Con la base instrumental del proyecto Cabezas de Cera, fundado por los hermanos Sotelo, —Mauricio y Francisco—, Metaensamble es una de sus variantes más longevas, con casi tres décadas de exploración sonora y distintas formaciones, que ha incursionado en lo electrónico y el rock progresivo, que en este año se reactiva en quinteto para agregar a la búsqueda jazz y música clásica, usando instrumentos de metal creados a mano, y entregando un disco del mismo nombre.
Fue un periodo de mucho aprendizaje hasta entender cómo afinar estos instrumentos y llegar a la configuración de este quinteto. De ahí vino la búsqueda de los músicos y hacer y montar un repertorio. Todo surgió en la soledad de la pandemia”.
Mauricio Sotelo.

Una gran aventura musical
Así, conformados como quinteto de cordófonos contemporáneo, Leticia García (tricordio), Jorge Jácome (charrófono), Braulio Navarro (jaranita prisma), Francisco Sotelo (inventor de los instrumentos, tambor kitai) y Mauricio Sotelo (jarana prisma y dirección), ofrecen una producción que deja testimonio de esta aventura musical contemporánea.
“El trabajo de composición y dirección artística del proyecto”, recuerda Mauricio, “viene de los días en que sonábamos a dueto electroacústico, hacíamos música para cine y ocurrió la invención de varios instrumentos. Estábamos en pandemia haciendo varias cosas; mi hermano comenzó a hacer estos instrumentos en metal —el charrófono, la jarana prisma, el tricordio—, yo saqué un disco solista y traía la inquietud de incorporar aquellos instrumentos en una canción. Fue muy difícil, porque no estaban pensados para ensamblarse; me puse a investigar sobre ensambles de cuerdas en México y el extranjero, además de la historia de los cordófonos. Fue un periodo de mucho aprendizaje hasta entender cómo afinarlos y llegar a la configuración de este quinteto. De ahí vino la búsqueda de los músicos, hacer y montar un repertorio. Todo surgió en la soledad de la pandemia, cuando hubo una autocuestionamiento de lo que hemos sido y la inquietud de incorporar otras cosas para enriquecer la música”.
Para Mauricio Sotelo, como director artístico del proyecto, sumar al proceso habitual de la mezcla en estéreo la de Atmos, implicó salir a explorar lo hecho en otros géneros y así es como llegaron al trabajo de Ignacio Sotelo (Mon Laferte, Carla Morrison).

Previo a la grabación, el quinteto pudo interpretar la música en vivo, lo que sirvió para consolidar la sonoridad del ensamble, como reflexiona Mauricio: “Ha sido gratificante notar la respuesta de la gente, su ánimo al enfrentarse a algo nuevo, ver a cinco músicos en el escenario tocando instrumentos que no son un bajo y una guitarra. Musicalmente hay un elemento jerárquico, armónico y un elemento melódico que todo el tiempo están interactuando y llaman la atención. De ahí nos vino el impulso para grabar con este ímpetu, porque para mí justo de lo que se trata al grabar un buen disco, es capturar la energía de ese momento”.
Las sesiones de grabación se hicieron en Valenzo Estudios, en la Ciudad de México, donde ya se había grabado otro proyecto con anterioridad. “Con César Valenzo hicimos el disco ‘México industrial’, que era más de música para cine, y esa experiencia previa fue muy afortunada, con todas las facilidades para hacerlo. Logramos una gran sonoridad, gracias al aislamiento del cuarto y la elección de microfonía y preamplificadores que tienen. Para esta grabación, pudimos planear y conversar mucho con Olmo Ortiz, nuestro ingeniero de cabecera, y a su vez con los ingenieros de Valenzo, y eso nos permitió tener todo muy estructurado, porque también queríamos hacer una mezcla en Atmos”.

