Jaramar y “Memoria”: festín electroacústico que aviva la escucha de obras completas

Foto: Michel Amado

“Memoria” es el nuevo proyecto discográfico de Jaramar, cantante y compositora mexicana ganadora de un Latin Grammy. Se trata de un disco doble que comprende dos series de canciones originales, 25 en total, acomodadas en los discos: “Vol. 1 El tiempo” y el “Vol. 2 La invención de mí”, donde coexiste un planteamiento acústico (para el Vol. 1) y electrónico (para el Vol. 2), que acompaña a las letras. La producción (musical y técnica) estuvo a cargo de Luciano Sánchez, quien acompañó el camino desde los arreglos, grabación y mezcla en el estudio Perro Azul en Guadalajara, dejando a Gerry Rosado la masterización de ambos volúmenes.  

Sonidos que dan identidad

Del proceso de creación de las canciones y el concepto del disco habla Jaramar: “En la pandemia escribí los textos y la música como maquetas iniciales con mi propuesta de lo que sería cada disco de “Memoria”. Decidí que fueran dos, porque es un proyecto de exploración musical y de composición con dos vertientes: la memoria heredada y la memoria imaginada, tomando el concepto de la memoria como un acto de creación a lo largo de nuestra vida, que nos define y nos da identidad, pero que también vamos inventando, descubriendo y explorando a lo largo de ella”. 

“Musicalmente quise que cada una de estas dos partes tuviera un tratamiento sonoro diferente. El primer disco es acústico y el segundo electrónico. Una vez que tuve todas las maquetas terminadas convoqué a Luciano, que ha sido productor y arreglista de mis dos discos anteriores, para decidir cómo hacer la producción de los dos volúmenes. Decidimos invitar a Alejandro Fernández Figueroa, colaborador recurrente en mi ensamble base, para que hiciera los arreglos acústicos del disco 1 a partir de mis maquetas, y Luciano se encargó de toda la parte electrónica, además de la grabación y mezcla, y para la masterización invitamos a Gerry Rosado, que ha colaborado en varios de mis álbumes”. 

La decisión de lanzar un álbum doble respondió a una convicción artística. Así lo refiere la cantautora: “Soy de las que cree que a los proyectos discográficos hay que entrarles como una obra total. Sabemos que el consumo de la música se ha transformado radicalmente y que las plataformas digitales de distribución deben cumplir las exigencias de los algoritmos. Fue un debate con la agregadora en la que estoy, Ditto Music, pero ambos discos ya están disponibles en plataformas digitales”. 

Una expresividad especial

La manera en que se trabajó la producción fue de acompañamiento, como detalla Luciano: “Revisamos las maquetas entre los dos, al igual que los arreglos. Los que hizo Alejandro para el disco acústico fueron de tratamiento más tradicional, con violín, guitarra y contrabajo, y en los del otro disco, la aproximación fue más moderna, cuidando en ambos mundos, sin perder el dinamismo y la expresividad que tiene la música de Jaramar”. 

“Empecé con una maqueta general del disco completo (los dos volúmenes)”, menciona Luciano, “con una estética sonora para cada canción y su personalidad. Me interesaba mucho que los instrumentos que grabamos acústicamente no sonaran tal cual, sino que, tras procesarlos pudieran tener un carácter o personalidad, haciéndoles resampleos y combinando procesos de manera más experimental para que las capas sonoras tuvieran un desarrollo en medio de la canción, que hubiera dinámica, que crecieran y que no quedaran estáticas”. 

Además de Alejandro en el disco acústico, otros músicos que participaron fueron Juan Castañón (guitarra), Yalissa Cruz (chelo), Enrique Escotto y Andrés Sánchez, estos dos últimos como coproductores y coarreglistas para el disco electrónico. “Me interesaba poder extender mis recursos, porque poseen equipo del que yo no dispongo, además de su aporte creativo. Dividimos el disco electrónico en tres partes: una la trabajé con Andrés, otra Enrique y otra enteramente yo. Enrique me ayudó mucho con pianos y rearmonizaciones, particularmente de la canción “Peces”, mientras que Andrés sumó más en cuestiones rítmicas y baterías”, subraya Luciano.

