Durante esta temporada tan peculiar podemos preguntarnos de dónde sale tanta imaginación y creatividad humana. En nuestro medio han surgido interesantes composiciones durante el confinamiento en casa, webinars en temas teóricos para obtener mayor información técnica en la actualización del manejo de los equipos para grabación y eventos en vivo, desde luego, para cuando se reinicien los espectáculos. Los artistas de todo tipo han publicado sus logros musicales desde todas partes del mundo y se han realizado sesiones en vivo sin mayor producción de imagen o audio, donde hemos podido ver realmente el talento de los artistas, pues se realizan las transmisiones desde la casa o realizando ensambles a distancia en grupo u orquesta, en total honestidad y sencillez, simplemente con el celular o la tableta.

A situaciones nunca pensadas, respuestas de igual magnitud

Lamentablemente, hay sectores de la población mundial que viven de su labor diaria y otras en condiciones de pobreza que no pueden parar sus actividades como para encerrarse. Sin embargo, en nuestro medio muchos profesionales laboran por su cuenta, como el staff, los ingenieros, los músicos de sesión, los managers y los asistentes, así como también algunos medios digitales e impresos donde no cuentan con sueldo fijo, prestaciones de salud, bonos anuales o incentivos por el logro en las ventas. Por supuesto, quienes son dueños de empresas artísticas y de producción para eventos, también se han visto afectados al pagar sueldos y prestaciones a sus contratados sin tener ventas.

¿Qué tiene que ver toda esta complicación artística y mundial con el termino “entropía”? ¿Cómo se da la resiliencia ante la crisis de la pandemia y qué surge de ésta?

Permítanme, antes de dar cualquier explicación, brindarles un antecedente de resiliencia, ya que padezco varias enfermedades crónicas; cinco para ser exacto, y dos de ellas de sumo cuidado. Dichas enfermedades configuran una limitante muy compleja para mi cuerpo y para mis manos en la ejecución de mi instrumento, junto a fuertes compromisos ante mis pensamientos, mis sentimientos y la forma en que, tan desorganizada y dolorosa experiencia, confrontan mi entendimiento sobre la forma de concebir el origen y la trascendencia de mi vida. Más aún, tal dificultad aumenta dados los compromisos por cumplir siendo padre de familia y todavía un adulto maduro de cincuenta años de edad. Me acompaña una amplia probabilidad de oportunidades importantes de expansión y crecimiento, tanto personal como profesional. Es irónico quizás, que ante tanta complejidad existencial entre la vida y la muerte, estoy rodeado de una infinidad de soluciones y respuestas increíbles, las cuales no son a veces las que quiero o las que me gustarían. En ocasiones son las que deben ser, aunque es duro aceptarlas y otras son precisamente las que me gustan, las que yo planeé y me encantan.

La resiliencia es la capacidad de adaptarse y superar adversidades de manera individual o comunitaria. Todo ser humano tiene esta capacidad sin duda alguna; sin embargo, cuando las condiciones sociales y el entorno afectivo son extremadamente negativos, provocan que una persona no logre salir adelante; sólo existen muy pocas excepciones, que merecen revisión y estudio, ya que son extremadamente complejas.

Haremos entonces un análisis, que va de la ciencia física de la entropía, a la psicología de la resiliencia. No violaremos ninguna regla establecida; la ciencia tiene la generosidad de poderse trasladar a los asuntos humanos también. Por ejemplo, Albert Einstein comparaba los marcos o las posiciones de referencia privilegiadas de quien observa los fenómenos que se producen en física, con la política de su Alemania natal, en los que no deben existir marcos de referencia o posiciones privilegiadas entre las naciones, pues éstas deben ser medidas entre sí, no por sus aciertos solamente, sino por sus errores.

¿Qué significa la palabra entropía?

Entropía viene del griego (ἐντροπία) y significa “transformación, cambio o evolución”. El físico Rudolf Clausius le dio nombre en 1850 y su colega Ludwig Boltzmann encontró, en 1877, la manera de expresar matemáticamente este concepto y la manera de contabilizarlo. Por ejemplo, si se ponen en contacto dos trozos de metal con distinta temperatura, el trozo caliente se enfriará y el frío se calentará, finalizando en un “equilibrio” térmico, el cual obedece a las leyes físicas de la termodinámica en este planeta y en el universo entero.

La entropía es algo que se transforma, cambia y evoluciona con el tiempo; la naturaleza es entrópica en sí misma. “La entropía, pasar del estado de orden al estado de desorden”; este último terminará por generar miles de millones de configuraciones y posibilidades distintas. La entropía no es desorden o caos, sino una manera de “contar estados” de orden, igual que tener canicas ordenadas en una sola bolsa; así mismo, contar estados de desorden es igual que regar todas las canicas en el piso y generar miles de configuraciones que terminan en un equilibrio. Entre más ordenadas las canicas, menor entropía y entre más desordenadas, mayor entropía y mayor probabilidad de configuraciones.

