Chichén Itzá de nuevo se vistió de gala y la pirámide de Kukulcán recibió a otro de los grandes músicos de la escena contemporánea: Elton John, quien de una manera efusiva llegó hasta la península yucateca para mostrar por qué la realeza inglesa lo ha nombrado Sir. Sus éxitos, su piano y el imponente entorno de aquella zona arqueológica lograron que el público se entregara a cada nota que tocaban sus manos.

Un promotor incansable
Como desde hace 35 años, Darío de León, director general de Generamúsica, ha producido espectáculos con una tenacidad sobresaliente, logrando llevar a grandes cantantes a lugares históricos y monumentales. Las pasadas presentaciones de Sarah Brightman y Plácido Domingo en la zona arquitectónica de Chichen Itzá fueron el preámbulo de lujo para el concierto La noche del sol, a cargo del iningualable sir Elton John.

 

Maravillas ancestrales. “Personas del management de Elton John estuvieron aquí y así fue cuando se cerró todo. Se acordó hacerlo el sábado 3 de abril de 2010 en Chichen Itzá”, indica el señor De León, “con la gente de Elton fue la primera vez que trabajábamos. Ellos tenían referencias nuestras. Hicimos una negociación normal y ellos sabían de nosotros desde antes”.

El director general de Generamúsica se puso de acuerdo con el equipo inglés acerca del espacio dentro de Chichen Itzá: ”fue muy fácil que nos entendiéramos sobre la cantidad de gente que debía entrar al lugar, además de satisfacer lo que la señora gobernadora de Yucatán, Ivonne Ortega Pacheco, nos había pedido: tener un evento de este tamaño, con un icono de la música y la magia que hay junto a la pirámide de Kukulkán”.

“El jefe de producción de Elton John nos había comentado que ya habían estado en lugares del estilo, como la ciudad de Petra en Jordania, aunque no con una normatividad tan estricta como Chichén Itzá. Para octubre del año pasado, ya contábamos con el rider y el contrato firmado. Todo el evento quedó listo para ser lanzado una vez que pasara el de Sarah Brightman”, expone Darío, “de hecho, Sarah fue a finales de octubre y en noviembre estábamos listo para arrancar el siguiente proyecto”.

El inicio de la noche del sol
“La demanda de boletos para el concierto La noche del sol fue muy importante, pero de acuerdo al convenio con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), hubo por supuesto una limitación en el número de entradas que podíamos vender y nos ceñimos a eso“, comenta Darío de León, y continúa: “la zona arqueológica es del INAH y el gobierno del estado estuvo en la organización con nosotros. Tenemos que ponernos de acuerdo en todo con el instituto y firmar un contrato que todos debemos respetar”.

“Siempre hemos tenido apoyo del INAH, mucho entendimiento; cada vez más; lógicamente, porque ya saben cómo respetamos las normas que nos imponen. Ha sido cada vez más fluido el trabajo de montaje y desmontaje”.

 
Para la sonorización de sir Elton, sus ingenieros llegaron desde Londres: “Vino con ingeniero de audio, iluminación y monitores”, añade Darío”; el diseño de luces fue obra de ellos y también nos enviaron el de escenario”. Junto a Darío, el production manager de Generamúsica, Edmundo Ramírez, rodeado de un ejército siempre al tanto de cada detalle, no se despegaron ni un momento para atender todas las necesidades del montaje.

En cuanto a la compañía que proveyó los equipos de audio e iluminación, Generamúsica pidió el apoyo a uno de sus grandes aliados en la producción de grandes eventos: Música Moderna, teniendo a Renato de la Rosa como el responsable de las actividades en Chichén Itzá: “En audio instalamos equipo Milo de Meyer Sound, mientras que en iluminación se usó Vari-lite y Martin Professional, entre otras. El video fue provisto por Grupo Niza”, explica Darío.

