La moda de los años cincuenta regresa al mundo del entretenimiento, permitiendo que nos demos una vuelta al pasado para disfrutar de películas de gran calidad y con nuevas tecnologías que mejoran la experiencia. ¡Así es! Los autocinemas están de regreso, presentando una gran oportunidad ahora que la sana distancia es requerida para todas las actividades.

Los autocinemas fueron en realidad, la primera forma de entretenimiento presencial en volver a funcionar, hace aproximadamente seis meses, cuando se llevaba ya casi medio año de encierro. Luego de parar por un momento, regresaron y actualmente existe una amplia oferta de recintos que están siendo ocupados para proyectar películas, por lo que es importante recordar que existen algunos aspectos técnicos a considerar, como la selección del proyector de vídeo, el transmisor de audio y la pantalla o espacio en el que se exhibirá la cinta, según el alcance que se quiera tener.

Los proyectores

Los equipos más utilizados por la industria cinematográfica para estos fines son aquellos con resolución Digital Light Processing (DLP). Ya que el caso de los autocinemas es distinto al cine en sala, se recomienda que se usen proyectores de tecnología láser de mínimo diez mil lúmenes; sin embargo, el margen abarca hasta el doble para pantallas de mayor tamaño.

Por otro lado, la resolución que entregan esto proyectores debe ser Full HD (1080), con una variación para pantallas más grandes, llegando hasta los 2K o inclusive, 4K, si se busca plasmar una enorme calidad en la imagen y cuando la grabación de la misma cinta lo permita. Con esto también se busca, precisamente, mantenerse fiel a las cualidades de la grabación misma, sin perder calidad debido a la proyección.

El contraste de colores es otro de los aspectos más importantes a cuidar dentro de una proyección; esto se refiere al cuidado de los colores, buscando la mayor aproximación posible al blanco y negro más puro. Esto se verá afectado por dos factores: la lente del proyector y el material de la pantalla.

La distancia a la que se debe acomodar el proyector se puede calcular de acuerdo a la fórmula Ratio de la lente = Distancia al proyector / Tamaño de pantalla.

Transmisor de audio

Este aspecto ha evolucionado mucho en los últimos años desde la llegada de los autocinemas a México. En su momento se hacía por medio de un altavoz que se encontraba en los espacios asignados para cada coche dentro del recinto, mientras que actualmente se hace en su mayoría por medio de un transmisor FM, que permite a cada espectador escuchar el audio de la película desde el equipo de sonido de su auto, sin necesidad de abrir las ventanas.

Debido al aumento de oferta de autocinemas, se hizo una petición al IFT (Instituto Federal de Telecomunicaciones) con el fin de implementar un sistema de transmisión de corto alcance, la cual fue aceptada y en la actualidad se puede adquirir un permiso de esta institución, en lugar de tener que aplicar a una licitación pública para transmitir frecuencias del espectro radioeléctrico, como se hacía antes.

Lo anterior se logra gracias a un transmisor Síntesis Digital Directa (FM DDS) de cuatro bandas con generador de estéreo integrado, de 110 volts, que llega a tener un alcance de hasta diez kilómetros a la redonda. Lo único que el público debe hacer es sintonizar la estación de radio a la que su señal haya sido asignada. La potencia máxima recomendado para un recinto de esta índole es de cinco watts.

Para que se logre un audio sin interrupciones se debe tener en cuenta la ubicación del recinto, con la intención de no encontrarse demasiado cerca de otras señales. La ubicación de la antena de transmisión es igualmente importante, para que no haya problemas de recepción.

Uno de los factores que facilita el uso de este transmisor sin perder la calidad del audio original es la tecnología de los coches mismos, que permite poner el audio en formato estéreo, con la finalidad de tener un sistema más envolvente y apegado al presentado por los diseñadores de audio para una sala de cine.

Las pantallas

El principal factor a considerar para la selección de donde se proyectará la cinta debe ser que la superficie sea plana, sin relieves y completamente blanca, para garantizar una proyección de calidad y que no quede espacio a distorsiones de la imagen. Esto puede abarcar desde una simple pared, que cumpla con los requisitos, hasta una pantalla inflable, cuyos tamaños varían dependiendo del aforo. La más chica puede ser de 3.66 por 2.05 metros, prevista para un público de cien personas, mientras que la más grande está pensada para dos mil personas (de 9.15 por 5.15 metros).

Existe también la opción de pantallas LED para exterior, en las cuales la calidad y luminosidad va a depender del tamaño de punto de LED, también conocido como pitch. Estos páneles son modulares, por lo que la dimensión de la pantalla puede variar y ser adaptada según las medidas que se busquen. Este tipo de pantalla puede ser muy delicada de tratar, pues hay que ser cuidadoso con su manejo. Por otro lado, el contenido no será proyectado, sino simplemente transmitido.

Otros aspectos a considerar

Fuera del área tecnológica, pero también de suma importancia para la presentación de estos autocinemas, se deben considerar los derechos de autor a pagar por cada película o cinta que se planee presentar. Para esto se debe contactar a la distribuidora audiovisual correspondiente y el importe varía según el aforo esperado, la cantidad de proyecciones por película y por la obra misma.

En México se deben pagar a su vez los permisos para proyectarla de forma pública y acreditar el nombre o razón social del titular de los derechos de comercialización.

El recinto o espacio en el cual se desarrollará la proyección también es relevante para definir el aforo y acomodo de los materiales previamente mencionados. En nuestro país, la mayoría de los autocinemas se encuentran en explanadas que permiten alinear los coches por filas, además de contar, en su mayoría, con un espacio con sillas al frente y mayor espacio de estacionamiento al fondo para acomodar los autos y permitir la vista de la película desde la cajuela.

Sin embargo, existe otro modelo de acomodo, donde el espacio cuenta con diferentes niveles para acomodar los coches a distintas alturas, permitiendo una mayor visibilidad para todos los asistentes. En algunos casos, los espacios para cada auto cuentan con un pequeño tope que levanta la parte delantera, dándole mejor visibilidad al público ubicado en la parte trasera del auto.

Si tenemos en cuenta estos aspectos, no es de extrañar que los autocinemas se vuelvan a presentar como un formato de entretenimiento interesante de explorar en estos tiempos, siendo lo más difícil de conseguir el terreno en el que presentarse, pues actualmente existen ya algunas compañías que cuentan con todas las herramientas requeridas, dispuestas para venta o renta, por paquetes, que incluyen lo necesario para empezar un autocinema desde cero.

 

El proyector para auto- cinema

Se recomienda para esta aplicación, que integren lámparas UHP que facilitan el mantenimiento y permiten un diseño compacto; que sean silenciosos, compactos y de mantenimiento sencillo, con  funcionalidades de servidor multimedia y componentes electrónicos de procesamiento cinematográfico.

 

Por María Castro*

Es estudiante de la carrera de Dirección de Empresas de Entretenimiento en la Universidad Anáhuac y está haciendo su especialidad en Eventos Masivos. Su enfoque es hacia festivales musicales o eventos culturales, como teatro, ópera o ballet.