En estos tiempos, donde la mayoría de las mezclas de audio se realizan en lugares con poco o nulo tratamiento acústico, con monitores sub-dimensionados o sobredimensionados, en cuartos muy pequeños y hasta con la utilización de subwoofers en cuartos donde lo único que este dispositivo genera es una “bola” ininteligible de sonido, la calibración a conciencia de nuestro entorno se hace más que necesaria.

El contexto, vital

Cuando nos referimos a sub-dimensionados o sobredimensionados, se trata del tamaño (campo cercano, de cuatro a seis pulgadas; campo medio, de ocho a diez pulgadas). Si tenemos un cuarto de dos metros y medio por tres, y un techo relativamente bajo, trabajar con monitores de campo medio es un despropósito. El caso contrario sería un cuarto de dimensiones más amplias, de cinco por siete metro, por ejemplo, y un techo alto, donde tener monitores de campo cercano para todo el ambiente sería muy exigido y la resultante sonora sería muy pobre.

Debemos empezar a pensar que las distintas respuestas en frecuencia de nuestro cuarto, ondas estacionarias, nodos y demás, afectarán nuestra manera de escuchar y obviamente cuando llevemos nuestro material a otro lado más apto para la escucha, probablemente notaremos todos esos problemas. Como en toda industria, las ganas de vender a veces hacen que la publicidad sea engañosa y nos vendan respuestas en frecuencias totalmente planas (sin atenuaciones o realces de las mismas), que sólo se pueden dar en condiciones de laboratorio y normalmente de muy dudosa veracidad. Del buen dimensionamiento de los monitores, su uso, calidad de construcción y lo más importante, del recinto donde se encuentren y su interacción con el mismo es que depende una respuesta acorde a lo que necesitamos para realizar nuestro trabajo en un entorno adecuado.

Del recinto donde se encuentren los monitores depende una respuesta acorde a lo que necesitamos para realizar nuestro trabajo.

La mayoría de las veces, en los ambientes caseros o en algunos estudios, se utiliza una calibración sin el conocimiento adecuado y se trabaja en función de la frecuencia; es decir, se “aplana” la respuesta utilizando ecualización. ¿Es esto bueno o correcto? Sí y no. La ecualización debería ser el último recurso cuando todas las opciones de trabajar en la corrección del cuarto en el dominio de la frecuencia se han agotado. Antes de esto, tenemos que llamar a nuestro amigo acústico y solucionar los problemas que tengamos en nuestro cuarto, como hemos mencionado en artículos anteriores. No siempre las opciones son impagables, muchas veces se pueden realizar con elementos caseros y distintas disposiciones de los mismos. Obviamente, a veces la estética no siempre acompaña, pero lo importante no es lo visual, sino lo auditivo. Muchas veces se compran soluciones acústicas como difusores “a cuadritos”, los cuales son bastante pintorescos, pero no están hechos a medida del cuarto, ya que los que se diseñan para un lugar en particular suelen ser muy costosos y no hablemos de los que pegan directamente páneles de espuma (foam) en la pared. Siempre me he preguntado si lo hacen por una cuestión estética o si realmente han hecho mediciones para tomar esa determinación.

La medición, puntual o multipunto, con un sistema de impulsos o barrido de frecuencias con un buen micrófono de medición sin coloración y con respuesta totalmente plana (no son micrófonos que se usen regularmente para grabación), nos ayudará a calibrar nuestros monitores una vez que nuestro cuarto esté en las mejores condiciones. No estamos esperando que el cuarto sea perfecto en términos acústicos, ya que muchas veces trabajamos en el cuarto de una casa habitación, pero que sí tenga resueltos los problemas acústicos más críticos para que la calibración sea eficiente, efectiva. La idea de la calibración no es resolver problemas críticos, sino optimizar los monitores para su mejor desempeño. Hay algunos que vienen con su propio software y DSP (Digital Signal Processor) para trabajar distintas calibraciones o re-calibraciones, guardar distintas configuraciones y poder hacer al instante recalls de las configuraciones guardadas con anterioridad. Muchos se preguntarán para qué necesitamos distintas calibraciones. En varios casos, cuando un mismo ingeniero realiza grabaciones en distintos lugares, necesita que sus monitores regularmente respondan de una manera parecida para saber que está escuchando una referencia veraz, y mismo caso para su entorno de mezcla, es decir, se corrigen los pequeños cambios del entorno y se mantiene una escucha fiel. La medición multipunto ayuda a que la respuesta sea más pareja en todo el entorno, no sólo en el “sweet-spot”, lo que nos ayuda a que haya un promedio entre los distintos puntos de escucha. Supongamos que cuando estamos con un cliente, éste necesita escuchar lo mismo que el ingeniero de mezcla y saltar de un lugar al otro para tener la escucha del sweet spot puede llegar a ser engorroso. La medición multipunto requerirá que el cuarto esté más equilibrado en respuesta en frecuencia, pero el resultado de esta calibración nos dará mejores resultados, ya que el cliente escucharía algo muy cercano a lo que el ingeniero de mezcla y permitiría un flujo de trabajo más dinámico.

