Nacido en Santa Cruz, Bolivia, Vladimir expone la manera en que ha seguido y ha dado vida a su pasión, la música, desde que él tiene memoria, y de cómo llegó a suelo azteca para cumplir con sus objetivos profesionales. Trece años después de haber llegado a nuestro país, es director general de NB Music, casa productora que ha proyectado a diversos artistas independientes, junto a un grupo de profesionales dedicados a los quehaceres musicales en todos sus aspectos.

¿Cómo fue tu acercamiento al universo de la música?
“Desde que era niño estuve muy ligado a ella, mis papás formaron un dúo de música folklórica, nací con esa sangre en mis venas. Además tuve la oportunidad de estudiar en el Instituto Integral de Bellas Artes en mi país, por lo que desde los seis años ya recibía conocimientos en una escuela que enseñaba materias comunes a mi edad por la mañana y arte por la tarde. para el bachillerato, yo ya tenía doce años de estudiar música y esto me abrió muchas puertas. No obstante, quería cursar estudios superiores para ampliar mi conocimiento y lo conseguí, aunque claro está que uno nunca deja de aprender”.

 
 

¿Cómo fue tu llegada a México?
“Mis ganas de progresar me trajeron. Las posibilidades que hay en este país son infinitas y en Bolivia las hay pero son de otra forma. No fue fácil mi llegada pues mi familia no contaba con los medios económicos suficientes como para pagarme un viaje, por lo que mis trabajos de inicio fueron jingles y una que otra producción, los cuales me sirvieron para llegar a México en 1997, únicamente con mi maleta y 200 dólares en la bolsa, pero mis sueños se mantenían en mi espalda”.

“Yo quería vivir de la música y no me equivoqué. México es un país para las personas que quieren triunfar, en especial en la música, y creo que lleva la batuta en toda Latinoamérica en cuanto a proyección de artistas en este ámbito. Cabe señalar que con esto no quiero decir que no hay calidad en Brasil, Argentina, Chile, Colombia o en otros países, sólo que México es el centro”.

“Al llegar, trabajé en todo, desde limpia pisos, recepcionista y en todo lo que pudiera ayudarme en ese momento, no fue nada sencillo. Después, el artista sonoro Javier Lara me escuchó y me dio una gran oportunidad. Con el paso de los años me fui capacitando, pues siempre he buscado cubrir mis necesidades. Tomé clases en la escuela G. Martell y posteriormente di clases ahí; a partir de ese momento me fui contactando con más gente y trabajé con artistas independientes. A pesar de esto, trabajaba como pianista de hoteles, mi equipo era un teclado y una computadora. Después colaboré en agrupaciones como Mercurio, esto abrió muchas puertas y me adentró al medio, hasta que se  constituyó NB Music (Negro Blanco)”.
 

¿Cómo nació esta compañía?
“Todo salió a la luz en el 2002. Me di cuenta que quería dar un paso más sin renegar de mis raíces, ver más allá, y como dice el refrán: el que busca encuentra. No obstante, la idea partió de tener un lugar para trabajar. Poco a poco, el estudio comenzó a crecer, trabajaba con gente que buscaba arreglos con muchas variantes, desde mariachi, pop y happy punk entre otros más. Al hacer jingles anteriormente me di cuenta que podía hacer esto, pero lo que no tenía eran las herramientas, por lo que me decidí a formar esta casa productora”.
Prácticamente, Negro Blanco Music nace con el disco de mi esposa Sophia. Entre los dos sacamos el proyecto adelante y a partir de ahí empezamos con trabajos no sólo de grabación, sino también de arreglos. Si bien la tecnología y los recursos técnicos nos han ayudado, creo que la calidez humana con la que hemos trabajado es el plus de nuestro trabajo”.

Vladimir Suárez ha trabajado con artistas del medio musical como Reyli, Tres de copas, Noel (ex Sin Bandera), Estrella, Miguel Inzunza, Gustavo Lastra y Eugenio Toussaint, entre otros. Los trabajos que destacan son el  disco doble de homenaje a Fito Páez editado por Sony BMG, el material Hoy como ayer de Darina, ganadora del reality show de Televisa Operación Triunfo México, y Sophia, con la canción Mi tiempo.

 

Cabe señalar que su propuesta junto a Noel Schajris de realizar el disco Voces por Haití para apoyar a los damnificados por el terremoto logró que decenas de artistas como Vicente y Alejandro Fernández, Julieta Venegas, Filippa Giordano, Aleks Syntek, Alejandra Guzmán, Camila, Natalia Lafourcade, entre otros más, y con el apoyo de Sony y Emi Music, se alcanzara, en menos de una semana de su lanzamiento, el apoyo total del pueblo mexicano en favor del país caribeño, colocando el disco en primer puesto de ventas en México. Con este proyecto se logró colaborar a través de la Cruz Roja al pueblo de Haití.

¿Producir o arreglar?
“Depende mucho de lo que el artista requiera, hago una diferencia de su estilo, y si él necesita de un ritmo en especifico se lo ofrezco. Si soy productor dejo mi sello. Si soy arreglista se sale un poco de lo que soy, aunque trato de adaptarme a los requerimientos del productor. Me gusta grabar y estar en interacción con el artista, al ocurrir esto hay una lluvia de ideas y propuestas”.

  Cumplir con sus objetivos y sus sueños ha sido el principal motor de Vladimir Suárez en su carrera profesional, y NB Music es uno de ellos, espacio en donde la creatividad y el arte fluyen libremente.