Así que nos acabamos de comprar nuestra flamante consola Yamaha DM1000, o nuestra Presonus StudioLive, de la cual nos sentimos muy orgullosos, así que nos apresuramos a desempacar, la colocamos sobre el escritorio de nuestro estudio y nos disponemos a… conectar. ¿Conectarlas a dónde? Es más del noventa por ciento probable que no sea la única pieza de equipo digital que tenemos, sino que hay que enlazarla a otras. ¿Cómo? Le echamos un vistazo al panel trasero de nuestra consola (y otros equipos), y aparte de nuestras entradas y salidas regulares de audio, tenemos otras que dicen AES/EBU o S/PDIF o TDIF o ADAT, y nos preguntamos: ¿Para qué es todo esto? Bueno, pues la respuesta es: para interconectar componentes digitales. Nuestra misión el día de hoy, es que se tenga una mejor comprensión de cómo funciona esto, que quede claro que sólo hablaremos de las conexiones, cables y conectores.

En nuestra vida como ingenieros, antes de la aparición de los dispositivos digitales, no teníamos que saber mucho más (en lo que se refiere a interconexiones) que el audio analógico puede ser interconectado con cables balanceados o desbalanceados, usando conectores XLR, RTA, jacks y phonos operando a niveles nominales de señal de +4 dBu o -10 dBV.  Ocasionalmente teníamos que usar un transformador o alguna resistencia para convertir entre sistemas balanceados y desbalanceados, o para igualar niveles de señal. En otras palabras, las conexiones analógicas son una cuestión de mecánica simple o electrónica básica que es normalmente bien comprendida.

 
  De lleno al tema
Las conexiones digitales no se pueden describir de manera tan simple, una interfaz digital es mucho más compleja que una analógica, ya que no sólo necesita transportar audio a uno o más canales, sino que también debe garantizar que la información sea decodificada correctamente cuando ésta llegue a  su destino (si es que llega).

El tipo de problemas que emergen entre diferentes formatos de conexión incluyen consideraciones como las siguientes: cuántos bits están descritos en cada muestra (16, 20, 24), o si el torrente de datos digitales son codificados primero como LSB (Least Significant Byte) o MSB (Most Significante Byte), o dónde comienza y termina cada muestra y que parte del torrente  de datos lleva el audio de la derecha o el de la izquierda, así que hay que tener mucho cuidado con esto. Un aspecto comúnmente ignorado, es que la velocidad de transferencia de información, a la que se mueven los bits a través del cable, es mucho mayor que la velocidad de la señal de audio misma, lo que tiene dos consecuencias: una es que le queda mucho espacio para enviar subcódigo (información adicional mezclada en la señal como el número de canción), y el otro es que la señal digital no sólo necesita conectores diferentes, sino también cables diferentes a los utilizados por el equipo analógico para evitar que se corrompa el torrente de información enviada (hablaremos de esto en un momento más).

En el pasado, en los inicios del audio digital, cada fabricante de equipo desarrollaba sus propios conectores, lo que desembocaba a que el comprador se viera obligado a comprar todo su equipo digital de la misma marca, lo que hacía todo mucho más complicado, porque los ingenieros tenían que comprender las especificaciones de cada compañía. Afortunadamente hoy todo se reduce a formatos de dos familias básicamente: los estéreo o de dos canales, llamados AES/EBU (ahora AES3) y S/PDIF; y los multicanal, ADAT y TDIF.    

