Por Mérlindon Crosthwaytt*
En esta oportunidad, tenemos una conversación con un guerrero de la ingeniería en audio; definitivamente, un grande. Se trata de Fernando Canul, quien, además de ser un excelente guitarrista y músico de sesión, estudió en la Escuela de Producción Musical GMartell la licenciatura en Producción Musical e Ingeniería. Participó en el Programa de Música en Berklee Latino en 2014, con profesores como Sofía Rey y Claudio Ragazzi. Fernando ha sonorizado en vivo en recintos como el Lunario del Auditorio Nacional y en el ya cerrado Plaza Condesa. En sus palabras: “Debemos ir más allá del home studio cuando se quiere realizar una preproducción o producir en condiciones acústicas adecuadas y dentro de los requerimientos sonoros que un estudio de grabación profesional ofrece”.
El desempeño de Fernando es una clara adaptación al flujo de trabajo. En este caso, fue una comunicación de mutuo acuerdo y sin necesidad de hablar demasiado, gracias a la experiencia de los involucrados, pero mejor aún, su actitud.


Un sensible ingeniero senior
Conocí a Fernando en el momento en que elegí las instalaciones de Pieza Estudios, que se localizan en la alcaldía de Coyoacán, en la Ciudad de México. Había escuchado que este lugar es todo un laboratorio musical, y, efectivamente, lo es. Asistí el día programado para grabar una preproducción con temas originales en la que me encuentro trabajando como productor, director musical y guitarrista, además de fungir como compositor y coautor en una sorpresa que próximamente estrenaremos con un gran cantante mexicano, muy conocido en la industria por su valiosa trayectoria y potente voz. La magia comenzó cuando Fernando realizó el setting para mi guitarra acústica, el teclado y la voz. Sin habernos conocido antes, la conexión fue inmediata y así arrancó el proceso creativo y la cadena de producción, la cual fluyó con naturalidad.
Fernando se anticipó desde el momento en que vio los equipos y de inmediato configuró e intuyó qué iba a usar, aun sin haber platicado absolutamente nada. Me colocó un micrófono para guitarra acústica Soyuz 013 FET que capturó el paso de mis dedos por las cuerdas y el ataque de la plumilla, tratándose de una guitarra acústica de cuerdas de metal con una caja sonora muy amplia, y posteriormente utilizó el preamplificador Chandler Limited TG12411, con el cual destacó los armónicos. Se escuchaba increíble, combinado con un filtro shelving de agudos a 12 kHz que actúa como un control de brillo (treble), elevando o atenuando todas las frecuencias por encima de ese punto de manera uniforme, logrando capturar la naturaleza de la madera y la expresión de mi ejecución. Es decir, Fernando, con solo ver el equipo, ya tenía concebido en su mente qué usar para ofrecernos, y esto destaca la atención para el cliente.



Calidad en el flujo de trabajo
El desempeño de Fernando es una clara adaptación al flujo de trabajo. En este caso, fue una comunicación de mutuo acuerdo y sin necesidad de hablar demasiado, gracias a la experiencia de los involucrados, pero mejor aún, su actitud. Todo se hizo en directo y en el tiempo adecuado, como si nos hubiéramos conocido siempre. La calidad técnica y el ambiente acogedor de las instalaciones generaban un valioso estímulo psicológico y creativo para explotar el talento en un estudio profesional óptimo como Pieza Estudios; hubo momentos en los que parecía que estábamos psíquicamente conectados: cada uno iba a lo que iba, mientras percibía al otro. Por ejemplo, yo iba con papeles y partituras en mano y con el metrónomo interiorizado como base para disfrutar e incluso improvisar si fuera el caso.
Fernando ya tenía clara su lista de pendientes y, en esta ocasión, no utilizamos plug ins ni presets. Solo faltaba el teclado Alesis DG8, que Fernando conectó con una caja directa Rupert Neve Designs RNDI-S en formato estéreo y un par de preamplificadores Amek System 9098, sin ecualización, para obtener la señal de la manera más original posible, sin alterar su sonido; y así sonó: franco y tal como es.
Y para la voz, la cereza del pastel
Finalmente, para la voz del cantante, Fernando ocupó un micrófono Shure SM7B con un preamplificador API 312. Es un micrófono discreto clásico, famoso por su calidez analógica, alto techo dinámico (headroom) y el sonido icónico de los años setenta en formato Serie 500. Lo colocó no de frente a la boca del cantante, sino ligeramente de lado, para capturar mayor cuerpo de la tesitura y evitar en lo posible los popeos. Fernando cuidó el ataque de la voz para no alterar el rango dinámico, evitando el clipping y asegurando márgenes y tolerancias ante los posibles picos por la potente voz del cantante. El resultado que logró Fernando, en mi rol como productor y ejecutante de la guitarra, me permitió soltarme a dirigir el ritmo de la producción. En algún punto de la grabación sentí que estábamos integrados los tres —el cantante, Fernando y yo— sin mencionar a qué nos referíamos, e íbamos perfectamente sincronizados.
El buen ambiente, llevar partituras y un metrónomo claro, con una buena calidad de ensayo, sumado a colaborar con un ingeniero senior como Fernando y en las instalaciones de un estudio profesional como Pieza Estudios, me brindó gran calidad en la preproducción y pude desarrollarme en condiciones óptimas
Al final, todos realizados y felices
La grabación fue realizada en Pro Tools Studio y a través de una interfaz Universal Audio Apollo. El monitoreo utilizado fue un par de Adam A77X. En conclusión, el buen ambiente, llevar partituras y un metrónomo claro, con una buena calidad de ensayo, sumado a colaborar con un ingeniero senior como Fernando y en las instalaciones de un estudio profesional como Pieza Estudios, me brindó gran calidad en la preproducción y pude desarrollarme en condiciones óptimas que garantizan la calidad creativa de las composiciones y lo que deseamos lograr en este proyecto.
*Guitarrista, compositor y productor. Ex-guitarrista del grupo Kerigma (1989 – 1993), grabó el disco “Esquizofrenia”. Como solista, sacó su primer disco instrumental “Horizontes” en sound:check Xpo 2018. Psicólogo educativo, psicoterapeuta corporal y de pareja, conferencista, consultor en sexualidad, cuenta con el Postgrado CORE Institute of New York. Es empresario, filántropo, fundador y director de la fundación Más allá de la Adversidad AC, para apoyo de personas con enfermedades reumáticas.



