En los inicios de mi enfermedad con la artritis reumatoide, durante la consulta médica, le platiqué a mi reumatólogo sobre las implicaciones corporales, psicológicas y emocionales que tenía para mí convivir todos los días con la enfermedad; de manera autoritaria, sin empatía alguna, fría y retadoramente me contestó: “Eso déjaselo a los expertos, no te corresponde a ti”, y afirmó: “¿Por ejemplo, siendo yo tu reumatólogo, me dejarías afinar tu guitarra?”, a lo que yo respondí: “Si supiera afinarla, ¿por qué no?”. El doctor guardó silencio con una molestia evidente y cambió el tema. Cómo me hubiera gustado que Mariana De Horta le hubiera explicado y enseñado a mi doctor lo que implica manejar un set de guitarra, porque tan preparado es mi reumatólogo en su carrera, como preparada Mariana en la suya como técnica de guitarra.

De Montevideo para el mundo

Mariana De Horta nació en Montevideo, la capital de Uruguay, país conocido por su interior verde y costa bordeada de playas. Esta ciudad se ubica en torno a la Plaza Independencia, donde alguna vez hubo una ciudadela española y que lleva a la Ciudad Vieja, con edificios estilo art decó, casas coloniales y el Mercado del Puerto. Mariana inició trabajando en obras de teatro infantil, donde operaba el audio, y trabajó en el festival de tango Tango Joven con el Sexteto Mayor de Tango de Buenos Aires con Raúl Garello, quien en ese momento era el director y que también era el primer Bandoneonista de la orquesta de Aníbal Troilo. También participó en varias improvisaciones, zapadas o palomazos y La Zapada fue su escuela de audio, organización dedicada a impulsar la música en Uruguay desde su Instituto de Música y Sonido (IMS), fundado en 1998 y donde se formó Mariana como profesional en grabación, amplificación y producción de música.

Mariana recuerda sus inicios: “Como guitar tech suplente, me llamó Leonel de Panteón Rococó y me preguntó si sabía afinar guitarras. Sin saber todo lo que implicaba le dije que sí”.

Expansión y crecimiento de una valiente profesional sonora

De los 23 a los 25 años, Mariana se quedó trabajando con las orquestas de tango y en un foro de rock con la banda “Triple Nelson”, cuando hubo una importante creciente en bandas de rock en Uruguay, así como un auge en las radios, entre los años 2000 y 2008. También colaboró con el Cuarteto Ricacosa, quienes reviven el tango, la milonga, el candombe, la samba y el vals criollo, entre otros ritmos. Ricacosa sigue la tradición melódica de Alfredo Zitarrosa, con tres guitarras y un guitarrón que se afina en B. “Los músicos buscan ese tipo de madera de las guitarras para sonar a esas épocas de las décadas de los años treinta, cuarenta y cincuenta”, menciona Mariana. Posteriormente, Brasil, Argentina y Paraguay se convirtieron en países de continuas giras para ella.

Desde Uruguay hasta México

“A mis amigos uruguayos les gustó México y me invitaron a venir”, recuerda Mariana. Ella inició trabajando con su paisana uruguaya, la cantante y guitarrista Mint Parker, y posteriormente conoció a Karla Molkovich, quien es una excelente compositora y bajista de sesión, quien sacó su disco instrumental “Electrofunk”. Mariana inició labores en el bar y restaurante Multiforo 246, en la Ciudad de México; ahí, Mariana empezó como suplente y con el paso del tiempo quedó como titular.

¿Siendo yo tu reumatólogo, me dejarías afinar tu guitarra?

Mariana recuerda sus inicios y comenta: “Como guitar tech suplente, me llamó Leonel de Panteón Rococó y me preguntó si sabía afinar guitarras. Sin saber todo lo que implicaba le dije que sí”. Acto seguido, fue a trabajar con la banda al Centro de Convenciones de Ecatepec, en el Estado de México. “No se trataba solo de afinar guitarras”, comenta; “sino de conocer y trabajar con las pedaleras y el orden de los efectos, el cableado, los tipos, colocación y marcas de micrófonos y los cambios de guitarras según la canción durante el show, y los cambios eran complejos. Había que marcar la zona disponible para que el guitarrista se moviera en su espacio, además de revisar voltajes y otros compromisos técnicos que iban en coordinación con cada instrumento y los ingenieros de audio”.