Prácticamente todo se capturó en el estudio Perro Azul, además de lo asignado en los espacios de Andrés Sánchez y Enrique Escotto, bajo la dirección de Luciano: “Grabamos todos los instrumentos (contrabajos, guitarras, violines, chelos) porque quería tener de primera mano el registro. Usé un micrófono de condensador WA87 de Warm Audio para el contrabajo y chelo, además del Warm Audio WA84 y un Shure SM57 para tener un poco más de control en los niveles y ruidos de operación. En guitarras puse un WA87 y también usé un AKG C214 para dar más carácter. Para la voz de Jaramar cuidamos mantener su dinamismo y expresividad sin procesar demasiado. Normalmente uso Pro Tools para grabar, pero en este caso, como había muchos procesos que yo estaba haciendo desde la producción, decidí usar Ableton, por las herramientas que me da para editar y generar la música”. 

“Las cosas que trabajé con Andrés fueron a partir del equipo analógico que posee (sintetizadores, efectos, pedales), para generar texturas. De Enrique me interesaban mucho los instrumentos de su estudio y su acercamiento teórico musical para la interpretación; tuvo carta abierta para grabar líneas instrumentales o corregirlas, además de añadir texturas y aportar en lo ambiental”.

Sobre el proceso de mezcla, Luciano puntualiza: “Mi acercamiento para el Volumen 1 fue muy intuitivo, cuidando la edición con los stems organizados, porque eran proyectos de 80 canales, así que hubo mucha gestión de estructura y orden de las cosas para agruparlas, luego pulir y tener todo en su lugar. La grabación de la voz en ese disco tuvo una atención más delicada, pues juega un papel donde debe lucir mucho”.

“Para el Volumen 2, el reto fue hacer que los instrumentos acústicos conservaran su carácter natural y, al mismo tiempo, hacerlos convivir en un entorno donde normalmente no existen y hay muchas frecuencias que se entrecruzan, pero tengo más posibilidades para controlarlas, hacer cortes más agresivos y abrirles espacio, tratando de dejarles suficiente rango medio para que la voz, al igual que en el Volumen 1, pudiera habitar y lucirse, tuviera dinámica, pero sin tapar a los instrumentos”.

“No hubo demasiados regresos de las canciones por parte de Jaramar; nos entendemos bastante bien y hemos creado nuestro punto común, siempre con su supervisión, y dejamos todo listo para que la masterización la hiciera Gerry Rosado, que es alguien en quien confío muchísimo, y sabía que lo que le entregara podría subir un escalón más, porque él conoce perfectamente cómo trabajar la voz de Jaramar y en general su música”.

“Memoria” ya tuvo dos presentaciones en vivo, una en Guadalajara, en el Conjunto Santander de Artes Escénicas, y la otra en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris, en la Ciudad de México. Se esperan más conciertos este 2026 y, mientras eso ocurre, el material puede adquirirse en formato físico para así corresponder, como escucha, a la visión de Jaramar de asimilar y disfrutar la música como una obra completa.

Entrevista: Nizarindani Sopeña / Redacción: Marisol Pacheco

Los equipos para “Memoria”

Luciano Sánchez  / Estudio Perro Azul 

  • Interfaz Apollo Twin MkII
  • Micrófono Warm Audio WA87
  • Micrófonos Warm Audio WA82 (x2)
  • Micrófono AKG C214
  • Micrófono Shure SM57
  • Aphex Expressor
  • Preamplificador Warm Audio WA73
  • Monitores JBL 305p MkII
  • Electronics Reflexion Filter Pro
  • Audífonos Beyerdynamic DT770 Pro
  • Acondicionador de voltaje Furman M-8×2

Estudio Sánchez1000

  • Interfaz MOTU 428 MkII
  • Monitores Genelec 8020D
  • Preamplificador Joe MeekVC6Q
  • Micrófono Stam Audio SA-87i
  • Labs by Spitfire
  • Arturia

Estudio Enrique Escotto

  • Macbook Pro
  • Labs by Spitfire
  • Monitores Tannoy

Software

  • Producción, grabación y mezcla realizada con Ableton Live 11 y 12
  • Notación realizada con Sibelius
  • Masterización realizada con Pro Tools