La seguridad en el montaje de escenarios. Un decálogo práctico para eventos seguros

Por Juan Carlos Flores

La seguridad en la industria global de conciertos y espectáculos en vivo es una de las prioridades más relevantes para quienes organizan, diseñan y ejecutan eventos. El crecimiento de la demanda de espectáculos, aunado a la sofisticación de las producciones y la tendencia de realizar conciertos al aire libre, ha colocado bajo la lupa los retos y riesgos que implica trabajar con estructuras temporales y equipos cada vez más pesados y complejos.

Para garantizar experiencias inolvidables

A lo largo de los años, se han presentado incidentes que han marcado un antes y un después en los procedimientos de seguridad. Hoy, tanto el público como el equipo técnico y los artistas dependen de protocolos estrictos y de la capacitación continua para evitar tragedias y garantizar experiencias inolvidables. El clima, la presión de los tiempos y la diversidad de equipos utilizados hacen que la planeación minuciosa y la disciplina sean indispensables.

Abdallah Nájera, director de Soportes Nájera desde 1994 y reconocido especialista en estructuras para espectáculos, comparte aprendizajes y reglas esenciales para evitar accidentes durante el montaje y desmontaje de escenarios. Su experiencia de décadas le ha permitido observar y reflexionar sobre prácticas que pueden salvar vidas y proteger inversiones millonarias.

“Nos ha tocado de todo”, relata Abdallah. “Una vez, un operador ancló un escenario a un tráiler sin avisar al conductor. Por poco el tráiler se lleva todo el escenario cuando el chofer decidió moverlo para ir a desayunar. Por fortuna, no hubo víctimas, pero sí una enorme lección sobre la importancia de la comunicación y la supervisión constantes”. Abdallah también menciona incidentes con pérdidas de material o daños a estructuras, algunos provocados por el cansancio e incluso por la prisa por desmontar tras el evento, un error frecuente en la industria.

Para Abdallah, la clave está en cuidar al equipo humano: “Es fundamental mantener a las personas bien alimentadas, descansadas y, sobre todo, sobrias. Un solo descuido puede terminar en desastre”.

El crecimiento de la demanda de espectáculos, aunado a la sofisticación de las producciones y la tendencia de realizar conciertos al aire libre, ha colocado bajo la lupa los retos y riesgos que implica trabajar con estructuras temporales y equipos cada vez más pesados y complejos.

Decálogo para el montaje seguro de escenarios

La experiencia ha llevado a Abdallah y a su equipo a elaborar un decálogo esencial, aplicable tanto para eventos en interiores como en exteriores, que resume los puntos críticos que toda empresa y técnico especializado debe tener presentes:

  • •Solicitar información precisa: Es indispensable conocer las cargas totales de la producción y las marcas de los equipos. Esto permite calcular con exactitud los pesos y prever refuerzos necesarios, evitando sobrecargas y sorpresas de último minuto.
  • •Análisis previo: Antes de comenzar cualquier montaje, analizar el producto, el terreno y el servicio a ofrecer, priorizando siempre la seguridad por encima del diseño o la rapidez.
  • •Correcta colocación de estabilizadores: Antes de elevar cualquier torre, asegurarse de que los estabilizadores y patas estén colocados correctamente, sin excepciones.
  • •Evitar cadenas torcidas: Nunca elevar con cadenas mal alineadas, ya que esto ejerce presión en puntos irregulares y puede provocar que una cadena reviente bajo tensión.
  • •No sobrecargar los soportes: Bajo ninguna circunstancia cargar producción y equipo sobre los soportes antes de que estén en posición y tensados. Cada elemento debe ser elevado por separado, usando sus propios motores, para evitar movimientos bruscos o caídas.
  • •Uso correcto de bungees: Para tensar lonas, es preferible usar bungees en lugar de straps. Los primeros permiten que, en caso de una ventisca, la lona se rompa en puntos específicos y el aire circule, evitando que actúe como vela y ponga en riesgo la estructura.

  • •Puntos de anclaje reforzados: Se recomienda aumentar los puntos de anclaje a dos bidones por punto (por ejemplo, de 8 a 16 para un escenario promedio), duplicando así la garantía de fijación ante condiciones adversas.
  • •No elevar soportes al máximo: Es vital nunca subir los soportes hasta el tope del cabezal; se recomienda dejar al menos 1.5 metros por debajo del límite. Cuando se sobrepasa este margen, la estructura pierde estabilidad, como sucede al pararse de puntas y cargar algo pesado sobre la cabeza.
  • •Poner cables de seguridad en los puentes: Incluso si un puente parece estar perfectamente armado, siempre debe colocarse un cable de acero (safety) en cada uno, como medida adicional ante movimientos inesperados.
  • •Medición ambiental: Contar con un medidor ambiental meteorológico digital se ha vuelto indispensable. Este equipo ayuda a monitorear velocidad, presión y dirección del viento y puede anticipar la llegada de cambios climáticos hasta con dos horas de antelación, permitiendo tomar decisiones preventivas, incluso cancelar el evento si las condiciones lo ameritan. La vida de las personas debe estar por encima de cualquier consideración económica o contractual.

Hace diez años no se veían vientos tan fuertes. Ahora son frecuentes ráfagas que superan los veinte nudos y eso ha generado accidentes que rápidamente se hacen virales en redes sociales, afectando la reputación de empresas y la confianza de los clientes”.

La importancia de la capacitación y el factor humano

Abdallah subraya que uno de los grandes problemas de la industria es la falta de personal realmente capacitado: “A veces, personas jóvenes trabajan tres meses con nosotros y luego se presentan en otras empresas como expertos. Eso es muy peligroso, porque la experiencia en campo no se adquiere en tan poco tiempo”. Según su experiencia, cada empresa debería contar con al menos una persona con capacitación integral, capaz de evaluar riesgos y tomar decisiones firmes, aun cuando eso implique retrasos o cambios en la producción.

El especialista también enfatiza que el clima ha cambiado drásticamente en la última década. “Hace diez años no se veían vientos tan fuertes. Ahora son frecuentes ráfagas que superan los veinte nudos y eso ha generado accidentes que rápidamente se hacen virales en redes sociales, afectando la reputación de empresas y la confianza de los clientes”.

Finalmente, Abdallah hace una reflexión contundente: ni la disciplina ni la experiencia pueden adquirirse exclusivamente en cursos breves o certificaciones exprés: “Un curso puede enseñar lo básico, pero lo esencial se aprende en el campo de batalla, enfrentando situaciones reales y resolviendo problemas bajo presión. Por eso, a quienes están al frente de empresas o proyectos, les digo: ‘cuiden a su personal, traten bien a su gente y páguenles mejor. La seguridad no solo es cuestión de equipo, sino de personas motivadas, preparadas y responsables”.

En conclusión, el montaje seguro de escenarios es un trabajo que exige profesionalismo, atención al detalle y un compromiso permanente con la vida humana. Invertir en capacitación, protocolos y equipos adecuados no solo evita pérdidas materiales, sino que salva vidas. La prevención y la cultura de seguridad deben ser el centro de toda producción, porque al final, ningún espectáculo vale más que la integridad de quienes lo hacen posible.