El doctor Javier Santaolalla, de origen español y físico de partículas por el European Organization for Nuclear Researchen (CERN) en Ginebra Suiza, nos da ejemplos de la entropía en la vida cotidiana:

“Un hielo (orden) que se derrite (desorden y crea infinitas posibilidades), un huevo que se rompe, las hojas de un árbol que se incendian, hacer algo y después deshacerlo, construir para destruir, recordar para olvidar, tener presente el pasado para ir al futuro, creación y expansión del universo”. En mi caso personal, pasé del estado organizado de la salud a la enfermedad crónica y a la transformación profunda de mi persona con mayor entendimiento, mayor entropía y asombrado de mi capacidad de resiliencia y la de mi familia.

La pandemia, desde nuestro usual estado de orden y de menor entropía cotidiana, nos ha sacado y empujado a un estado de desorden y de mayor entropía, donde mayores posibilidades surgen y surgirán desde el dolor y la creatividad. Este aislamiento en casa nos ha conducido a las posibilidades de comprender, con más apertura, el sufrimiento y la confusión humana, la crueldad y la avaricia, así como también nuestras virtudes ante la responsabilidad, el aprendizaje y la belleza de nuestros actos. En la entropía existe una regla que dice que ésta es mayor en espacios aislados; desde este punto de vista en termodinámica, el universo es un espacio aislado y por lo tanto, se sigue expandiendo. Exactamente igual sucede al estar encerrados en casa: estar temporalmente aislados nos debe generar mayor capacidad de expansión, mayor transformación y de evolución, por la tanto es momento de estar con nosotros, con nuestros seres queridos y así el planeta, animales y vegetación quedan también aislados para tener una mayor entropía y recuperarse un poco de nosotros.

La situación actual nos ha lanzado con determinación y severidad a los brazos del mundo digital y a la presencia en las redes sociales más que nunca. Internet nos lleva varios pasos adelante en procesos de comunicación y comercio; la digitalización pone en conflicto la cercanía y la necesidad de afecto comunitario y el encierro nos pone a prueba ante la depresión y la ansiedad, y en el mejor de los casos, los privilegiados, se han encerrado con comodidad familiar cuando disponen de recursos afectivos y económicos. La pandemia reiniciará las economías y el uso de la moneda, la política, el cambio climático, las tecnologías, las enfermedades y las nuevas estrategias alimenticias y de salud pública. Se replantearán los sistemas políticos, así como la sexualidad y la reproducción. La fe y las creencias religiosas también han tenido su impacto ante los ensayos del apocalipsis hollywoodense, que seguramente, en la mente de un niño, sólo espera ver a los zombis corriendo por la calle.

Es momento de mayor entropía mundial, momento de la gran prueba de sonido humanitario que honrará a los fallecidos, a sus familias, a los cuerpos médicos que han arriesgado su vida. Seguro tendremos los humanos un digno y bello concierto planetario por todos lados, en cada ciudad y así podremos experimentar sentimientos encontrados en una experiencia catártica y soñadora.

El mensaje es, entonces: ánimo, sigue componiendo, escribiendo, tocando, grabando, creando, prepara tus nuevos negocios y relaciones en la industria, renueva la visión de ti mismo, de tu familia y de tus pérdidas dolorosas, cuida tu cuerpo y tu salud. Cuando necesites desahogarte, hazlo con responsabilidad, sin dañarte y sin dañar a nadie, o pide apoyo. Permítete explotar como lo hace una estrella súper nova en el universo; tan colosal explosión libera luz, oro, azufre, hierro, hidrógeno, helio, calcio y derrama generosamente, desde ese nuevo estado, vida plena. La energía no se crea ni se destruye, sólo se transforma; transfórmate, sorpréndete y asómbrate de toda tu experiencia siendo una nueva configuración de ti mismo y derrámalo hacia los demás.

Durante el encierro en casa, muchos artistas se han dedicado a grabar a la distancia, con todo su grupo. Estén al pendiente de cómo lograron esto para seguir expandiendo nuestro horizonte.

*Guitarrista, compositor y productor. Ex-guitarrista del grupo Kerigma (1989 – 1993), grabó el disco “Esquizofrenia”. Como solista, sacó su primer disco instrumental “Horizontes” en sound:check Xpo 2018. Psicólogo educativo, psicoterapeuta corporal y de pareja, conferencista, consultor en sexualidad, cuenta con el Postgrado CORE Institute of New York. Es empresario, filántropo, fundador y director de la fundación Más allá de la Adversidad AC, para apoyo de personas con enfermedades reumáticas.