El cable digital AES3 es frecuentemente confundido con un ordinario cable de micrófono por el simple hecho de que ambos cuentan con conectores XLR… ¡pero cuidado! Existe una gran diferencia entre ellos, como sugerí unas líneas arriba. Una de las principales características a observar que hacen a un cable diferente del otro es la impedancia; un cable AES3 tiene una impedancia de 110 ohms con una tolerancia de ±20 por ciento (o sea de 88 a 132 Ohms aproximadamente), cuando uno de audio tiene una impedancia de entre 45 y 70 ohms.  Probablemente esto no sea un gran problema en distancias cortas, sin embargo, en el caso opuesto, cuando uno debe tirar cable por veinte metros, por ejemplo, la consecuencia es jitter, que provoca ruidos extraños como clicks u otros. Conclusión… no es conveniente usar cables de micrófonos, sino AES3, los que mantendrán una buena señal por más de cien metros. Si uno observa las entradas y salidas del 2TR de la consola en el panel trasero, podrá darse cuenta que si éstas son digitales, serán del tipo AES3, con conectores XLR. Estas entradas pueden ser utilizadas de diferentes maneras y es recomendable consultar el manual del equipo, pero hay que recordar que son señales estéreo o de dos canales. Alternativamente, la consola puede tener entrada y salida S/PDIF.

¿Qué es S/PDIF? Este es un formato el cual envía y recibe señal por medio de dos tipos de conexión: coaxial y óptica. El primero debe tener una impedancia de 75 Ohms y usa conectores desbalanceados RCA. Una vez más, es importante usar el cable con las especificaciones correctas, ya que viendo una entrada RCA uno puede tender a usar cualquier cable de audio, pero como un mismo cable lleva la señal estéreo, necesitamos el correcto.

Una variante del formato S/PDIF, es el de fibra óptica, muy útil para enviar señal a grandes distancias sin declive de la misma. Este tipo de cable utiliza un LED ubicado en cada punta del mismo, para enviar datos. El conector se llama Toslink y el cable emplea una fibra de plástico de un milímetro. Existen algunos de mejor calidad que suelen ser fabricados con múltiples hebras, lo que da mayor flexibilidad al cable y están también los de cuarzo, que son los mejores, pero también los más caros. Otra ventaja en el uso de este tipo de cables es la inexistencia de ground loops. En el equipo digital, esto es verdaderamente importante, ya que no producirían sólo ruido, sino que también ocasionarían problemas para decodificar datos.  
  Por todo esto, si se tiene la posibilidad de usar Toslink, debe usarse. Uno se puede encontrar en la situación en la que se tienen dos componentes de audio con entradas S/PDIF ambas, pero uno con conectores RCA y el otro con Toslink (como en el caso de querer conectar una grabadora digital a una computadora con una tarjeta de audio); en este caso la solución es simple: comprar un adaptador que se puede encontrar fácilmente en casi cualquier tienda de audio o electrónica.

¿Y qué pasa si quiero transportar señal más allá de estéreo o de dos canales? Bueno, pues se encuentran los formatos multicanal, siendo nuestras opciones principales ADAT y el TDIF. ¿Cuál es la diferencia? Sigan leyendo.

Más alternativas
El formato ADAT también es óptico y usa conectores Toslink. Es unidireccional y transporta un máximo de ocho canales de salida o entrada y cuenta con su propia información de sincronía, o bien puede utilizar una externa, que puede estar en formato general como el Word clock BNC, o puede tener una señal especial llamada ADAT SYNC, que es transportada en un cable de nueve pins.

El formato TDIF, por otro lado, es bidireccional, lo que quiere decir que puede mandar y recibir señal al mismo tiempo, con un máximo de ocho canales. De esta manera, si se necesitan conectar 24 canales de entrada y salida, como en el caso de una grabadora Tascam MX-2424 y una mezcladora DM1000 de Yamaha, se requerirán tres cables. El formato TDIF generalmente usa conectores del tipo DB-25, muchas veces confundido con el de una computadora… no cometamos errores en este campo.

Una gran ventaja de los conexiones ADAT, es que se pueden utilizar como S/PDIF, o sea para transportar sólo dos canales o en estéreo.

Ahí tienen, una presentación básica y general de cómo pueden aprovechar sus salidas y entradas digitales para interconectar equipo digital. Existen también los formatos de alta resolución como el S/MUX, o el CAT-5 usado para transportar señal de un snake digital a la consola en un solo y simple cablecito para Ethernet, que podemos abordar en alguna otra ocasión…mientras conozcan sus equipos y aprovéchenlos al máximo.