Por Mikel Hernández*
Todos hablan de MTV o de lo grande que fue con artistas, cantantes y bandas que nos fascinan hasta la actualidad. Pero MTV fue mucho más / Fue / Ya fue.
Cuando música e imagen se unieron
La década de los 80 dio mucha música con su sonido característico y moda; más tarde en los 90 llegó la era alternativa, donde no solo el grunge reinó en la programación del canal, sino también una oferta variada de visuales experimentales, caricaturas, animaciones, conciertos y diversos productos que hicieron que fuera una gran marca, donde lo que más hay que resultar es que lo importante fue la música, gracias a su programación las 24 horas del día, los 365 días del año: “Noticias MTV”, con Kurt Loader, y en MTV Latino con Javier Andrade; “Raizsónica”, “Semana Rock”, “Conexión”, “Headbangers”, “Nación Alternativa”, “Hora Prima”, “120 minutos”, “The Real Life”, “TRL”, “Beavis y Butthead” o la animación vanguardista de “AEON Flux”.
En el caso de los VJs, quienes salían a cuadro compartiendo datos de las bandas, las producciones y directores de videos, hay nombres que aún son recordados, como Ruth Infarinato, Arturo Hernández, Gonzalo Morales, Edith Serrano, Alfredo Lewin y Zorrito Von (también músico de Soda Stereo y Charly García).
MTV Latino ya marcaba importantes momentos para la industria musical y del espectáculo, así como la producción de contenidos de calidad (de ahí MTV Networks). A través de programas como “Conexión”, pudimos vivir momentos importantes previo a las plataformas de comunicación a distancia.

MTV Latino fue el gran aparador que dio vista y voz a las bandas latinas de Argentina, Chile, Colombia, Venezuela y México, con bandas como A.N.I.M.A.L, Resorte, Ekymosis, Santa Sabina, Ratones Paranoicos, Los Tres, El Tri, Héroes del Silencio, Zurdok, Jaguares, Aterciopelados, Los Prisioneros y Los Abuelos de la Nada, entre muchos otros. Había días en los no queríamos salir o preferíamos hablar por teléfono con el televisor encendido para comentar los videos o irnos a casa de alguien a verlo para no perdernos la oferta musical.
Los conciertos inolvidables como Live N’ Loud se realizaban en diferentes locaciones a nivel mundial para promocionar el lanzamiento de un álbum; ahí fue donde podíamos atestiguar su sonido, la producción del evento y la energía natural que emanaba de la banda o artista. Estos conciertos eran la prueba de fuego para apreciar que cuando había talento no se necesitaba tanta parafernalia para ofrecer un gran show, sino solo su instrumento y la interpretación.
Posteriormente tuvimos la fortuna de escuchar y ver la serie MTV Unplugged, donde vimos a The Cure, REM y Robert Plant, sin olvidar esos que son inolvidables por sus interpretaciones, como el de Alice in Chains, Stone Temple Pilots, Nirvana, Live, Café Tacvba y Los Fabulosos Cadillacs, entre muchos otros, además del que fue más “plugged” que Uplugged: el de Soda Stereo, y el que no aceptaron los Babasónicos en su momento, porque no iba con su formato.

Proezas de MTV
Otro evento memorable de MTV fueron los MTV Music Awards, que dejan varias memorias, como lo de Snoop Dog (cuando fue detenido tras interpretar “Murder Was the Case”); el altercado backstage entre Kurt Cobain y Axl Rose, Marilyn Manson en vivo, cuando Krist Novoselic aventó el bajo cayéndole en la cabeza, o cuando el bajista de Rage Against The Machine protestó porque Limp Bizkit se llevó el premio y no su banda. Podemos decir que esta época tuvo momentos estelares para las bandas, para los músicos y también para nosotros como consumidores de música. Cuando inició MTV Latinoamérica, en 1993, el primer video que se presentó fue “Sudamerican Rockers” de la banda chilena los Prisioneros, lo que abrió las puertas a esas bandas de una nueva generación que se iba gestando.
En MTV pudimos ver a grupos como Helmet, Sonic Youth, Dinosaur Jr, Marilyn Manson, Nine Inch Nails, Smashing Pumpkins, Portishead, Fiona Apple, David Bowie, Leprosy, la época grunge, con Mudhoney, Mad Season, Soundgarden, Screaming Trees, Stone Temple Pilots, el post grunge de Faith No More, 311, Kyuss, At The Drive In, Primus, Marilyn Manson, Rage Against The Machine, Jane’s Addiction, Sex Pistols, Bush, Days Of The New, Silverchair, Queens Of The Stone Age, Skunk Anansie ,Foo Fighters, Babasónicos, Charly García, Creed, Deftones, todo el Nu Metal, con Limp Bizkit, Papa Roach, POD, Taproot, Silvertide, Taking Back Sunday, My Chemical Romance, la época de la disquera Victory Records, 30 Seconds To Mars, A Perfect Circle y Mr Bungle, entre muchos otros, además de toda la avanzada regia en México (El Gran Silencio, Control Machete, Plastilina Mosh, Jumbo) y bandas como Tex Tex, El Tri, Héroes Del Silencio y muchas más.
¿Qué pasó después? La mayoría creció y dejó de poner atención. Los intereses de otros se olvidaron de que la parte esencial era la música. Nadie está peleado con el dinero, pero sí con dejarse llevar por banalidades, perdiendo la creatividad y dejando en el olvido lo jovial de retar y reinventarse, fusionando las raíces con lo clásico y lo experimental, conservando los valores que los pusieron ahí. Aunque sea un negocio, tiene que ser innovador y divertido para que sea didáctico y tenga valor artístico y cultural.

