Con veinte años de experiencia en producciones discográficas, Ezequiel Morfi (a.k.a Morfi) ha sido productor musical y técnico de estudio con expertise en grabación, mezcla y mastering de música en estéreo. Fundador y actual director de Titanio Studios en Buenos Aires, Argentina, ha colaborado con artistas como Luis Alberto Spinetta, Charly García, Pedro Aznar, Mercedes Sosa, Manal, Vox Dei, Chaqueño Palavecino, Aleks Syntek, Cristian Castro y Airbag, entre muchos otros.
Como productor artístico, Morfi ha sido responsable de álbumes, EPs y singles de bandas como Frikco, Bennettistas, Demian Gris, Terciopelo Tape & MGV. Es miembro de la Audio Engineering Society (AES) desde 2006 y en su rol de docente y disertante, ha compartido su experiencia en conferencias en Nueva York, San Francisco, Madrid, Budapest, Ciudad de México, Quito, Guayaquil, Lima, Montevideo y Buenos Aires.
Siempre me gustó la música y el audio, y naturalmente esas dos cosas unidas en el estudio como entorno para producir música, arreglar, componer o co-componer, ayudar a otros en sus composiciones y la parte técnica en grabación, mezcla y mastering”

La música como principio
La relación de Morfi con la música fue el detonador de todo. Así lo recuerda: “Siempre me gustó la música y el audio, y naturalmente esas dos cosas unidas en el estudio como entorno para producir música, arreglar, componer o co-componer, ayudar a otros en sus composiciones y la parte técnica en grabación, mezcla y mastering. Este 2026 cumplo 20 años desde que pisé un estudio de grabación por primera vez como parte del staff para trabajar en un proyecto”.
“En primera instancia pensé que el camino sería cubrir los estudios en Ingeniería Electrónica con especialización en Audio en la Universidad de Quilmes, pero me di cuenta de que no era lo mío, y luego conocí la Licenciatura en Composición Musical, no necesariamente para ser técnico de grabación, pero como tenía muchas materias relacionadas con el audio y el MIDI, me permitía cursar mis estudios universitarios y hacer cursos que me interesaban, como de Pro Tools”.
La sensibilidad y curiosidad de escuchar los discos, así como rastrear los créditos de músicos y técnicos que los hacían realidad, fue otro camino formativo para Morfi: “Me gustaba leer los créditos en los discos para saber quién había grabado las cosas, quiénes eran esos monstruos que habían hecho sonar la música tan bien. Yo quería estar ahí. No me quedaba del todo clara la diferencia entre un productor artístico y un técnico de grabación, pero sabía que me atraían las dos cosas, y como también tocaba algunos instrumentos y componía algunas canciones como cualquiera en su habitación, sabía que lo mío estaba bien balanceado entre las dos áreas”.

El estudio, un antes y un después
En 2003, Morfi tuvo su primera experiencia en un estudio de grabación, gracias a AES, que sería un parteaguas para su desarrollo profesional, al ponerlo en vínculo con Indio Gauvron, ex presidente de AES Argentina: “Se trataba de un evento organizado en un estudio de grabación de cuyos organizadores no tenía la más mínima idea, pero contaba con que a mi docente lo iban a conocer y era una posibilidad de entrar a un estudio de grabación. En ese momento, el acceso a los estudios no era sencillo. Así que me anoté y ese fue mi primer evento de AES y la primera vez en un estudio a los 17 años”.
“Concluí los estudios, la formación que tuvimos fue bárbara y, unos años más adelante de mi primer evento de AES, estuve de voluntario y así llegué con Andrés Mayo, a un estudio de mastering con él, un profesional de muchísimo renombre y, más allá del honor de poder estar ahí, se dio la oportunidad de acercar ese trabajo para los proyectos de compañeros y amigos, que si bien armaban mezclas con sus interfaces, saber de masterización era otro asunto. Empezaron a delegarme mezclas y mastering de discos y estuve alrededor de siete años con Andrés. Así se abrió otra veta profesional y entendí que tenía las herramientas técnicas y compositivas para el arreglo y poder ser partícipe de la producción musical. Y bueno, así las ruedas empezaron a rodar. Había muchísimo trabajo y fuentes inagotables de experiencia que pasaban por ese estudio”.
Le tengo mucho cuidado a la IA. No tengo un discurso o postura negativa ni retrógrada; estoy consciente del aporte que ofrece, y de hecho, en Titanio la usamos para potenciar el sonido. Me adjudico la responsabilidad de manejarla para el bien, para lo que yo considero que aporta”.

