En tiempos de inmediatez, todos buscamos armas secretas que nos acerquen casi de manera instantánea a nuestro objetivo, sea cual sea, pero en la música y la producción, la combinación de infinitas posibilidades hacen que nuestro resultado sea extremadamente variable.

Hace unos meses, alumnos de una escuela de producción musical me preguntaban: “¿Cuál es aquella que podrías considerar como tu arma secreta, tu comodín, esa pieza, articulo, referencia, equipo, libro, software o lo que sea al que siempre que recurras no falle y te brinde un resultado confiable? ¿Acaso existen combinaciones de elementos que te hagan sentir más confiado?”. Sin duda, existen muchos elementos que al combinarlos nos dan buenos resultados, haciendo de ellos un “comodín” técnico en el cual confiar en situaciones específicas, pero, si he de tomar lo que en mi experiencia es el elemento más confiable y aquel que una vez que esté en forma, difícilmente falla una vez que lo conocemos a fondo, será sin duda también tu mejor arma secreta. Se trata de…tu oído.

Vamos conociéndonos

Sé que suena algo trillado y cursi, pero desmenucemos el concepto. De manera burda podría decir que si por un momento pensamos en el oído como si fuera una parte de tu equipo profesional, te darías cuenta de que al utilizarlo críticamente durante mucho tiempo, entrenarlo, cuidarlo y demás,  aprenderás sin duda a conocer cómo responde ante diversas circunstancias y con el tiempo será tu guía, lo que te diga si algo va bien o no y en combinación con tu experiencia y conocimiento técnico, puedes resolver o ser creativo de manera más confiable.

Los alumnos que menciono protestaban por ponerlos a escuchar un tema musical de 3:30 minutos. A los 20 segundos ya atendían su celular y algunos preguntaban si escucharíamos todo el tema. ¡Y se quieren dedicar a la producción musical! Es ahí donde dije…tenemos que hablar.

El principio básico: aprender a escuchar

Ser consciente de lo que se escucha y desarrollar la habilidad/sensibilidad de escuchar de manera crítica, donde seas capaz de apreciar a voluntad el todo, pero al mismo tiempo cada una de sus partes, es sin duda el arma más poderosa. Si tu área es la producción musical, escuchar música de todos los géneros (aunque no sea la que mas te guste), desmenuzarla, comprender cada una de sus partes, prestar oídos a los elementos que la componen y demás, te dará una amplitud de criterio que se convierte en la gasolina de tu arma secreta. Escuchar, escuchar, escuchar es esencial; cada detalle importa, además de ser cien por ciento consciente de los sonidos en tu entorno, para que de una u otra manera seas sensible a los distintos escenarios que desearás recrear, la reverberación de un templo, el reflejo del sonido de una fuente en los cristales del centro comercial, el ataque y la pronunciación de las palabras cuando hablas con las personas, todo cuenta, todo importa y todo te nutre; verás que con el paso del tiempo te apropiaras del universo sonoro que en consecuencia, hará que tu entrenamiento auditivo sea cada vez mayor.

El oído también se puede entrenar, usando los conocidos como “multitrack masters”, que se  encuentran en internet y donde se publican los tracks separados de temas famosos para que conozcas cómo está conformada en su mayoría una producción musical y al mismo tiempo podrás practicar con ellos, creando tus propias mezclas. Te garantizo que jamás volverás a oír ese tema igual que antes. También existen programas de entrenamiento en audio que te permiten desarrollar aun más el oído, con la finalidad de afinarlo para fortalecer tu arma. Programas que incluyen entrenamiento musical y entrenamiento de frecuencias, entre muchos otros.

Sin embargo, no solo es la forma, sino también el contenido. Hay que escuchar sin interrumpir lo que los demás tienen que decir, lo que el productor está buscando, lo que el publico está buscando y demás, no solo da una dirección, sino que además, con tu sensibilidad podrás fácilmente tomar referencias basadas en tu entrenamiento y así replicarás lo que sea necesario para darle a quien corresponda aquello que está buscando obtener a través de ti.

Tu oído será el arma más poderosa: ¡aprovéchalo!

Experimentar la música a través de tus oídos es una práctica que toma tiempo y dedicación, pero al saber experimentarla, será mas fácil que repliques las experiencias en tus propias producciones, poniendo todo tu conocimiento al servicio de transmitirlas al espectador o espectadora. Por ejemplo: a un pianista que está acostumbrado a escuchar los sonidos reales de un piano acústico, le será mucho más fácil trabajar con instrumentos virtuales (si sabe cómo operarlos), obtener un sonido más cercano a lo que se busca, el ataque de los martillos o los armónicos que enriquecen la sonoridad del instrumento. He ahí los casos en los que los presets no son suficientes y obtienes más de la tecnología, pues le exiges aquello que sabes que es capaz de brindarte y tienes claro lo que por experiencia auditiva puedes obtener como resultado.

Otro ejemplo común: una persona que nunca ha operado un compresor 1176 en físico, pero al ser tan popular en todos los DAWs y lo utiliza continuamente, será mas susceptible a usar los presets, limitando sus capacidades sonoras como consecuencia de su falta de experiencia auditiva y muy frecuentemente, tienden a sonar con coloraciones similares a muchos otros nuevos productores que caminan por el mismo sendero. ¿Cuántas veces hemos escuchado los mismos samples de los módulos de batería en diversas canciones? Y eso que la mayoría permite modificar hasta los detalles más simples de cada sample, permitiendo obtener un sonido muy cercano a lo que sería el instrumento acústico como lo conoces en el campo físico. ¿Cómo emular correctamente un periférico o instrumento virtual si no se ha escuchado antes y no se tiene una referencia confiable? Es ahí donde los presets entran en juego y con esto no quiero decir que esté mal, sino que es una posibilidad más limitada que si se contara con un panorama más amplio y principalmente basado en la experiencia de tu oído. Aquí es cuando comúnmente vemos cómo otros músicos o productores hacen sonar increíblemente las herramientas, las mismas con las que tú cuentas, pero, ¿por qué es esto? Simplemente la experiencia de haber sometido al oído a una educación continua.

Ningún oído escucha e interpreta los sonidos ni la música exactamente igual a otro y es justamente esto lo que vuelve tan subjetivo el punto central, pero si has de tener lo que se conoce como “un sonido propio”, lo mejor es que muestre tu identidad a través de un sonido creado genuinamente por ti, usando la experiencia de escuchar y escuchar y saber incorporar todos los elementos que te definen en un sonido que te caracterice. Confía en tu oído: si algo suena mal, seguro va mal, aunque si suena bien, habrá que confiar, pero verificar, pues recuerda que siempre, como hábito de vida, estaremos aprendiendo y nutriendo nuestro oído día a día, canción tras canción, nota tras nota. Utiliza tu arma de manera sabia, y con el paso del tiempo, me darás la razón.

Por Ferrer León*

*Es productor musical, ingeniero en audio y músico y cuenta con 25 años de trayectoria en diversas áreas de la producción, participando en diferentes proyectos dentro y fuera de México, que abarcan música  regional, pop, jazz, rock y orquestas sinfónicas, así como música para empresas y soundtracks. También está a cargo de la producción de audio en la Dirección de Innovación de la Secretaría de Educación Pública. Es miembro votante de los Latin Grammy y cuenta con su propio estudio de grabación, AntenaStudio, en Guadalajara, Jalisco. Pueden encontrarlo en: ferrer@antenastudio.com y www.antenastudio.com