¿Qué se puede decir de Sir Paul McCartney que no se haya dicho antes? Pues simplemente continuar la admiración y el respeto que este hombre incansable y energético se ha ganado a pulso en los ochenta años que está celebrando. El día que Paul conoció a John Lennon nunca se imaginó que su vida estaba a punto de dar un giro tal, que hasta la fecha lo ha convertido en uno de los cantautores más prolíficos que han existido y además de prolífico, exitoso, lo cual no es lo mismo. Este hombre crea melodías inolvidables que atestiguamos en cada concierto suyo; es impresionante escuchar un estadio con capacidad de 130 mil personas cantar al unísono el 95 por ciento de las canciones de cada concierto. Y digo el 95 por ciento, porque este señor sigue componiendo y nos da a conocer material inédito cada vez que se presenta.

Mencioné anteriormente “nuestro Paul McCartney”, porque así es; Paul ya le pertenece a la humanidad, él ha dedicado su vida a crear toda clase de música para hacernos felices y lo ha logrado con creces. Cada álbum nos sorprende con algo diferente y hasta ahora no ha existido un compositor que lleve tantos años ininterrumpidos componiendo y cantando música de extraordinaria calidad.

Paul es un hombre con un carisma, presencia y magnetismo únicos. Ver a este hombre de ochenta años bromear constantemente, cómo disfruta a su familia, cómo respeta el recuerdo del amor de su vida (Linda McCartney) y ver que en cuanto hubo oportunidad de salir y organizar su gira a nivel mundial volviendo a lo que más le gusta hacer en la vida, tocar y cantar para quienes lo adoramos desde principios de los años sesenta, es extraordinario.

Como diríamos los mexicanos, Paul es un tipazo, perfeccionista como pocos músicos. Me contaba personalmente Geoff Emerick (QEPD), ingeniero de grabación en la etapa más importante y trascendental de The Beatles, que cuando estaba Paul grabando “Oh Darling” que a mi entender como cantante, es una canción dificilísima de cantar, sobre todo la parte B, Paul la intentó varias noches y no quedaba contento con el resultado. Grababa hasta quedar sin voz y creo que fue hasta la cuarta noche que quedó satisfecho con el resultado. ¡Y vaya que es un buen resultado! Así es Paul, un hombre que se divierte componiendo, cantando y tocando música, pero a la vez súper exigente con lo que le presentará a su público.

Querido Paul, esperamos que todavía nos sorprendas con más música y que podamos disfrutarte muchos años más. De Liverpool para el mundo: Sir Paul McCartney.

Por Héctor Ortiz*

*Héctor Ortiz, artista con más de 50 años en el mundo del espectáculo, considerado como uno de los más talentosos exponentes del Rock en nuestro país.