Pearl Jam estuvo de nuevo en el ruedo y por primera vez en sus casi 25 años de historia, la banda pisó nuevas tierras latinoamericanas en esta gira, como fue el caso de Bogotá (Colombia), además de otras ciudades como Buenos Aires (Argentina), Santiago (Chile), Porto Alegre, Sao Paulo, Brasilia, Belo Horizonte, Río de Janeiro (Brasil), terminando el tour en el Foro Sol de la Ciudad de México en noviembre pasado. Esta gira por el continente fue el único viaje que el grupo realizó durante 2015 (luego de un extenso tour por los Estados Unidos y Europa en 2014), terminando así de promocionar su álbum más reciente, Lightning Bolt, lanzado en octubre de 2013, siendo el décimo disco en estudio del sexteto de Seattle. Cabe mencionar que parte del dinero recaudado en esta gira mundial estuvo destinado a la fundación Vitalogy, creada hace algunos años por estos artistas para trabajar por un cambio social a todo nivel. Actualmente, la agrupación está trabajando en su nuevo disco, el cual podremos escuchar seguramente en este 2016, y es probable que regresen próximamente a los escenarios, dando de nuevo la gran oportunidad de apreciar este enérgico show.

Una banda que viaja con todo

El montaje de luces, sonido y video para cada uno de los shows en su gira mundial fue casi idéntico, cambiando solamente el PA y el rigging, de acuerdo a los sistemas disponibles en cada uno de los países, pero siempre cuidando de obtener una presión sonora de 110 dBA en cualquier lugar del público como requerimiento por parte del equipo técnico de la banda. En el Parque Simón Bolívar de Bogotá, recinto en el que se realizó el concierto en Colombia, la banda depositó su confianza en los sistemas d&b audiotechnik (altavoces y amplificadores), con resultados que dejaron al público y a las bandas invitadas (la agrupación colombiana The Hall Effect y la banda texana Spoon), pero sobre todo al artista principal, totalmente satisfechos. El resto del equipamiento fue traído directamente por el grupo (consolas, micrófonos, backline, sistema de monitoreo, instrumentos, cámaras, luces, estructura colgante y procesadores, entre otros). “Nosotros tuvimos un sistema de monitoreo y una disposición del escenario bastante complicado, el cual demoraba aproximadamente una semana en su preparación; por esta razón, no podíamos depender de un proveedor extranjero para organizarlo. Además llevamos dispositivos que sólo pueden ser rentados a la compañía californiana Rat Sound. Por ejemplo, los monitores de piso que utiliza Eddie Vedder son especialmente modificados por esta compañía para él”. Esto lo asegura la ingeniera de monitores Karrie Keyes, quien ha trabajado con Pearl Jam por más de 23 años, y quien también ha estado en la consola de monitoreo con artistas tan relevantes como Red Hot Chili Peppers.

Karrie es además la cofundadora de SoundGirls.org, una organización de mujeres que trabajan en la industria del audio profesional en el mundo, con más de mil 700 asociadas en la actualidad. Ella también comenta: “Como sidefill dentro del escenario confiamos en los altavoces JBL VerTec 4488, ya que los usamos para reforzar las voces principales y uno que otro instrumento y por esto, ellos también viajan con nosotros en cada show”.

Ocesa Colombia fue la empresa organizadora del concierto en el país sudamericano, misma que cuenta ya con un largo recorrido en la planeación de grandes conciertos en el país. “Una de las mayores complicaciones que tuvimos a la hora de planear este show fue el diseño de las luces, ya que los requerimientos técnicos por parte de la banda fueron bastante altos en este sentido, debido a su complejidad”, comenta por su parte Andrés Pinzón, jefe de producción de esta compañía. “El otro asunto al cual tuvimos que dedicarle más tiempo de lo habitual y que merece mencionarse, fue el de complacer los requerimientos culinarios y de hospitalidad de cada uno de los miembros de la banda, pues solicitaron comidas y bebidas muy específicas, no tan fáciles de encontrar como pensábamos”, menciona.

La empresa organizadora, a su vez, contrató a la compañía bogotana Iluminación Jaime Dussan, que asistió con todo lo relacionado a los requerimientos técnicos dispuestos por la banda. La preproducción del evento duró alrededor de tres meses, tiempo en el cual se realizó el diseño de audio e iluminación para el escenario y la plazoleta del parque, teniendo en cuenta los planos entregados por el production manager de la banda, Liz Burns, y así se fueron ajustando los detalles día tras día vía mail, para que el show resultara como fue planeado. Los miembros del equipo técnico que viajan con la banda suman alrededor de cincuenta personas, el cual incluye al veterano ingeniero de sala Greg Nelson (conocido también por su trabajo con Incubus, Goo Goo Dolls o Jane´s Addiction), la consolidada ingeniera de monitores Karrie Keyes o los experimentados técnicos del sistema de monitores Peter Baigent, Tommy Caraisco y John Bruey, junto con otras personalidades del ámbito de los eventos en vivo, quienes han acompañado a Pearl Jam, muchos de ellos durante toda la carrera del grupo.

