El crecimiento exponencial de la industria del espectáculo en México ha sido beneficioso para el espectador. Una de las aristas es el desplazamiento de los promotores independientes, quienes en su momento, y a contracorriente, establecieron las bases de la producción de conciertos masivos en nuestro país, resolviendo los grandes requerimientos de los artistas internacionales con imaginación e inventiva artesanal.

Hechos afortunados

Gustavo Rosas Salaiza, promotor y productor independiente de espectáculos y actividades culturales, nacido en Manzanillo, Colima, y emigrado a Guadalajara, inicia la narración de su trayectoria: “Estudié en la Escuela Normal de Jalisco y Ciencias de la Comunicación. Fue ésta última carrera la que me acercó al mundo de los espectáculos, gracias a un hecho fortuito y afortunado: a fines de 1983 fui asignado para cumplir con mi servicio social al Instituto Cultural Cabañas (ICC), en donde mi labor era redactar los boletines de prensa y supervisar las pautas publicitarias de la institución en los diarios locales. Al término de mi cumplimiento me ofrecieron empleo fijo desempeñando las mismas funciones, mismo que acepté. Sorpresivamente, a los pocos meses se me ofreció la Dirección de Promoción Cultural del Instituto, a mis escasos 25 años de edad. De pronto me vi inmerso en el proceso de la promoción y realización de actividades artísticas, suceso que me enganchó para siempre con este oficio. El aprendizaje fue duro, con errores y fallas, pero también con mucha fortuna e intuición”. 

Vientos de cambio

Gustavo recuerda el entorno a finales de los años ochenta: “En ese tiempo, Guadalajara tenía una inaudita carencia de teatros de mediana y gran capacidad, exceptuando al Teatro Degollado. Una casualidad originó que el Patio Mayor del ICC se convirtiera en el lugar ideal para presentar conciertos masivos en Guadalajara. De acuerdo al convenio suscrito con ISSSTE Cultura, nos enviaban desde la Ciudad de México un evento mensual, que se realizaba usualmente en la Capilla Tolsá. Uno de ellos estaba conformado por Real de Catorce y Betsy Pecanins, que provocó una asistencia mayor a la prevista, lo que nos obligó a trasladar el concierto al Patio Mayor, precisamente.

Este suceso constituyó, sin proponerlo, el primer concierto grande en ese histórico edificio y llamó la atención de promotores artísticos y empresas, que nutrieron un abultado calendario de conciertos y presentaciones durante varios años, entre ellos Joan Manuel Serrat, Paco de Lucía, Mecano, Chick Corea, Facundo Cabral, Willie Colón, Miguel Ríos, Soda Stereo, Bob Dylan, Miguel Bosé, Marcel Marceau y el Ballet de Senegal, entre muchos otros. Así, el Patio Mayor del ICC se convirtió en el principal foro de actividades de Guadalajara”. Gustavo reflexiona sobre este periodo iniciático e intenso: “Los años 1984 hasta 1992, como responsable de Promoción Cultural del ICC, constituyeron en lo personal una etapa muy productiva, creativa, llena de aprendizaje, experiencias y sobre todo relaciones de trabajo y personales que influyeron en mi futuro próximo en el terreno del espectáculo”.

La independencia por la puerta grande

Gustavo comparte cómo ascendió a la siguiente etapa de su desarrollo: “Al término de esta etapa, me integré como productor asociado a Conciertos Guadalajara, A.C, asociación con una larga y brillante historia en la promoción de la música clásica y la ópera en nuestra ciudad. Fue precisamente en esta época cuando realicé mi primer concierto como promotor independiente y fue con uno de los grandes del jazz de todos los tiempos: el pianista Oscar Peterson. No quise perder la oportunidad de tirarme al ruedo, tomando la responsabilidad de la empresa y de la producción —parcialmente patrocinada por el INBA—, a pesar de los riesgos que ello implicaba. Fue un extraordinario concierto que realicé en el Teatro Degollado. Desgraciadamente, la inversión que realicé no se recuperó; sin embargo, la lección que me dejó esta experiencia, en lugar de alejarme, me enganchó a la promoción artística independiente con la correspondiente adicción a la adrenalina”.

Expo Rock irrumpe

Esta faceta profesional de Gustavo narra la creación de la primera feria orientada al género rock en la capital jalisciense: “En la búsqueda de nuevos caminos de desarrollo, en 1996 realicé el primer festival de rock masivo en Guadalajara, llamado Expo Rock: un evento novedoso en su tiempo y con distintas facetas, pues no sólo era un foro para conciertos a lo largo de tres o cuatro días, sino que reunía también a fabricantes y distribuidores de equipos de audio e iluminación para conciertos, instrumentos musicales, escuelas de música, disqueras y otros productos complementarios para la escena musical. La asistencia a las cuatro ediciones que tuvo fue magnífica, con una conformación y contratación del staff técnico y de apoyo siempre bajo la responsabilidad de mi socio en este evento: Wolfgang Schmitz, “Wolfie”, quien siempre lo hizo de manera magnífica”.

