La banda Troker se ha convertido en una de las agrupaciones más viajeras de la escena del jazz/rock latino y su faceta multidisciplinaria se ha extendido al negocio de los estudios de grabación. Su baterista, Frankie Mares, ha trabajado de manera significativa en el aprendizaje del registro sónico y hace más de un decenio trabaja desde su trinchera FM Studios en Guadalajara, Jalisco, desde donde ha desarrollado apasionadamente su papel de productor e ingeniero de grabación.

Músico y productor, buena combinación

“Estoy muy feliz de estar trabajando en este estudio desde hace más de doce años, y todo nació por mi necesidad propia de producir. Cuando grabamos el disco de mi entonces banda EvaMalva, estuve sentado con Gerry Rosado (productor del disco), sin moverme de su lado. Le dije: “Necesito trabajar en esto y quiero hacer un estudio en mi casa”. Diez años después logré tenerlo de esa manera. Hice un trato y obtuve una computadora, una consola y una tarjeta de sonido, y empecé a crecer y desarrollar sonidos por esa vía. Después comencé a trabajar con grupos. Lo primero que grabé fue una banda de unos amigos que me pagaron un recibo de luz como intercambio. A raíz de eso, empecé a grabar los demos de EvaMalva. Siempre tuve claro que mi sonido estaría enfocado no en la grabación, sino en captar lo que estaba en la mente de cada músico”, recuerda.

Frankie comparte algo de sus etapas y procesos como productor: “Empecé trabajando con Vegas, que de hecho era un software para video. Era una herramienta muy buena para el músico, para resolver el problema de grabar rápido, si no, la idea se va. Después de años de grabar bandas, empecé a visualizar un negocio de esto: trabajar con bandas que me gustaban y que yo les pudiera ayudar a crecer y obtener ese momento o desarrollo en su sonido. Ahora tengo la fortuna de grabar alrededor de entre quince o veinte proyectos al año. Una de las primeras técnicas que aplico es siempre hablar con el artista acerca de cuál es la necesidad propia de sonido, para poder sacar eso que trae en la cabeza. A mí me gusta dedicarme siempre a lo que la canción pida. Por ejemplo, mucha gente graba discos con una sola batería. Creo que cada canción debe tener su personalidad propia y yo trabajo mucho en ese aspecto.

Regularmente, hago una preproducción donde están sonando todos. Escucho la armonía de la música y empiezo a afinar las baterías de esa manera. A partir de esto, empiezo a trabajar en texturas de los instrumentos y siempre cuido que cada uno de ellos esté muy bien grabado desde la raíz. De esta manera todo lo voy trabajando por medio de lo que me va dictando la armonía y los armónicos de la pieza”.

De regreso a los básicos

Frankie Mares nos expresa su amor por los demos: “Afortunada o lamentablemente, yo me enamoro de los demos, porque es la fuente de la idea musical. Cuando  escucho el demo, tiene esa energía, potencial y sonido que la banda necesita, y a la hora que lo escuchas ya producido, en un estudio caro, con micrófonos de miles de dólares, creo que la energía y concepto de la pieza cambia completamente. Mi lógica al producir es respetar lo más posible el sonido e idea original del demo. Escucho los demos de mis bandas anteriores y proyectos en los que he participado, luego me voy a los discos, y aunque suena muy bien, no es lo mismo”.