Nuevos criterios sonoros
Para Mauricio, como director artístico del proyecto, sumar al proceso habitual de la mezcla en estéreo la de Atmos, implicó salir a explorar lo hecho en otros géneros y así es como llegaron al trabajo de Ignacio Sotelo (Mon Laferte, Carla Morrison): “Quise que nuestra música fuera escuchada por otros oídos y un nuevo criterio. Y la verdad fue muy afortunado el encuentro con Nacho; hubo una química bastante natural y fue muy interesante ver cómo, desde su onda más pop, trabajó perfectamente con la cualidad sonora de lo nuestro, con estos instrumentos acústicos metálicos”.
“Nacho armó un diseño sonoro y una cualidad tímbrica que nos encantó. Hizo tanto la mezcla en estéreo como la de Atmos. Estuvimos muy de cerca con él, yo tenía muy claro cómo queríamos sonar y, en el caso de la mezcla Atmos, sabíamos dónde quería los elementos en cuanto a su ubicación y función, pero también quería sorprenderme, y al final, nos gustó mucho su trabajo que, sin ser muy invasivo, hizo propuestas que determinaron mucho el color final de la grabación, de la mezcla, y quedamos realmente muy contentos con el resultado. Como él ya tenía muy claras las directrices de cómo sonar, también se armó la masterización y así fue más sencillo; básicamente fue expandir un poco más la sonoridad que ya estaba. Además, y afortunadamente, como nuestro ingeniero Olmo Ruiz tiene acceso a una sala Atmos, pudimos escuchar y tener la referencia adecuada”.

Con prácticamente tres décadas como proyecto autogestivo, para Mauricio es claro que desde la independencia se pueden construir proyectos rentables: “Nosotros nos autoproducimos desde el primer disco. Nos tocó el boom del disco compacto y logramos conectar con un público que nos ha seguido en conciertos y adquirido nuestra música. Estamos convencidos de que vale la pena invertir para hacer cosas de mucha calidad. Partimos del hecho de saber que tenemos ahora un disco que suena diferente a todo lo anterior y en colaborar con un estudio del que se nota la calidad en todo”.
“Somos conscientes del momento y cómo ser parte de él. De este disco tendremos formato digital, además de una edición en CD y por primera vez, en vinilo. Apenas salió el primer sencillo y ya hay una lista de espera. Para nosotros es muy importante la cultura de la escucha y nos interesa poder diversificar haciendo una edición diferente de cada disco, con un orden alterno de las canciones. Queremos que cada formato tenga su cualidad y que la gente busque cada uno de ellos y descubra lo que ofrecemos. No hay una intención masiva, pero sí de ponderar al público que valora mucho la música independiente y que sigue haciendo que siga viva, más allá de los millones de likes”.
Una coherencia artística que, en definitiva, se necesita y agradece.
Entrevista: Nizarindani Sopeña / Redacción: Marisol Pacheco

Metaensamble, input list en Valenzo Estudios
Instrumento
Micrófono
PreAmp
Insert
Kick In
M82
1073DPX (1)
Disstressor
Kick Out
C414
1073DPX (2)
Tubetech CL1B
Bicéfono
AKG 414
Portico 511 (1)
STA Level
Bicéfono
DI
–
Snare up
M80-SH
Shelford 5052 (1)
Retro 176
Snare Down J
Z HH1
Shelford 5052 (2)
–
Kalimba/Tambor
M81-SH
API 512C (1)
–
HH
KM184
Quad Gamma 1
–
OH Iz
R-122
Quad Gamma 2
EQP 1A > SH Mastering Comp
OH C
U47
Quad Gamma 3
–
OH Der
R-122
Quad Gamma 4
EQP 1A > SH Mastering Comp
Toys
KM184
SSL12
SSL EQ
Charrófono
DI
Portico 511 (2)
Dual Vandergraph
Jarana Prisma
C12
API 512C (2)
Unfairchild 670 M II
Jarana Prisma
Schoeps
COLETTE API 512C (3)
Unfairchild 670 M II
Jarana Prisma
DI
SSL 17
SSL EQ
Jaranita Prisma
C12 A
PI 512C (2)
Unfairchild 670 M II
Jaranita Prisma
Schoeps
COLETTE API 512C (3)
Unfairchild 670 M II
Jaranita Prisma
DI S
SL 17
SSL EQ
Tricordio
C12
API 512C (2)
Unfairchild 670 M II
Tricordio
Schoeps
COLETTE API 512C (3)
Unfairchild 670 M II
Tricordio
DI
–
SSL 17 SSL EQ