La idea tuvo respaldo
¿Cómo se decidió integrar a la Orquesta Sinfónica de Yucatán y el presentar un homenaje a la música de Elton John? El director general de Generamúsica responde: “Eso fue una decisión que tomó el maestro Jorge Esma Bazán, director del Patronato de Servicios Culturales y Turismo, Cultur. Nos dijo que tenía la intención de hacerlo y en una reunión a principios de año con el management en Londres lo planteamos y la idea fue bien recibida incluso por el propio Elton”.

“Siempre estuvieron de acuerdo en que abriera la Orquesta Sinfónica de Yucatán (OSY). Se buscó, desde el punto de vista técnico, la forma de bajar a la orquesta con la rapidez que se necesitaba, acomodar el piano y las plataformas para los músicos en poco tiempo para sacar una orquesta de setenta ejecutantes y acomodarlo todo para comenzar el concierto”, señala el director de Generamúsica.
 

“Las transcripciones de las partituras de las canciones se elaboraron en Londres, nos las mandaron y  aquí se hicieron los arreglos musicales. La sonorización de la OSY estuvo a cargo del ingeniero Humberto Terán, quien tiene muchos años en esto. Es un viejo conocido, amigo nuestro y era quien debía realizar esa labor; lo hizo con esmero”, agrega el promotor.

Como en el caso de Sarah Brightman, el montaje del escenario y los equipos para el concierto de Elton John se realizó durante las noches: “Montamos durante la noche, de acuerdo a las especificaciones del INAH y siguiendo su normatividad. La zona arqueológica se abre en el día y nosotros estábamos desde las seis de la tarde hasta las seis de la mañana todos los días. Iniciamos el trabajo una semana antes del concierto”.

Hoy más que nunca, el show debe continuar
El miércoles anterior al día del concierto de Elton John en Chichén Itzá, el escenario donde el cantante inglés celebraría La noche del sol, sufrió un percance, dejando un saldo de tres trabajadores lesionados. Para Darío de León, “la fatiga en el metal de los trusses es uno de los asuntos que son incontrolables; con mucha fortuna, no fue una situación más lamentable pero la idea era estar convencidos de que el concierto debía realizarse el sábado siguiente a las ocho treinta de la noche donde estaba planteado”.

El director general de Generamúsica debía mostrar serenidad al negociar con el equipo inglés: “La situación se ha presentado en otros países y nosotros teníamos el cálculo estructural del ingeniero que hizo ese escenario. Estábamos dentro de todas las normas de lo que podíamos colgar. Afortunadamente pasó el miércoles, y teníamos todavía esa noche, el jueves y el viernes para terminar de montar. Lo que decidimos fue quitar todo, empezar de cero y contratar personal extra. Cabe mencionar que hubo mucha solidaridad de gente en el Distrito Federal, que tomaron el vuelo a las seis de la mañana del día siguiente para ayudarnos. Todos ellos son los héroes de esta historia”.

Darío de León considera que alrededor de quinientos trabajadores, incluso gente de las comunidades mayas aledañas a Chichén Itzá, laboraron arduamente para levantar un nuevo escenario, donde el cantante presentó su show el sábado en la noche. El despeje fue total: “no se podía usar nada del viejo escenario. Limpiamos y empezamos de cero. Lo hicimos en día y medio, pero con todas las precauciones y medidas de seguridad, para que no pasara el más mínimo incidente”, reitera Darío.

Los pequeños camiones que entraron y salieron de la zona para sacar el viejo escenario poco a poco se multiplicaron, ya que de entrada no podían llevar tanta carga. Lo cierto es que el trabajo en equipo, la solidaridad de riggers, bomberos que acudieron al llamado y la firmeza con la que los promotores manejaron la emergencia, hicieron posible que el evento no se cancelara y el viejo refrán de el show debe continuar tuviera sentido otra vez.

Para deleite del respetable, aquel sábado de comienzos de abril, sir Elton John recibió un merecido homenaje por parte de la Orquesta Sinfónica de Yucatán y llegado su turno, el Pinball Wizard fue el gran mago y su piano, la pirámide encantada. Y se escuchó ese conjuro milagroso, I´m still standing, cantado a muchas voces. Evento para la historia.