Con Facundo Cabral

La consolidación y los frutos

“La experiencia de Expo Rock fue decisiva para la posterior etapa de mi proceso como promotor independiente y para el manejo de conciertos masivos, así que comencé en el año 2000 a promoverlos con las presentaciones de Ottmar Liebert, Air Supply, Toto, Alan Parsons, Incubus, Scorpions y muchos otros. Fue ésta una época muy productiva y exitosa en mi proceso, en la que los esfuerzos para conjuntar a los distintos proveedores para cubrir los requerimientos técnicos y servicios eran arduos; sin embargo, siempre salimos airosos gracias al compromiso y buena disposición de nuestro aliados. Los últimos conciertos que realicé en el Teatro Diana y en el Auditorio Telmex costaron menos esfuerzos porque ya se contaba con apoyo técnico y de personal de primer nivel.

Contradictoriamente, trabajar en estos foros mejoró y facilitó la organización de los conciertos con menor inversión de esfuerzo y trabajo, pero su costo encareció la producción y de cierta manera, hizo poco atractivo para mí seguir en los conciertos”.

Los aspectos técnicos y su evolución

El productor reflexiona acerca de las aristas de la evolución técnica en el rubro: “A lo largo de mis casi cuarenta años en el medio, he visto una notable evolución que ha favorecido el desarrollo del espectáculo musical. Recuerdo que en el ICC trabajábamos con equipo propio, pero muy elemental. El creciente ritmo de actividades en el Patio Mayor nos obligó a buscar proveedores externos de equipo técnico y con el primero que trabajamos fue con Manuel Domínguez, a quien considero el decano y maestro de muchos técnicos de sonido en esta ciudad. Su equipo mejoró sustancialmente la calidad de nuestras presentaciones.

Es necesario hacer notar que en esas fechas aún no existían los escenarios ground support, por lo que montábamos nuestros propios escenarios con base en andamios rentados, muchas veces salpicados de cemento, pues eran utilizados en la industria de la construcción. A estos les adaptábamos una superficie hecha a base de polines de madera sujetos a los propios andamios con alambre recocido y finalmente cubiertos con hojas de triplay. Hoy, el escenario se ha convertido en un espectáculo multimedia, pleno de efectos especiales en sonido, luces, imágenes y otros aditamentos más como pirotecnia, rayos láser, hologramas y demás que emocionan al espectador. Más en opinión estrictamente personal, creo que esto ha despersonalizado al espectáculo en sí, ya que ahora, gran parte del público considera que si la presentación del artista no es acompañada por un show multimedia en el escenario, no es un buen show precisamente”.

Gustavo Rosas finaliza la entrevista con sus actividades actuales y planes inmediatos y a corto plazo: “Hace diez años aproximadamente emigré de la producción de conciertos a actividades más cercanas al campo cultural, como la organización y realización de giras de compañías de ballet clásico procedentes de Rusia y de Ucrania especialmente, aunque también he trabajado con grupos de la República Checa, República de Georgia y Bielorrusia. Es una labor muy relajada y satisfactoria ofrecer un espectáculo cien por ciento pleno de arte. La danza clásica  no parece tener fecha de caducidad y su público se renueva constantemente. Por lo pronto y en un futuro próximo seguiré por este camino, en espera del surgimiento de nuevas oportunidades de desarrollo y tratando de adaptarme a las ‘nuevas normalidades’ por venir”.

Los artistas y proyectos de Gustavo Rosas

  • Alan Parsons 
  • Toto
  • Gustavo Cerati
  • Stomp
  • Scorpions
  • Bread
  • Bryan Adams
  • Jethro Tull
  • America
  • Electric Light Orchestra Part II
  • Riders on the Storm (Ray Manzarek, Roby Krieger y John Densmore)
  • KC & the Sunshine Band, Tavares y Kool & the Gang
  • Ballet de la Ópera Nacional de Ucrania
  • Ballet de San Petersburgo
  • Ballet de Kiev
  • Ballet Moiseyev
  • Ballet Nacional de Cuba de Alicia Alonso
  • Niños Cantores de Viena con la Orquesta Filarmónica de Jalisco
  • Teatro Negro de Praga (3 giras nacionales)
  • Orquesta Strauss de Viena