El transporte de la inmensa cantidad de equipos de audio, iluminación y video que hacen parte del show de Pearl Jam de ciudad a ciudad ha sido solucionado de forma muy eficiente por su equipo de producción, porque a pesar de viajar en medio de una agenda muy apretada, no han tenido mayores inconvenientes. “Para asegurarse que el equipo salga del concierto y llegue a la siguiente ciudad a tiempo, los productores han elegido un método de transporte muy efectivo. Ellos contrataron para esta gira a la empresa internacional Rock It Cargo, la cual se encarga, a través de un vuelo chárter, de llevar la carga de un país a otro, para que empresas locales se encarguen de las labores de nacionalización, aduanas, pago de impuestos y transporte interno de dicho material hasta el sitio del concierto. En Colombia y Brasil, la empresa Waivers Logistics fue la encargada de realizar dicho proceso”, cuenta Andrés Pinzón.

El secreto del sonido grunge

Para conseguir un sonido tan agresivo, pero a su vez tan definido en vivo durante las tres horas que dura el show, Pearl Jam hace uso de la experiencia de un guerrero del audio como lo es Greg Nelson, su ingeniero de sala, cuyo secreto a la hora de mezclar a la banda es hacerlo al nivel del suelo, a 33 metros exactos del escenario, convirtiéndose así en un miembro más del público, además de utilizar para cada show su propia consola Digico SD5 a 96 kHz, junto con un sistema PA totalmente calibrado por medio del software SMAART, usando como procesadores del sistema los Dolby Lake. “Usamos en el escenario un splitter análogo Whirlwind de tres vías, el cual nos permite dividir simultáneamente las señales de los micrófonos (en muchas ocasiones podemos tener hasta 68 señales en el escenario), para ser enviadas a la consola de monitores, al sistema de grabación portátil en Pro Tools HD que utilizamos y al rack (Digico SD Rack PSU) que convierte la señal análoga en digital y la envía directamente a la entrada de la consola de sala por vía óptica (Digico Fiber), obteniendo con esto la menor degradación posible de la señal”, explica Greg Nelson al hablar del flujo de señal para el concierto del Parque Simón Bolívar. “Prefiero salir de la consola y llegar a los amplificadores de forma digital, pero en Bogotá, por ejemplo, salí de forma digital de la consola (por AES/EBU); luego esta señal estéreo llegó al procesador Lake 44, allí fue corregida, se convirtió en análoga y luego fue llevada de ahí a los amplificadores d&b del sistema de PA”.

“El objetivo de la banda en sus presentaciones no es sonar exactamente igual que los discos, ya que el sonido de las canciones ha ido cambiando a medida que ellos las han venido interpretando año tras año; por esto, muchos de los temas suenan inclusive mejor que en las grabaciones originales. De ahí la gran responsabilidad que tengo con estos increíbles músicos” afirma Greg.

¿Qué hay respecto al monitoreo? Es el turno de Karrie Keyes: “En el escenario, la banda usa una combinación de monitores de piso y sistemas personales. Se usan las 32 salidas disponibles en la consola Midas Pro9 y alimento 25 mezclas independientes de monitoreo, entre ellas las cuatro mezclas estéreo necesarias para los cuatro in ears que usan los músicos. Hay que tener en cuenta que ni Eddie Vedder, ni Matt Cameron (baterista) los utilizan; ellos prefieren la potencia de los monitores de piso. Por ejemplo, Eddie utiliza ocho monitores de piso solamente para él (dos d&b audiotechnik M2, dos EAW MicroWedge MW12 y cuatro Rat S Wedges”.

Para concluir con los detalles del sistema de PA, Carlos Romero, ingeniero de sistemas de d&b audiotechnick Colombia, menciona acerca de este montaje: “Comparándolo con eventos mucho más grandes como los que se hacen para Rock al Parque cada año, el cual se realiza en esta misma plazoleta dentro del parque Simón Bolívar, pero que cuenta con un público aproximado de 80 mil personas, en esta ocasión no fue necesario el uso de torres de delay, pues la audiencia prevista fue de quince mil asistentes. Para este concierto se usaron diferentes tipos de altavoces en cada uno de los arrays (J8 y J12 como down fills), contando también con front fills (T10), para cubrir las primeras filas del público de forma eficiente. La organización de los subs fue estrictamente vigilada por el production manager de la banda para obtener unos graves que fueran consistentes en toda la plaza. Para esto, fueron alineados intercalando lateralmente dos J sub apilados por un J infra a lo largo de todo el escenario”.

Con una asistencia en Bogotá de más de una generación de fanáticos, Pearl Jam demostró nuevamente por qué es una banda legendaria, digna de considerarse toda una leyenda, con un nivel de producción en vivo impresionante, que sería digno de tomar como ejemplo hoy en día por otros artistas en todo el mundo.

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