundGirls y el crecimiento que la organización ha tenido en estos siete años de vida.

“Rat Sound era una compañía pequeña, con un solo camión para transportar el equipo y cinco miembros del staff. Todos hacíamos de todo: cargar y descargar, montar escenarios y demás”.

Un trabajo como ningún otro

Karrie descubrió que el audio es su pasión cuando ya estaba en él: “Yo no sabía nada de audio. Empecé a trabajar cuando yo tenía veinte años en Rat Sound en montajes de conciertos a la par que mi trabajo de día, y cuando empecé a tener más trabajo en los shows dejé ese empleo. Realmente todo lo que sé lo aprendí sobre la marcha”, menciona.

“En ese tiempo, Rat Sound era una compañía pequeña, con un solo camión para transportar el equipo y cinco miembros del staff. Todos hacíamos de todo: cargar y descargar, montar escenarios y demás. Creo que fui muy afortunada por el modo en el que empecé. Pude ver el desarrollo de la escena de música punk y el nacimiento del grunge y fue sorprendente”.

Karrie se convirtió en la ingeniera de monitores de Pearl Jam porque trabajaba con Red Hot Chili Peppers en ese mismo puesto y Pearl Jam era su banda abridora. “Así los conocí y pasé a trabajar con ellos. Continué como monitorista porque realmente no quería bajarme del escenario. Me encontraba cómoda ahí y no necesitaba irme a otro lado. Me tocó, por supuesto, el cambio entre la tecnología análoga y digital y fue duro, porque al principio, la tecnología digital no estaba tan desarrollada como ahora. En estos días, el equipo digital es superior (también depende de qué sonido se prefiera), pero actualmente sería muy complicado hacer mi trabajo si no fuera por la tecnología digital. La libertad que todo esto da no tiene límites, y empezamos a habituarnos a ella a través de hacer pequeños cambios casi imperceptibles, hasta que todos estuvimos involucrados con las nuevas formas de hacer el monitoreo”.

“En estos días, el equipo digital es superior, y actualmente sería muy complicado hacer mi trabajo si no fuera por la tecnología digital”.

Gracias a la facilidad que también da internet para conseguir información, Karrie está actualizada:

“Hago mi búsqueda acerca de las opciones que tengo, trato de tener dos o tres opciones porque para mí es muy importante que sea confiable y  que cuente con soporte técnico. También me ayuda hablar con otros colegas y preguntar qué es lo que las funcionado. Somos afortunados, porque también contamos con muchas oportunidades de tener demostraciones de producto, además de que solamente uso lo que necesito para los shows”.

Karrie y Carolina Anton.

“Antes nos informábamos a través de la lectura de revistas especializadas y además íbamos teniendo información con otros colegas. Actualmente la comunicación es muy fácil de tener y todos estamos muy dispuestos a compartir lo que sabemos, porque todos estamos en la misma situación”, señala.

Cuando no está trabajando con Pearl Jam, Karrie trabaja con Eddie Veder, también en el monitoreo: “Mi labor es de la misma forma que con la banda. Eddie tiene usando monitores personales un poco más de diez años. Realmente puede pasar cualquier cosa en un show; no hay una situación ideal, cada día es diferente y lo que tratamos de hacer es de tener control sobre lo que pasa, dependiendo del lugar en el que estemos”.

“En el caso de Pearl Jam, además, son músicos que conozco desde hace treinta años y sé lo que necesita cada músico”.

“Cualquier área del audio es un arte y toma muchos años ser maestro”.

El nacimiento de SoundGirls

“Originalmente, Michelle Sabolchick Pettinato y yo estuvimos en 2012 en un panel de AES hablando de nuestro trabajo. De ahí mantuvimos el contacto y decidimos hacer un website para estar en contacto con otras chicas que estuvieran haciendo audio y darlas a conocer, porque no habían tenido esa oportunidad. Cada mes empezamos a publicar una entrevista con alguna de ellas”, comenta Karrie. Además de las entrevistas, la organización ofrece espacios seguros para hablar de todo tipo de temas relacionados con su desempeño en el audio, desde el pago que deben recibir por su trabajo, hasta tópicos de abuso laboral”.

Uno de los temas más importantes para las mujeres, no sólo en el audio profesional o la industria de la música y el entretenimiento, sino en todas quienes deciden ejercer su capacidad profesional, es el equilibrio entre su vida personal y el trabajo: Karrie menciona: “No es fácil; en mi caso, tengo hijas gemelas y las crié siendo madre soltera, saliendo de gira, pero aunque fue duro, sabía que con muchos padres sucede lo mismo. En aquel entonces, recibí un consejo de la única mujer en la gira que conocía en aquel momento: ‘si no haces lo que amas, serás una madre miserable’. Y lo hice. Tengo dos hijas independientes y seguramente algunas cosas que hice no estuvieron bien, pero traté de hacer el menor daño posible”.

Para la siguiente generación de mujeres en el audio, Karrie tiene el siguiente mensaje: “Tanto para hombres como para mujeres, les digo que trabajen duro, que no se frustren, que tengan organización y que sean abiertas para aprender de toda la gente a su alrededor y de todas las experiencias, y que no se rindan. Cualquier área del audio es un arte y toma muchos años ser maestro”.

SoundGirls está organizada por capítulos y hasta el momento está presente en Ciudad de México, Melbourne (Australia), en muchas ciudades de los Estados Unidos, Escocia, Reino Unido y Canadá. Con la idea de empoderar a todas las mujeres involucradas en el medio del audio, pero sin excluir a la parte masculina, Karrie Keyes tiene confianza en el futuro y en el personal que día a día se prepara.