Así como las tecnologías de L-Acoustics pueden ser escuchadas en lugares como el Hollywood Bowl, el estadio Cardinals State Farm o la Philharmonie de París, así como en los festivales más importantes del mundo, las ceremonias olímpicas de Londres, Sochi y Río de Janeiro y en las giras de Adele y Depeche Mode, Pearl Jam, banda originaria de Seattle, regresa a casa para su primer show en cinco años allá, reuniendo cerca de once millones de dólares para combatir la indigencia.

En 2010, Pearl Jam evolucionó al arreglo L-Acoustics K1, mismo que ha sido usado en sus tours desde entonces.

Siempre un valor agregado

Con una duración de tres horas y repertorios de más de treinta canciones que cambian cada show, Pearl Jam es un grupo conocido por dar a su público mucho más de lo que se paga por escucharlos. Para demostrarlo, recientemente la banda ofreció parte de sus ganancias a la población sin hogar de Seattle, gracias a su donación de la venta de boletos y mercancía, a través de organizaciones no gubernamentales. Además, esta generosidad ayudó a impulsar donaciones filantrópicas de otras asociaciones.

El par de conciertos de Seattle se sucedieron a la gira del grupo por Sudamérica y Europa y sirvieron como el inicio de otras cinco fechas por tres ciudades: Washington, Chicago y Boston, en los que Rat Sound, proveedor de equipos de la banda durante muchos años, brindaron todo el sistema de audio con L-Acoustics.

La relación de Rat Sound con Pearl Jam empezó hace 28 años con su disco debut “Ten”, cuando abrían conciertos a una de las cuentas más longevas de la compañía: Red Hot Chili Peppers. Desde entonces, Rat Sound ha servido como el principal proveedor de equipos del grupo y Greg Nelson ha sido el hombre detrás de la mezcla en sala  del grupo desde 2004, cuando la banda giró con su primer sistema L-Acoustics. En 2010, Pearl Jam evolucionó al arreglo K1, mismo que ha sido usado en sus tours desde entonces.

“K1 entrega un sonido muy cálido, incluso sin ecualización”, menciona Greg, quien mezcló estos shows de reciente fecha con una consola Digico SD5, equipada con nuevas tarjetas de entrada de 32-bit. “Pude haber hecho ajustes, pero el sistema hace muy confortable para mí la mezcla y el software L-Acoustics LA Network Manager es parte de ello. Es una herramienta bien diseñada y fácil de usar, que permite poner las mismas características sonoras en todo el recinto”.

“Herramientas como el software LA Network Manager y Soundvision hacen mucho más fácil para mí obtener una cobertura realmente uniforme en cualquier recinto, sin importar su tamaño o forma”. Greg Nelson.

Facilidad de mezcla

El ajuste estándar para los shows en estadio incluyeron arreglos izquierda y derecha de 16 altavoces K1 con seis K2 como down-fills, flanqueados por dos arreglos idénticos como out-fill. Como subwoofers, se colgaron dos arreglos con ocho KS28 en modo cardioide, volados adyacentes a los dos arreglos principales y reforzados por cuarenta KS28 apilados en diez pilas de cuatro gabinetes. El front-fill fue realizado con una combinación de altavoces Kara apilados en dos y tres cajas, ubicadas encima de las pilas de subwoofers, más cuatro altavoces ARCS II en un arreglo horizontal, bajo cada colgado K1. El side-fill en el escenario estuvo comprendido por colgados izquierda y derecha de cuatro cajas K2, mientras los delays consistieron en cuatro arreglos de doce gabinetes K2.

“Fue prácticamente el mismo PA para todo el tour”, afirma Greg. “La única diferencia fue que los colgados laterales fueron más pequeños en algunos lugares para tener una dispersión más vertical, ya que había estadios de futbol americano y en otros recintos no hubo torres de delay, sino grupos de cinco o seis altavoces K2 apuntando hacia la parte baja de los balcones”.

Aunque un estadio de béisbol de grandes ligas al aire libre podría parecer un entorno poco ideal para una experiencia de concierto de alta fidelidad, el ingeniero de sala nota que el sistema de Rat Sound manejó hábilmente la situación cuando se dio el caso. “Ya sea grande o pequeño, cada lugar tiene sus propios desafíos que necesitan ser superados, pero he estado muy contento con la flexibilidad que los sistemas K1 y K2 entregan. De nuevo, herramientas como el software LA Network Manager y Soundvision hacen mucho más fácil para mí obtener una cobertura realmente uniforme en cualquier recinto, sin importar su tamaño o forma”.

Greg Nelson apunta que los diseños de Soundvision para cada estadio fueron un esfuerzo colaborativo entre él y el ingeniero de sistemas, Andrew Gilchrest. “Yo hacía un diseño básico para un estadio de béisbol estándar, incluyendo el conteo de altavoces, la posición, el conteo de subwoofers y su ubicación, y Andrew lo afinaba y calculaba los ángulos para cada recinto. Lo mismo hacía para los subwoofers en piso”.

“Respecto a los subs, los KS28 son muy potentes y en arenas he reducido considerablemente estas cantidades, ya que suenan mucho más profundos y los 30-40 Hz están mucho mejor representados que antes”. Greg hace también un cumplido para el equipo de L-Acoustics: “Aprecio realmente lo bien que la marca apoya a sus usuarios; existe una gran cantidad de gente que puedo llamar literalmente en cualquier momento para aclarar mis dudas y resolver mis preocupaciones. Son siempre muy sensibles y cuidan realmente a la gente que usa sus sistemas”.

Con este reconocimiento a la marca, seguramente una banda como Pearl Jam seguirá echando mano de este sistema sonoro por mucho tiempo más, gracias al talento de todo su personal en áreas como acústica, aplicación, mecánica, electrónica, procesamiento de señal y desarrollo de software.