El productor nos manifiesta su postura con respecto al backline como base de un buen sonido: “Soy una persona muy clavada en el backline, porque mi teoría es que si esto suena bien, la grabación sonará bien. Si pones una tarola del 67, tiene que a sonar a eso, en Vegas, Pro Tools o Logic, y tu trabajo es canalizar este sonido desde la afinación, el micrófono, el cable y a donde tiene que llegar. Uno de los cambios más grandes que hice aquí, fue cuando empecé a trabajar en el tratamiento de los cuartos. Hace unos años, tuve un problema de humedad muy grande en el que todos mis instrumentos y equipo se empezaron a oxidar, debido a que, siendo una casa vieja, los cuartos estaban completamente abiertos. Al insonorizar y meter puertas más cerradas para tener mejores sonidos, empecé a notar que la afinación de los instrumentos estaba cambiando. Justo me pasaba que grababa metales y de repente a la tercera rola ya estábamos más bajos de afinación. Entonces hablé con la marca Audiowave y me apoyaron con un patrocinio. Empezamos a trabajar con varios de sus productos para resolver el problema aquí dentro, así que empecé a tirar paredes y descarapelarlas y me encontré con paredes de adobe. Me di cuenta que con cada cosa que tumbaba empezaba a sonar diferente. Hicimos pruebas sonoras con varios instrumentos hasta que el sonido estaba perfecto. ¡Fue uno de esos accidentes afortunados! Tengo dos cuartos en forma de ele. En la sala B, donde tengo un piano, hay una pared atrás completa, de barro. El barro con la madera del piano y todos los armónicos bailan de una manera increíble y eso me gustó mucho. Ahora ahí grabo baterías pequeñas, como para jazz,  divido todo por medio de paneles y suena muy bien. En la sala A, generalmente hago baterías más rockeras o sesiones en vivo, pero ambas salas están tratadas de la misma manera. Todo está muy cuidado y fue muy estudiado”.

Análogo-digital

Frankie Mares nos da su posición con respecto a la tecnología análoga y digital: “Creo que todo se basa en lo que la pieza pide; he grabado en cinta análoga, pero porque la pieza lo pide, no el artista, y hago cosas digitales que no me afectan en nada. Hay una cuestión que es practicidad versus romanticismo. Cuando tengo mucho trabajo, me inclino por esto. Por ejemplo, todos los preamplificadores que uso, son a través de la consola MRS de los años setenta que se usaba para grabar en cinta y que me ha dado este cambio de sonido en el estudio, generando más ganancia y haciendo el sonido más grande, gracias a los preamplificadores. Justo eso hace que cuando lo pases a digital no interfiera tanto, que cambie el sonido o que pierda”.

El fundador de FM Studios habla de los planes futuros: “Vienen muchas cosas interesantes. Habrá una parte C del estudio, fuera de la ciudad. La idea es hacerlo en un lugar callado y estamos definiendo si será bosque, playa o lago. Esto es para tener la tranquilidad y relajación necesaria para hacer un disco y llevarlo más allá. Este será un lugar donde los músicos se puedan hospedar, con servicios de cocina. No hay nada mejor que yo sea músico, ya que pienso en mis necesidades, que probablemente son las necesidades de todos los músicos”.

Frankie Mares concluye: “Algo importante es que la gente no me busca por el estudio, sino que la gente me busca por productor, que es algo que yo agradezco. El estudio se vende solo y hace su trabajo, que es un gran paso, pero lo que importa es quién lo maneja”.

 

Rider FM Studios

Computadora iMac (21.5 – inch, mod 2011) con Logic Pro X

Consola MRS ML408 32 canales

Interfaces Motu 896 MK3 y 2408 MK2

Interfaz M-Audio Profire 2626

Focusrite Saffire Pro 14

Adat Presonus Digimax FS 8

Altec Lansing 1684A Vintage / 8 preamps

  • (01) Teac x300
  • (02) Monitores Yamaha MSP7, (02) HS5
  • (01) Subwoofer Yamaha SW10

Microfonía

  • (01) SE Electronics Z5600AII
  • (01) Shure Beta 52, (02) SM7B (02) SM57 (02) SM58, (02) KSM32/SL
  • (01) AKG D112
  • (03) Audix d2
  • (02) Rode NT5
  • (03) Sennheiser 421, (02) e609, (01) e835
  • (01) Audio-Technica AT-2021
  • (01) CAD M179

 

Producciones

  • Troker
  • Mexitano Sound System
  • Hispana
  • Sara Valenzuela
  • Jaramar
  • Los Malavibra
  • Juglares y locos
  • Pascual Reyes
  • La Chora Interminable (Jis y Trino)
  • Colores Santos
  • La Chiva Gantiva
  • Crew Peligrosos