Grabado en los estudios Monterrey Sound y Lambda Music en la capital neoleonesa y en la Ciudad de México, respectivamente, “A los cuatro vientos”, es la nueva producción discográfica de Eugenia León, que con la producción artística de Rosino Serrano, tendrá su concierto de presentación en el Palacio de Bellas Artes el próximo siete de septiembre. Eugenia comparte los motivos para este encuentro musical.

Cantar lo que se siente

Entre norteño, mariachi, marimba y banda sinaloense se acompañan las canciones que Eugenia León eligió para este trabajo, líricas sobre el amor interpretadas desde un momento de vida conciliador que experimenta la intérprete:

“A veces pasan acontecimientos en la vida que se vuelven como la punta del hilo que jalas. En mi caso, una de ellas fue atender el deseo de cantar canciones inherentes a nosotros, particularmente a la forma como asimilamos el amor y desamor, las rupturas e incluso la muerte. El disco tiene esa narrativa y en el concierto haremos estas canciones y cantaremos, lloraremos y bailaremos al mismo tiempo; tendremos banda sinaloense, el grupo que me acompaña, mariachi, conjunto norteño y marimba, música mexicana porque en el fondo uno siempre hace un homenaje a nuestra música”.

“Vamos desde lo tradicional con “No volveré” a “Compadécete” de El David Aguilar, “No sé como irme” de Rafael Mendoza (que será un estreno), y “Te hubieras ido antes” de Joss Favela porque, como platicaba con Rosino Serrano (nuestro director artístico), hay que entender que la música mexicana, como la celebramos y consumimos, también ha tenido cambios con los tiempos; antes parecía que las baladas sólo podían llegar de Estados Unidos o España y acá somos muy buenos para hacerlas. Cuando escuché la de Joss me conecté mucho con eso y supe que para allá debía ir el disco; ya traía ese sentimiento por cosas que veía en mi entorno y tomé el camino”.

Del estudio al escenario

La logística de grabación de “A los cuatro vientos”, implicó dividir el trabajo, dejando en los oídos de Abelardo Rivera en Monterrey Sound la captura de las canciones de norteño, donde intervino el conjunto Los Tercos (a saber, dos piezas con bajo sexto, acordeón y batería); luego, Juan Sosa tomó los controles en la consola de Lambda Music para capturar el mariachi, la marimba de la familia Nandayapa y los temas de la agrupación que acompaña a Eugenia.

“Hoy debes aplicar varios trucos para conseguir que las cosas pasen y que la producción sea eficaz y accesible: por los arreglos, los derechos, saber incluso con quién armar paquetes. Ir a Monterrey fue muy bueno, porque la carrera de Abelardo Rivera es tremenda, ha sido nominado más de treinta veces al Grammy, y Juan Sosa conoce perfectamente su labor, ¡son fantásticos!”, afirma la cantante, quien comentó que fue Rosino Serrano el encargado de la mezcla junto con el propio Abelardo.

Para el concierto en Bellas Artes, Eugenia enfatizará la narrativa del dolor del amor: “Tendrá sus contrastes e iremos administrando qué canciones van en la primera y segunda parte. Cantaré con el grupo y habrá una presencia importante del mariachi. Habrá un coro amplio para una de las canciones que haremos a capella, pero fuera de eso todo será muy sencillo, porque ya estar en Bellas Artes es un lujo, será una especie de ritual”.

Adaptarse es resistir

Las más de tres décadas en la música le han dejado claras a esta cantante universal las prácticas para permanecer en los escenarios: “Siempre tuve la idea de la división del trabajo. Hay que saber delegar, porque todas las actividades en una agrupación son importantes pero distintas, y en la medida que pasa la vida, me he dado cuenta de lo rico que es trabajar con la gente que sabe lo que le toca hacer. Así lo veo, hay que mantener lo sencillo para vivir y confiar en las cosas que hacemos”.

“Por otro lado, hay que adaptarse. A mi generación le gustaba atesorar discos, pero es cierto que han cambiado los tiempos, y quienes hoy pueden comprar la música ya lo hacen de otra forma. Ademas, los discos se deterioran con el paso del tiempo: los CDs tienen su proceso de degradación. Ahora la mayoría baja sólo lo que le gusta, a veces sin comprar las canciones. Incluso en conversaciones con Rosino hemos contemplado que éste será nuestro último disco en físico. Estar en las plataformas digitales debe ser, y en mi caso, de hecho seguimos aterrizando ese asunto. Para el caso concreto del disco nuevo, tendremos una edición pequeña en físico y con la tarea cumplida para que esté en línea”.

“Ante estos cambios no me estreso. Siempre he sido una trabajadora del arte —como muchos de mis colegas—, y mi perfil ha sido discreto, pero en el ámbito de ser libre y hacer lo que considero correcto, he creado una audiencia que ha crecido conmigo y ahora sus hijos y nietos me conocen. Ahí soy una triunfadora, tengo trabajo y creo que ahora me siento mejor persona. Mis dolores ahí están porque son parte de la vida, pero lo que más me duele son cosas del alma como mi patria. Es algo más de adentro, de esta cosa natural que debería ser de dar, de estar para el otro”.

“Vivimos un momento de escisión muy particular de la humanidad en la que una parte está despertando una conciencia humana, planetaria, y otra que está yéndose al hoyo de las negruras más negras. Sin embargo, a mí me da mucho gusto que surjan en momentos como éste más artistas mexicanos empoderados, que no los hizo ni la televisión ni la radio comercial, sino esta necesidad personal de crear y mantener sus proyectos. Hay gente muy brillante en la música, ingeniería y ciencia como no había ocurrido antes. Verlo es algo que me da esperanza”.

Coincidimos. Que el canto libere y reúna como ha sido hasta hoy la misión de esta grande de nuestra música. Acompañémosla en Bellas Artes.

Estudios de grabación “A los cuatro vientos”

  • Lambda Music. Juan Sosa
  • Monterrey Sound. Abelardo Rivera
  • Ranch Factory. Fernando De Santiago, Arcadio Hernández
  • ARG Studio. Gustavo Alberto Gómez
  • Estudios de mezcla:
  • La Cueva del Oso. Juan Sosa
  • Monterrey Sound. Abelardo Rivera
  • Masterización
  • Masterhead Lab. Luis Felipe Herrera

Entrevista: Nizarindani Sopeña / Redacción: Marisol Pacheco