Se trataba de festejar el día del amor y la amistad en la capital del país, y vaya que se logró. El 15 de febrero del presente, poco más de 210 mil personas acudieron a la plaza emblemática del Distrito Federal para escuchar canciones clásicas de amor y desamor en la voz del hijo pródigo de Guadalajara, Vicente Fernández.

La ocasión pintaba para convertirse en un momento legendario, pues existía la posibilidad de romper el récord de asistencia a estos recitales gratuitos (hecho que a la postre se consumó), lo que revistió de especial importancia la decisión del equipo de producción del charro de Huentitán de inmortalizar el evento con una grabación en vivo, cuyo producto final será un blu-ray de colección.

Detrás de la realización de este anhelo estuvo la experiencia de la compañía EME (Empresa Mexicana de Espectáculos), que desde hace casi un lustro dirigen dos presencias infaltables de la industria del espectáculo en México, Fernando Pérez y Antonio Maldonado, quienes por la alianza hecha con la empresa Rider, ocuparon su novísima unidad de grabación móvil para la realización de este proyecto.

 
 
La coordinación entre el personal de producción de Vicente Fernández, comandado por Javier Barrios, y la gente de EME fue crucial para establecer los recursos por cubrir para una obra de esta magnitud. “Aunque parece obvio, este paso es fundamental porque aquí definimos las características del proyecto, con base en el input list evaluamos con qué equipos contábamos y cuáles sería necesarios conseguir”, señala Fernando.

“No podíamos llegar sin saber de qué se trataba el asunto, desde el principio se planteó la idea de hacer un blu-ray, así que debíamos prepararnos para hacer el trato de imagen y audio que este formato exige, saber cuántos canales puedes requerir o cuántos micrófonos, en fin, establecer en qué condiciones y cómo quieres capturar el evento”.

Sin duda se tenía que estar prevenido para la grabación de un concierto de Don Vicente: la duración de la velada con música vernácula duró más de cinco horas, lo que trajo como resultado 72 tracks. Un compendio de música ranchera que puso a prueba el conocimiento de Carlos Villa, ingeniero del estudio de grabación, responsable de hacer la limpieza de todo el material de audio capturado, con su apoyo correspondiente en video, que a manera de referencia se utilizó para depurar las canciones que quedarán en el disco final.



“Lo primero que se hizo fue una base de datos donde registramos cuántas horas duró el show, cuántos tracks se interpretaron y otros detalles. Con eso se armó una sesión de trabajo que se subió al Logic Studio con el fin de que su manipulación, visualmente, fuera sencilla para el ingeniero de mezcla. Evaluamos track por track, para corregir cosas que por circunstancias del concierto no pudimos controlar, por ejemplo, como no tuvimos repetición para protegernos, grabamos con menos nivel, uno aceptable pero, considerando que iba a ser para un Blu-ray o un DVD, necesitábamos mucha ganancia y rango dinámico”, detalló Carlos.

“Fui levantando cada corte con el programa Big Pro, así depuré ruidos, feed back, microfonazos e incluso las voces de los músicos que se llegaron a oír. Se corrigió todo y se puso cada instrumento en su lugar. Al terminar dejamos todo prácticamente listo para el ingeniero de mezcla. La limpieza del tracking es una parte muy importante porque es donde acomodas todo y le vas dando la dinámica que requiere el concierto, sin matar el fluir original de los músicos”, añade Carlos.

 
El siguiente paso fue la mezcla, que estuvo a cargo de Fernando Pérez, quien con el apoyo de un set de video dio personalidad a cada una de las canciones, teniendo como meta recrear la atmósfera de quienes acudieron al concierto: “Es bien diferente mezclar puro audio a hacerlo con imagen, por eso se ocupa ésta como referencia, para establecer aspectos como dónde deben ir los paneos. Fernando hizo la primera mezcla en estéreo contra la imagen, y lo que nos entregó fue un mix con el 85 por ciento del  trabajo definitivo. Lo que se hizo después fue el posicionamiento, es decir determinar cómo se repartieron los tracks en 5.1”.

El último paso fue la masterización, la cual se llevó a cabo en el estudio de grabación de EME, ya con la edición de video final, misma que se ocupó para hacer los métodos de compresión en DTS y la sincronización de todo el material en el formato 5.1.  En este punto, la valoración por parte de Vicente Fernández y su personal de producción volvió a ser fundamental, ya que determinó los ajustes finales del proyecto. 

Un traje a la medida: EME, servicio de producción integral
Con poco más de cuatro años de existencia en la industria del espectáculo, la visión de Fernando Pérez, ahora al lado de Antonio Maldonado, respecto de la misma sólo tiene una panorámica: la oportunidad de explotar la experiencia adquirida a través de la creatividad. La grabación de este concierto en vivo sirve de ejemplo para ilustrar la manera en que los distintos actores de nuestra industria se están ajustando al avance tecnológico para explotar su creatividad y así desarrollar nuevos sectores de negocio.

 
 

“Nosotros nos hemos dedicado a la producción de espectáculos, la logística total para su realización y eso incluye procesos como la grabación de un disco o de un concierto. Hemos explotado el área de la sincronización porque ahora todo el audio va acompañado de la imagen, es algo que les preocupa mucho a los artistas y productores en la actualidad. Nosotros conseguimos la unidad de post producción de imagen correcta, además de las cámaras, si es necesario grabar. Damos una referencia de imagen, no vamos a ciegas y lo que mezclamos lo contrastamos con eso. Si no nos toca hacer la post producción nos ocupamos de dirigir la sala para que siempre quede amarrado todo. Contamos con una unidad móvil, estudio de grabación y equipo para hacer espectáculos en vivo”, detalla Fernando. 

“En estos últimos años, hemos encontrado un nicho que se ha explotado poco en nuestro país, la grabación en vivo, porque no hay muchas compañías que puedan atender las necesidades de un evento a gran escala. Televisa ha sido la que más lo atiende pero ya no se da abasto, de ahí que contar con una unidad de grabación móvil se torne una necesidad para nuestra industria, pues es un área que puede consolidarse. Hoy, dada la tecnología y la experiencia, podemos dar un paquete a la medida, establecer una negociación según los presupuestos y realizar algo de calidad con esos parámetros”, amplía Antonio.

“Una de las ventajas que poseemos como compañía es que damos el servicio completo, desde la captura de audio hasta el momento en que entregas el master a la disquera. Ni el artista, ni los productores, mucho menos las disqueras se preocupan de lidiar con muchas personas, no dan vueltas, lo ven todo con nosotros. También nos permite destacar que hemos vivido de esto siempre y tenemos gente muy capacitada para la preproducción, producción en vivo y postproducción. Todos los involucrados en esta industria deben saber que hoy se pueden hacer las cosas sin invertir las grandes sumas de antaño”, finaliza Antonio.

Con esta grabación y las actividades de una empresa como EME Producciones, la diversificación de negocio propuesta amplía el campo de trabajo para quienes vivimos de esta industria, y podemos ser testigos de que hoy se pueden trabajar producciones de calidad, sin el marco del gran estudio como lo conocimos durante mucho tiempo, con inversiones millonarias. Es la experiencia la que ha sido la gran aliada de estos talentos reunidos en esta compañía, que ha dado ya sus primeros frutos, como los trabajos hechos para Alejandra Guzmán, Maná, Reyli y Ha Ash, y que con la grabación en vivo de Vicente Fernández en el zócalo capitalino demuestra lo que es capaz de hacer.