¿Todo se acabó? ¿Antes era mejor?
Hace unos días, en una entrevista que le hicieron a Alfredo Lewin, dijo algo muy importante: “MTV, fuiste grande, pero se perdió lo más esencial: sus valores y la música”.
MTV Latino ya marcaba importantes momentos para la industria musical y del espectáculo, así como la producción de contenidos de calidad (de ahí MTV Networks). A través de programas como “Conexión”, pudimos vivir momentos importantes previo a las plataformas de comunicación a distancia, ya que ahí se hacían llamadas por videoconferencia a través de un rudimentario internet, que era la evolución de la lectura de cartas de los fans. Así, desde cualquier parte del mundo era posible participar de manera interactiva con VJs como Ruth Infarinato y en su momento Arturo Hernández.


El uso de multimedia, con animaciones mucho antes del CGI, IA o apps, reinó en el canal. En los conciertos, el uso de multi cámaras de nueva generación, el audio y la iluminación tuvieron grandes presupuestos que iban de la mano con la creatividad y el lado humano. No podemos dejar atrás la industria del videoclip, en la que varios directores hicieron historia con el comercial de la banda en cuestión para promocionar sus singles, como Flora Sigismondi, Kevin Kerslake, Spike Jonze, Samuel Bayer, y uno de mis favoritos: Anton Corbijn, que hizo una enorme cantidad de videos para Depeche Mode. En México, directores como Ángel Flores y Leche también hicieron importantes videos y ahora son directores de cine y series.
También fue fundamental en la historia de MTV, el registro de una buena cantidad de conciertos y festivales, que en algunos casos dieron paso a CDs editados como recopilaciones y álbums en vivo, sin contar los ya mencionados MTV Unplugged. Otro hecho importante, es que aquí comenzaron a salir a cuadro los productores e ingenieros de audio, como Scott Litt, Andy Wallace, Butch Big, Bob Rock, Steve Albini, Tom Lord-Alge y Don Was, dando identidad sonora a esas décadas; además, conocimos el detrás de cámaras en la filmación de videoclips, conciertos, estudio de grabación y la logística para ponernos al día de esos grandes festivales, como el Reading Festival, Glastonbury, MTV Spring Break, Bizarre Festival, Free Tibet, Pink Pop Festival y el que inspiró a todo lo que conocemos hoy y que perdura: el Lollapalooza, creado por Perry Farrell, de Jane’s Addiction, que reunía bandas de diversos géneros y que fue una plataforma para una nueva y no tan nueva generación que hacía un llamado a la diversidad y la oferta cultural musical.
La década de los 80 dio mucha música con su sonido característico y moda; más tarde, en los 90 llegó la era alternativa, donde no solo el grunge reinó en la programación de MTV, sino también una oferta variada de visuales experimentales.

A través de MTV también podíamos conocer instrumentos musicales, amplificadores y escenarios que rara vez veíamos en la vida real; una inspiración que desde aquel entonces queríamos que perdurara sin perder su esencia.
Solo queda decir que perdure lo bueno, que la memoria no se quede en una década de nostalgia, con fórmulas repetitivas en bucle y en un laberinto que solo nos lleva al mismo lugar (creo que ustedes me entienden).
La piel envejece, pero el alma perdura. ¡Que viva la música real hecha con el alma, sin discriminar a la inteligencia artificial! Seamos humanos.
*Guitarrista, multi instrumentista, productor musical, ingeniero de audio y mezcla. Realizador de audiovisuales, podcasts y programas de radio, como El rock no tiene la culpa. Colaborador en Ibero 90.9 FM y Estudio 19. Creador de la empresa Electric Treviland y académico en la Universidad Anáhuac México Norte y Sur



