¡Necesitamos un ingeniero de  monitores! ¿Quién dijo yo? Bill Chrysler dijo muchas veces yo en sus inicios dentro de la industria, y en estos días se ha convertido en indispensable para una gran lista de artistas de calidad internacional, desde Lionel Richie hasta Madonna, Paul McCartney o Christina Aguilera, con quien ha trabajado ya diez años. “Salgan y aprendan en el trabajo”, es lo que uno de los ingenieros de monitores favoritos en el mundo recomienda a los jóvenes que comienzan su carrera. Esta es la conversación completa con este profesional, que visitó México invitado por Shure para dar una plática y así compartir un poco de sus grandes vivencias en su área de trabajo.

¿Cuéntanos de tus comienzos en la industria del audio profesional, cómo te involucraste en ella?
A mis padres les gustaba mucho la música, y esto me llevó a involucrarme en este mundo desde muy temprana edad. En la preparatoria ya tocaba guitarra y metales en algunas bandas, hasta que un día comencé a mezclar. Eventualmente me uní a un grupo con el que salí a Los Angeles, lo cual me abrió al mundo de lo que estaba sucediendo en la industria a un nivel más alto. Eso fue a mediados de los setenta. Esta banda estaba en el campo de la publicidad, así que mientras ellos escribían canciones yo comencé a trabajar en un estudio de grabación. Para 1978 ya había grabado un álbum con ellos, y más tarde, esta se convirtió en la banda abridora para The Eagles, y de esta forma fue que comencé a mezclar en arenas. En 1980 trabajé con Roxy Music y posteriormente con Lionel Richie cuando apenas se había separado de The Commodores.
 
¿Siempre has trabajado sólo en el área de monitores?
No siempre sólo en el área de monitores; algunas veces también mezclaba desde sala. Mezclé los shows de Damn Yankees por algunos años y a The Call, pero sí, la mayoría del tiempo he trabajado en monitores. ¡Me gusta! Cuando uno trabaja en sala, se tiene una mezcla estéreo y eso es todo, mientras que en los monitores se tienen muchos sonidos diferentes al mismo tiempo, mezclas que van a una persona en particular: el bajista, baterista, cantante, etcétera, personas con las que tengo que estar en contacto constantemente para satisfacer sus necesidades particulares de mezcla. Definitivamente se trata de más de contacto con la gente.

Es difícil comprender a los músicos técnicamente hablando, ¿no es así?
¡Es cierto! Entre algunos músicos con los que he tenido dificultades está por ejemplo Courtney Love. Simplemente no la podía comprender, además de que gritaba todo el tiempo. Me decía: “que suene más triste” o “haz un sonido más amplio”. ¿No podía decir algo como: “ponle más frecuencias altas o más reverberación”? Yo intentaba interpretar lo que me decía, pero sí, es difícil algunas veces.

Algunos otros artistas son muy específicos y me pueden decir: “Súbele a la frecuencia dos kHz en mi guitarra acústica”; o uno de los guitarristas de Madonna me ha llegado a pedir cosas como: “Quiero un delay de siete milisegundos en mi lado derecho y un sonido seco en mi lado izquierdo para que mi guitarra suene mejor”. ¡Y realmente sonaba mejor! Aprendo mucho de los músicos, pero el punto es que algunas personas se pueden comunicar de manera muy efectiva y otras no, y ese es el reto de ser ingeniero de monitores. En el caso del ingeniero de sala, él hace su mezcla y eso es todo.


¿Qué podrías recomendar para poder entender mejor los requerimientos de un músico en particular?
Es importante involucrarse con su música, trata de anticiparte a comprender qué es lo que podrían estar buscando. Tratar de ponerse en su lugar mentalmente, y de cierta forma hasta físicamente, en el sentido de que uno debe pensar por ejemplo, que si el músico tocará batería es muy probable que no necesite mucho de su propio instrumento en su mezcla. Otra cosa esencial es pensar en el tipo de música que se tocará: mezclar para Bon Jovi es drásticamente diferente a mezclar para Barry Manilow.