Con la experiencia y conocimiento obtenidos, Morfi se enroló en la misión de tener su propio espacio. En 2012 inició con Reaper como DAW y Windows 7 y hoy es un espacio de revolución que colabora no solo con compañías transnacionales, sino también con empresas de innovación y desarrollo en hardware y software latinoamericanas. Así lo revela: “Para mí, la premisa es que si las computadoras no están conectadas a internet y están bien mantenidas, responden a las necesidades que tenemos en el estudio, que por caso puede ser una mezcla de 32 canales o una grabación con procesadores en tiempo real. La conexión y el cableado son elementos fundamentales para mí y que deben funcionar siempre, incluso sin internet. Nunca nos ha pasado tener que llegar acelerados a una sesión, encender la computadora y tener que esperar una actualización que se está haciendo o un driver que se actualizó y falló. Para mí, la clave es que no hay mucho tiempo de más en el estudio”.
“Nuestro monitoreo fue durante cinco años con un sistema Mackie HR 824 Mark One norteamericanos que sigo amando profundamente, y en 2019 empezamos a ser embajadores de Genelec, por lo que hoy tenemos como principales los 8350A. Tenemos una consola Mackie 8 bus que funciona bien, y a eso le hemos ido sumando hardware; colaboramos con varias empresas argentinas que hacen equipo —pedaleras, plug ins, cajas directas, entre otros— como VZtec, que están haciendo cosas de gran calidad para el mercado en español. Esa colaboración nos trajo un cambio sustancial en hardware y software que responden a la extrema exigencia de hoy. Es una revolución operar con hardware nacional o plug ins locales, y es algo que vi ahora también en sound:check Xpo con los jóvenes de Ear Candy Technologies, de Puebla, y un colega boliviano, Marcelo Navia”.

Para potenciar el sonido
En Titanio Studios, la adopción de los nuevos formatos y la IA, va sin prisa, sopesando el impacto creativo y la visión artística: “Musical, artística y creativamente, me parece muy estimulante lo que estamos viviendo ahora con el audio inmersivo, y claro, empecé a estudiar algunos mecanismos para implementarlo en el estudio, que por suerte hay varias formas con Genelec. He conversado con colegas como Darío Peñaloza y Carlos Rodgarman —que hizo las mezclas inmersivas del catálogo de Michael Jackson— y compartí también algunas de las mezclas que hemos hecho nosotros, como una singular de una grabación que se remasterizó de Cher. También mostramos un proyecto llamado Ruta de Quioscos, una banda rock pop, cuya grabación estaba en un viejo multitrack de cuatro canales, con inteligencia artificial pudimos obtener los stems y hacer la mezcla”.
Morfi concluye: “En general, le tengo mucho cuidado a este recurso. No tengo un discurso o postura negativa ni retrógrada; estoy consciente del aporte que ofrecen, y de hecho, en Titanio, donde hacemos mucho trabajo de restauración y remasterización de proyectos de bandas locales de los sesenta y setenta, ocupamos interpolación espectral con IA, que sin interrumpir el discurso musical, nos permiten potenciar el sonido y ahí es cuando digo, ‘caramba, esto es maravilloso’, así que me adjudico la responsabilidad a mí mismo de manejarla para el bien, para lo que yo considero que aporta”. Esto se puede confirmar en la escucha de trabajos como productor artístico donde Morfi ha participado recientemente, junto a Frikco, Bennettistas, Demian Gris, Terciopelo Tape y MGV.
Entrevista: Nizarindani Sopeña / Redacción: Marisol Pacheco

Morfi, embajador de las siguientes marcas:
- Genelec
- Guerrilla Audio
- PFZ Pedales
- Quagliardi Pro Audio
- Teslab
- VZTEC
- ACON Digital
- D16 Audio
- Impact Soundworks
- Klanghelm
- Martinic
- Sonimus
- Tokyo Dawn Labs
- Youlean



