Todos estamos familiarizados con el dicho: “la primera impresión es la que cuenta”, ¿cierto? Es de vital importancia cómo nos mostramos a los demás y considerar que, al hablar de consumo, la apariencia tiene una gran influencia en la decisión de un consumidor. Los tiempos en la forma de presentar un producto relacionado con la música han cambiado; antes de adquirir un disco de Pink Floyd era toda una experiencia ver el diseño del arte, una composición visual hecha a conciencia: los colores, el empaque y ni hablar de la producción, además de las letras al interior del empaque y la presentación de créditos, que eran un concepto que requería una gran inversión creativa, y el espectador, sin ser un especialista, era capaz de reconocer que se trataba de un producto de calidad y podía experimentar lo que la producción en su totalidad pretendía transmitir y no quedaba lugar a dudas de que comunicaba una apariencia de un producto de gran nivel.

Si bien actualmente la manera de presentar un producto musical ha cambiado radicalmente, siguen existiendo campos de acción importantes donde se puede marcar una distinción.

Distinción para sobresalir

Si bien actualmente la manera de presentar un producto musical ha cambiado radicalmente, siguen existiendo campos de acción importantes donde se puede marcar una distinción que haga sobresalir un proyecto en el océano de opciones que hoy en día marcan la oferta.

En esta ocasión hablaremos del estudio de grabación, que, en teoría, debería ser toda una experiencia y no solo un resultado. Preparar una producción demanda mucha energía, creatividad y esfuerzo, y cuando se pretende alcanzar la excelencia, hacerlo ameno, placentero, cómodo y/o atractivo a los sentidos del cliente o el músico participante, puede ser determinante para que se queden contigo por años. Por supuesto que el resultado es vital (y esa deberá ser tu garantía), pero la presentación para que el cliente sienta la importancia que se le da a su producción, (que es como un hijo), debe ser impecable.

Viajemos al pasado. En la época del CD, entregábamos los masters en fundas personalizadas de cartón impresas y al cliente le gustaban, pero después pensamos en diseñar un empaque de madera grabado a láser y el disco con impresión también personalizada y la reacción de los clientes fue significativamente siempre de mucho agrado al recibir su producción en tan elegante presentación. Llegué a ver algún estuche de esos masters decorando un lugar de ensayo, donde con orgullo lo mostraban, pues podían percibir el logro desde un aspecto físico que les resultaba atractivo; ¿a quién no le gusta ver a su hijo bien vestido? Posteriormente migramos las entregas en llaves USB, las cuales también fueron grabadas a láser y guardadas dentro de un estuche de madera rotulado que seguían teniendo una gran aceptación estética por parte de los clientes.

Con el dominio total de la transferencia de datos digitales, el común denominador es el envío de los tracks por medio de un servidor y solo se les comparte un link de descarga. En AntenaStudio hemos optado, además de eso, por generar la sensación de que, al salir del estudio, (aquellos con los que trabajamos físicamente), se lleven algo tangible y dependiendo del tipo de producción, puede ser el código de Spotify en un llavero que los envíe directo a su producción, o si aun no está publicado, un par de audífonos que permitan escucharlo de manera placentera. Sé que para muchos, estas opciones pueden resultar costosas, pero no siempre es así; además, créanme que la plena satisfacción del cliente hará que esa inversión regrese con creces.

La identidad de su producto musical se construye con el cuidado de cada detalle y con una buena presentación lograrán destacar del resto.

El valor agregado en la producción

La presentación determina el estándar al cual van a acostumbrar a sus clientes, a lo que se espera de ustedes. Por supuesto que habrá personas que no comulguen con esta idea del valor agregado, pero, si hablamos de calidad, la presentación de un contenido de excelencia es elemental para que todo esté en armonía con su imagen. Obvio es que la presentación también debe ser de calidad y aunque es importante, el contenido (producción), nunca deberá ser inferior a lo que presenten, pues perderán la fidelidad del cliente.

En este sentido, es importante recordar que el empaque debe ser capaz de generar sensaciones positivas en el cliente, de tal manera que, al generar emociones en él o ella, será más fácil quedar anclados a su memoria, a diferencia de un mensaje con un link de descarga solamente. Las emociones estéticas, sean visuales, auditivas o que abarquen cualquier sentido, provocarán que la experiencia de tratar con ustedes sea única.

No olviden que ustedes construyen su identidad con el cuidado de cada detalle de su servicio y/o producto, y si no lo hacen de manera que pueda ser beneficiosa para ustedes, seguro dejarán la rienda suelta para que cada quien se forme la idea que pueda con los elementos de su experiencia. Con una buena presentación lograrán destacar del resto, generarán un mayor impacto y por ende proyectarán profesionalismo, confianza y formalidad.

Una vez dicho lo anterior, armonicemos el todo: un producto de calidad, bien presentado, en instalaciones limpias y cómodas, lo mínimo que requiere es un personal bien presentado también; comprendo perfectamente la flexibilidad, excentricidad o moda inusual que circunda en el medio de la música, pero aun la excentricidad puede estar “bien presentada”. Además, la higiene del lugar y la atención amable pueden ser la diferencia entre que los tomen en serio o no. No estoy diciendo que los ingenieros vistan de traje y los arreglistas de smoking; lo que estoy diciendo es que la imagen del personal debe ir acorde a la imagen del sello como parte de la identidad, sin forzar y sin caer en la desarmonía, para entonces poder unificar la imagen total de la marca y permitir que el nicho se identifique más fácilmente con nosotros.

Por todo lo anterior, es necesario que nos tomemos un tiempo para reflexionar y de ser necesario ajustar nuestra presentación al público, pues aunque para muchos ésta queda en segundo término, la verdad es que puede aportar muchos beneficios a nuestro sello, la identidad y las preferencias de los clientes. No escatimemos en la imagen de nuestros servicios y/o productos musicales, porque, créanme qué la presentación cuenta, y mucho.

Por Ferrer León*

*Es productor musical, ingeniero en audio y músico y cuenta con 25 años de trayectoria en diversas áreas de la producción, participando en diferentes proyectos dentro y fuera de México, que abarcan música  regional, pop, jazz, rock y orquestas sinfónicas, así como música para empresas y soundtracks. También está a cargo de la producción de audio en la Dirección de Innovación de la Secretaría de Educación Pública. Es miembro votante de los Latin Grammy y cuenta con su propio estudio de grabación, AntenaStudio, en Guadalajara, Jalisco. Pueden encontrarlo en: ferrer@antenastudio.com y www.antenastudio.com