 
¿En tu opinión, cuales son los elementos más importantes para hacer un buen trabajo como ingeniero de monitores?
Es muy importante que se conozcan las cuestiones técnicas, especialmente en estos días con toda la tecnología digital que existe y que de cierta forma toma su tiempo aprender. No obstante, uno no debe tomar ese tiempo para aprender frente a un cantante o músico. Una vez que se nos pide una u otra cosa, uno no puede ponerse a investigar cómo se hace tal en ese momento, entonces es muy importante estar familiarizado con la parte técnica; sin embargo, quiero decir que probablemente es más relevante el aspecto personal del trabajo de cada quien, la forma en que uno trata a las personas y cómo se les atiende, son aspectos importantísimos para mí.

 
Técnicamente hablando, ¿qué tan diferente es mezclar con sistemas personales y con monitores convencionales de piso?
¡Es muy diferente! Cuando uno mezcla con monitores in-ears, uno tiene que crear un ambiente en las mentes de los músicos, porque una vez que se ponen sus monitores, prácticamente apagan todo lo demás, entonces el ingeniero debe crear una atmósfera, añadiendo un poco de reverberación, o un poco de sonido proveniente de micrófonos ambientales. Uno debe hacerlos sentir que no tienen unos monitores incrustados en sus oídos. Cuando un músico usa sistemas personales de monitoreo, siempre trato de adelantarme y les doy lo que necesitan, lo que es indispensable. Por ejemplo: coloco el bombo y los contratiempos en el monitor de cierto músico que sé que sin estos elementos no podría desempeñarse óptimamente; después ya me preocupo por poner un poco de reverberación y otras cosas. En el caso de los monitores de piso, el ingeniero tiene que pensar que tal vez no sea necesario incluir en la mezcla el sonido de los instrumentos más cercanos a cierto músico, ya que los puede escuchar desde donde está, y que solamente se tendrían que poner los instrumentos que se encuentran más lejos. Obviamente hay que tener cuidado con la retroalimentación.

¿Tienes algún modo en especial para llevar a cabo las pruebas de audio?
Como ingeniero de monitores trabajo mucho con los músicos antes del espectáculo, de manera que cuando llega el momento yo ya tengo todo preparado en mi equipo. Normalmente comienzo por hacer un line-check para verificar que todos los canales funcionen correctamente, luego dejo que el ingeniero de sala verifique sus canales, sus niveles, todo. Una vez que todo está funcionando correctamente, dejamos que los músicos vengan al escenario y comienzo a trabajar con el baterista primero, luego con el bajista, el guitarrista, etcétera. Luego les pido que improvisen un poco, y es en este momento que inicio a preocuparme por el sonido de los monitores en sí.

Hablando de sistemas inalámbricos, ¿alguna has vez sufrido con espectros saturados?
¡Todo el tiempo! Pero uso un software de Shure que cargo en las giras, y si tengo muchos canales funcionando uso este sistema de inmediato, tratando de adaptar todo al lugar donde estoy. Es más difícil cada día, especialmente en ciudades muy pobladas como la ciudad de México, donde hay muchas frecuencias de radio volando alrededor. Trabajé en Michigan la semana pasada y puede suceder que el sistema preparado para esa zona no trabaje bien aquí porque aquellas frecuencias se estén usando aquí, entonces tengo que programar todo de nuevo para adecuarnos, lo que nos permitirá laborar de manera correcta. Una vez que encuentro una frecuencia limpia siempre trato de dejar todo encendido, para evitar que alguien más utilice esta misma frecuencia. En una ocasión me sucedió que ya había preparado todo, apagué mi equipo, y cuando volví a encenderlo ¡alguien más estaba usando esta frecuencia!

Para finalizar, ¿qué le sugerirías a alguien que está comenzando su carrera en el campo de la ingeniería de monitores?
Pienso que en esto uno aprende mejor haciendo, por eso creo que independientemente de que se asista a escuelas o academias, es excelente que trabajen con una banda o en un teatro. Cuando yo di clases siempre les decía esto a mis alumnos, porque pienso que uno aprende mejor de esta manera.