En su reflexión, Mariana agrega lo siguiente: “Como sonidista, hacer audio detrás de una consola es distinto, mientras que como guitar tech se está dando seguridad al músico y esa es otra función, ya que hay que afinar instrumentos, checar cables y evitar ruidos. Ese es el cincuenta por ciento del trabajo, mientras que el otro cincuenta es que el músico se sienta seguro; por eso me gusta trabajar cara a cara con los artistas”. Para Mariana, saber de audio y estar del lado de los ingenieros le da más seguridad y amplitud profesional. Ella también se preparó estudiando con Kriz Ramírez (que también ha trabajado con Molotov y Gloria Trevi, entre otros), en afinación y octavación de guitarras y eso le ha brindado todos los elementos para continuar con su trabajo con Panteón Rococó hasta la fecha.

“Es importante apoyarse en los afectos y en nuestra comunidad y así encontraremos un igual para compartir, porque es noble y valiente pedir ayuda”.

Durante el confinamiento

Como sabemos, la actividad de la Industria de la Música y el Espectáculo paró completamente durante gran parte de 2020 y 2021, lo que por supuesto afectó la labor de Mariana. Sin embargo, eso ayudó para estar presente de diversas formas; ella formaba parte de la Asociación de Sonidistas del Uruguay (ASU), organización sin fines de lucro, y de la Red de Mujeres Sonidistas (RMS). “Además, en la crisis sanitaria se armó en las redes sociales un grupo de sonideras latinas de Colombia, Chile y Argentina en audio y video,” agrega con entusiasmo.

Una artista humanitaria y una mujer enfocada

Mariana toca la guitarra, canta y compone para sus amigos y en convivios privados. Tiene una fundación llamada “Manos Amigues”, que puede encontrarse en Facebook. Es el primer comedor comunitario LGBTTTIQ+ en la Ciudad de México y foro cultural, en la calle de  Pedro Moreno 113-local A, Col. Guerrero, y nos invita de viva voz: “Son totalmente bienvenides todes; es para toda la comunidad que quiera ir”. Ahí se brindan más de 200 almuerzos diarios, además de llevar la cultura al barrio y la comunidad de la diversidad, gracias a las donaciones y apoyo de particulares, así como del gobierno. Lograron bajar la comida de costo de 15 a 11 pesos por persona y aumentaron de 100 a 200 almuerzos por día. La gente puede donar también cables, bocinas, stands y los puede contactar para ofrecer apoyo.

Mujeres ingenieras o sonidistas en México

Es una realidad que las mujeres son minoría en este campo. Mariana comenta: “Es una profesión de hombres y esto es un retraso”. Mariana asegura que debe juzgarse a las personas por sus capacidades profesionales y no por su género. “Desarrollarse en esta industria en México es más fácil para hombres que para las mujeres. Por ejemplo, hay una carga en los gastos de producción en vivo debido a que los managers y productores tienen que contemplar habitaciones separadas para hombres y mujeres y por lo tanto solo contratan hombres, cuando en la práctica se puede compartir habitación con buenos compañeros de trabajo”.

“Más allá de las mujeres”, comenta Mariana finalmente, “es necesario tratarnos todes como seres humanes que perseguimos sueños, seas lo quien seas, porque uno es lo que hace y lo que es. Es importante apoyarse en los afectos y en nuestra comunidad y así encontraremos un igual para compartir, porque es noble y valiente pedir ayuda. Donde comen dos, comen tres”. Temas como estos deben visibilizarse, sobre todo en los profesionales de esta industria, que han estado tan vulnerables los años pasados. Acciones como las de Mariana De Horta reflejan las ganas de superar las dificultades actuales, haciendo uso de sus talentos.

“Como sonidista, hacer audio detrás de una consola es distinto, mientras que como guitar tech se está dando seguridad al músico y esa es otra función”.

*Guitarrista, compositor y productor. Ex-guitarrista del grupo Kerigma (1989 – 1993), grabó el disco “Esquizofrenia”. Como solista, sacó su primer disco instrumental “Horizontes” en sound:check Xpo 2018. Psicólogo educativo, psicoterapeuta corporal y de pareja, conferencista, consultor en sexualidad, cuenta con el Postgrado CORE Institute of New York. Es empresario, filántropo, fundador y director de la fundación Más allá de la Adversidad AC, para apoyo de personas con enfermedades reumáticas.