La medición con un sistema de impulsos o barrido de frecuencias con un buen micrófono de medición sin coloración y con respuesta totalmente plana ayuda a calibrar nuestros monitores.

Caso concreto

A continuación, expondré como ejemplo el sistema GML de Genelec, ya que lo he usado con frecuencia. No digo que sea el único ni el mejor, pero es sobre el que puedo compartirles mi experiencia y el que he investigado a fondo en la práctica. He hablado con la gente de Genelec preguntando cuál era la idea del software de medición y antes de que piensen que es una especie de solución mágica a todos nuestros problemas, les anticipo que no lo es. La idea de este tipo de software es que los monitores operen lo más parejo posible y nosotros podamos hacer cambios en su configuración y/o respuesta en distintas frecuencias. La calibración de este software y su interacción con el DSP toma ante un barrido de frecuencias la respuesta del cuarto a las mismas.

Este barrido es procesado por el DSP, permitiéndonos ver el resultado de las respuestas en frecuencia del cuarto al impulso (ver los gráficos), para luego alinearlo de acuerdo a donde nosotros queramos (plano o no). Este software trabaja con medición puntual o multipunto, permitiendo hacer ajustes muy finos, así como guardar nuestras configuraciones y compararlas más adelante. No siempre se busca que la respuesta de los monitores sea plana, sino que tenga algún realce o atenuación en determinada frecuencia y las acomodemos a nuestro gusto. En la parte más técnica o al detalle, podemos ajustar la escala de sonoridad ATSC A/85 y EBU R128 para trabajar más cómodos en la escucha. Es importante tener nuestros monitores calibrados tanto en frecuencia como en nivel o SPL (Sound Pressure Level), ya que la sensibilidad de nuestro aparato auditivo no es plana ni mucho menos; en este momento, recordarán mucho las curvas de Fletcher y Munson, ahora conocidas como norma ISO226 (International Organization for Standardization).

Como siempre, antes de trabajar nuestro cuarto y hacer la calibración de nuestros monitores, sería recomendable realizarnos una audiometría para saber cómo estamos oyendo y conocer qué esperar de nuestros monitores. Como siempre, podemos tener los mejores equipos, pero si no cuidamos nuestros oídos, mezclando a niveles muy altos por largos períodos de tiempo, probablemente podemos tener excelentes monitores calibrados, pero un cuarto perfecto que seguirá dando malos resultados, porque el elemento principal de nuestra conexión auditiva con el entorno no estará en buenas condiciones. Y entonces, ¿qué resultado podríamos esperar?

¡Hasta la próxima!

Es importante tener nuestros monitores calibrados tanto en frecuencia como en nivel o SPL (Sound Pressure Level), ya que la sensibilidad de nuestro aparato auditivo no es plana ni mucho menos.

*Músico de carrera, compositor, profesional del audio y la tecnología, residente en la Ciudad de México. Actualmente se desempeña como consultor en audio, productor, realizando grabaciones y masterización. Desde 2005 tiene su propio sello: Fusa Records (www.fusa-records.com). Estudiante avanzado de Ingeniería en la UTN, Argentina, colaborador en páginas sobre audio y tecnología. Miembro AES Full desde 2007, participando activamente en disertaciones sobre informática musical y tecnología aplicada al audio tanto en México como en Argentina. Contacto: mdiazvelez@fusa-records.com