Si alguien pensó en alguien más, se equivocó. Nos referimos más bien a Dweezil Zappa, descendiente del grandioso Frank Zappa (compositor, guitarrista, productor discográfico y director de cine). Espero que sólo unos cuantos se pregunten: “¿quién es ese tal Dweezil?”, porque de verdad que vale la pena ser testigo de su ejecución como guitarrista, que pudo ser escuchada en su extraordinario concierto hace algunas semanas en el Teatro de la Ciudad en la capital mexicana, como parte de la gira Zappa plays Zappa, en la que Dweezil interpreta muchas de las composiciones de su padre.

Su concierto en el Distrito Federal a iniciativa la empresa promotora LiveJazz, corrió de una manera bastante sencilla, como dando a entender que él viene a que escuchen lo sublime de su música, y no a sorprenderse con un cúmulo de efectos especiales. La fórmula era simple: excelentes músicos llegando a su audiencia a través de un gran sonido, del cual fueron responsables los ingenieros Glen Woods en la sala, y Dave Tobias en los monitores, manejando una consola Soundcraft VI-4 y una Yamaha PM5D respectivamente. Glen gusta también de las mesas Avid, particularmente de la Venue Profile; pero ello no le impide el uso de otras, siempre y cuando sean digitales: “Adoro los plug-ins Waves y tengo toda mi sesión de mezcla dentro de mi llave (dongle) digital. Ésta es la primera razón por la cual siempre pido este tipo de consolas. Adonde vaya lo único que tengo que hacer es meter mi llave en la consola y listo. Además es grandioso tener la posibilidad de usar los mismos plug ins que los músicos utilizan en el estudio. Si no podemos tener una consola digital, al menos pedimos algo similar a la Midas Heritage 3000 que también es espectacular”, comenta Glen.

 
  El mundo del dinero tiene brazos muy largos, y la crisis del año pasado definitivamente también alcanzó a producciones musicales de todo el mundo, incluida la de Dweezil Zappa. Glen comenta que hoy sólo pueden viajar doce de ellos en un autobús de gira, remolcando un pequeño trailer que transporta sólo parte del backline de la banda: el rack de Dweezil, guitarras y otras cosas; la mayoría del resto es rentado en el sitio donde se vayan a presentar, y es esta la razón por la cual Glen se debe adaptar a lo que se consigue concierto tras concierto, lo que demuestra su profesionalismo y experiencia. “Esto de trabajar con el equipo que se tiene disponible en cada lugar a donde vamos, realmente para mí ha sido muy útil, ya que me ha dado la oportunidad de trabajar con equipo que tal vez nunca hubiera conocido en otras circunstancias, como la Soundcraft VI-4 que estoy usando el día de hoy”.

“Desafortunadamente en este tipo de consolas no puedo usar los plug ins de Waves. Me parece que hasta el momento, las única consolas que no he usado son las Digico”, aclara Glen. También señala que siempre que tiene la oportunidad de trabajar con una Venue Profile, él usa el plug in SSL Bus Compressor.


Herencia afortunada

Es muy conocido el hecho de que Frank Zappa era, además de compositor, un hábil ingeniero y productor, lo que podría intimidar a cualquiera que trabajara con un miembro de su familia, como Dweezil. Sin embargo, para Glen ha desencadenado el efecto opuesto y nos informa: “Dweezil sabe lo que quiere desde el primer momento y lo sabe comunicar. Nosotros grabamos cada concierto de la gira y durante el tiempo que vamos de un lugar a otro, nos juntamos para analizar la mezcla. Uno de los objetivos de Zappa plays Zappa es presentarle la música de Frank a una nueva generación, entonces nos esforzamos porque el sonido sea tan fiel como él lo hubiera mezclado en términos generales”. 

Durante la prueba de audio se pudo comprobar el gran sonido que Glen puede extirpar de la guitarra de Dweezil y la sorpresa estuvo cuando comentó que su ecualización era totalmente plana en la consola. Un gran consejo que dio para lograr un sonido lo más natural posible, fue tratar de obtener el mejor audio desde la fuente, ya que posteriormente todo es solamente correctivo en la consola. La ecualización del PA es de suma importancia para poder mantener los canales planos y con sonido natural; personalmente, Glen se ocupa de esta tarea usando su propia voz, yendo y viniendo de un lugar al otro del recinto, hasta el punto en el que la mayoría de sus canales en la consola requieren de cero ecualización, con excepción de los toms, los cuales modifica de manera importante, además a las voces, para darle un pequeño ajuste, sobre todo en las frecuencias altas, alrededor de los 10kHz.

Del mismo modo, otro factor fundamental para reproducir un sonido de calidad es la posición de los micrófonos, según comenta Glen: “antes de tocar la consola uno debe encontrar lo más cercano al sonido esperado por medio de la colocación de un micrófono, posteriormente uno puede regresar y agregar ecualización, compresión, y demás”. Entre sus micrófonos favoritos se encuentran los Shure Beta 52 en el bombo y Beta 98 en los toms, SM 57 en la tarola (sin micrófono debajo, sólo por encima) y en los rototoms, SM 81 en los contra tiempos y debajo del platillo ride, y KSM 32 para los overheads. Glen comenta adicionalmente que los micrófonos AKG son también de su agrado.

 
  Precisión en monitores
Ningún tipo de proyecto se ve exento de problemas técnicos como los que enfrentó Dave Tobias con un gran humor: “nada particularmente grave” nos decía con una gran sonrisa en tanto que iba y venía para cambiar ciertos cables y monitores que deberían estar detrás de Dweezil. “En realidad ya casi no uso monitores de piso, pero en ciertas ocasiones Dweezil lo pide. Esta vez para el concierto en la ciudad de México teníamos la intención de usar dos pares de ellos, desafortunadamente no pudimos hacerlo” agrega Dave.


Al parecer el uso de in-ears es cada vez más frecuente, con la tendencia a deshacerse eventualmente de los monitores de piso: “uno no puede comparar la calidad de sonido y control que se puede obtener mediante el uso de monitores personales”. Dave ha usado Ultimate Ears por muchos años y comenta que aparte del gran sonido que proporcionan, son verdaderamente confiables, económicos y la compañía ofrece un excelente servicio.


Los músicos de Dweezil se encuentran muy satisfechos con el trabajo de Dave, ya que no sólo tiene una personalidad muy agradable, sino que como profesional sabe realmente cómo enviar un sonido de calidad. Su técnica se basa en mantener todo de la manera más simple posible: “muy poca ecualización, o si es posible nada, completamente plano”. Esto concuerda con los que nos decía Glen relacionado a elegir el micrófono correcto y colocarlo en el mejor lugar; estos elementos combinados son fórmula para el mejor sonido. La compresión debe ser moderada, nos indica Dave, ya que sólo debe ser usada para prevenir picos extremos, además de utilizar efecto de reverberación solamente en las voces y metales. “A Dweezil le gusta una mezcla similar a la que escucharía en un álbum y eso es lo que trato de alcanzar con el equipo que tengo enfrente” señala Dave, “pero en realidad la mezcla depende mucho de cada músico tocando en un lugar en particular. El recinto puede tener gran influencia sobre lo que cada músico quiere escuchar, lo que significa una nueva mezcla en cada concierto”. 

A pesar de las limitaciones que pudiera enfrentar el equipo de producción de Dweezil Zappa, éstas nunca superarán a los recursos humanos con los que cuenta el excelso guitarrista, tanto en el área musical como en la técnica, ofreciendo un concierto digno de los más exigentes, valorado tanto por los conocedores de su padre desde siempre como por las nuevas generaciones que acaban de conocer su virtuosismo.