Foto: Jesús Cornejo

Paulina Fuentes combina música de cámara y pop en “Distancia”

La cantautora mexicana Paulina Fuentes, reconocida gracias a la constancia de su presencia en la escena jazzística nacional, explora un terreno nuevo y personal con la producción de su disco “Distancia”, un EP bajo la producción y arreglos de Manuel Velázquez, que consta de cinco temas donde la instrumentación es minimalista, ligada a la sonoridad de la música de cámara, con la participación de músicos como Juan José López (guitarra), Mariana Chávez-Lara (flauta), Anita Claus (fagot) y una colaboración especial de Alex Mercado (piano). La grabación se llevó a cabo en espacios como Suno Records y Valenzo Studios, con la mezcla y masterización en Más Ruido Audio Producciones, de Manuel Mora. 

La vulnerabilidad como camino 

De forma espaciada y pausada, el proceso de producción, desde la composición hasta la salida de los temas del EP, tomó cuatro años, como recuerda Paulina: “Empecé a escribir los textos de las canciones en 2021 y cuando tuve claro que quería hablar de la vulnerabilidad, de cómo se siente ese punto incómodo y la fragilidad, no desde lo común, sino desde la exploración de los sentimientos dentro de ella. A partir de eso, se construyeron las melodías”. 

“Busqué a Manuel Velázquez porque tenía muy claro que quería que este disco sonara completamente distinto a toda la música que había hecho y para saber que verdaderamente estaba en ese punto de vulnerabilidad, de algo completamente desconocido. Quise que fuera él, porque desde que lo conocí en 2012, cuando me invitaron a cantar una canción en el proyecto Pop Hessarg, de inmediato hubo mucha química musical; ya sabía cómo trabaja, que es compositor y hace música bellísima, así que quise que arreglara musicalmente estas canciones; de hecho, Manuel compuso uno de los temas y terminó siendo productor, guía en la grabación, dirección y terminó editando todos los tracks”.

“Manuel tiene la habilidad de ser muy sensible a la música y también de ser preciso y estricto, por eso sabía que lo necesitaba para este proyecto. Le gustó la idea y eso fue maravilloso. Se involucró no solo en lo artístico y creativo, sino también en lo técnico. En realidad, la instrumentación la escogió él, me la presentó y me encantó, porque los instrumentos que eligió parten casi todos de las melodías”.

Foto: Jesús Cornejo
Foto: Cortesía Paulina Fuentes

Otra alquimia sonora 

Para Manuel, su participación en el proyecto le permitió hacer una aproximación diferente a la sonoridad: “Entiendo por qué mucha de la música de Paulina se cataloga dentro del jazz, pero hay otras muchas cosas que se unen dentro de la música popular y las canciones, que se pueden aplicar en términos de producción; elementos como los doblajes, sin que haya un tratamiento purista de lo que está sucediendo. Me interesaba el proyecto por esa parte de concepto que yo quería hacer, y además de añadir una cuestión pop, en el sentido de las canciones, quería llevarlas a lo camarístico, no solo en la elección de instrumentos, con un trío de alientos como base, sino también en un tratamiento general de la música”.

“No usamos metrónomo, el tempo no lo queríamos estable, sino hacer que la melodía lo dictara, incluida la forma de cantar. Buscábamos un rango dinámico más característico y en la medida de lo posible, dejar la voz también “desnuda”, sin doblajes de voz, porque me parecía la forma más coherente para llegar a una aproximación de la fragilidad, donde si algo deja de embonar, eso se puede destruir, pero al mismo tiempo darle su poder o su fuerza; esa alquimia, que de pronto puede tener la música y que con una sobreproducción se puede perder. Me interesaba mucho utilizar el trío de alientos como una banda y que cumpliera también la función de acompañar a la voz”. 

La dinámica artista-productor fue de confianza a ciegas, revela Paulina: “Cuando he buscado productor o productora siempre he recurrido a gente que sé que me conoce a nivel personal, pero más a nivel interior, que saben de dónde vengo y por qué estoy ahí en ese momento, para que, desde su perspectiva musical y su talento, puedan saber hasta dónde dejarme o hasta dónde es importante guiarme, y con Manuel tenía esa confianza, porque este es el proyecto más difícil que he hecho en toda mi carrera, tanto por las cuestiones musicales, como lo emocional. Asumí el compromiso de hablar de estos espacios incómodos y crudos, porque creo que a partir de ahí se encuentra la belleza, pero no fue un proceso fácil y sé que Manuel fue muy paciente conmigo, porque hubo un momento en el que no sabía si quería continuar con la producción. Dentro de esa paciencia tuve el espacio para reencontrarme y por eso también fue una producción tan larga”. 

Las sesiones de grabación se dividieron entre Suno Records, donde se capturó la guitarra, el trío de alientos y algunas voces. Uno de los micrófonos usados para este propósito fue un Telefunken U47. “Cuando grabamos los alientos y las guitarras, me puse a dirigir desde un sitio donde me vieran los cuatro, para marcarles el tempo; tuvimos mucho cuidado entre toma y toma. La edición se hizo más como si fuera música de cámara”, explica Manuel Velázquez.

Busqué a Manuel Velázquez porque tenía muy claro que quería que este disco sonara completamente distinto a toda la música que había hecho y para saber que verdaderamente estaba en ese punto de vulnerabilidad, de algo completamente desconocido”.
Paulina Fuentes.

Cuidar el concepto sonoro

Con el trabajo de edición hecho, Manuel Mora, también habitual ingeniero de mezcla, masterización, e incluso en vivo para Paulina, menciona que el desafío del proyecto fue dar con el punto de encuentro entre la voz y la instrumentación: “Tardé un poco en entender el concepto de la grabación y saber qué estaba pasando, porque no conocía el contexto de cómo y con qué se grabó, que son cosas que tienes que saber cuando se hace música de este tipo, con un indicio orquestal. En una conversación con Pau, me pidió que lo mezclara como si fuera música pop con cámara y fue así como resolví detalles de concepto para meter la voz de Pau, que la conozco de hace muchos años, en esto que fue totalmente nuevo. Se resolvió todo de buena manera y creo que los dos quedamos muy contentos; hicimos cambios y durante la masterización, la dinámica de escucha y regreso fue muy puntual”.

“Distancia” ha tenido su plan de lanzamiento aplicando el esquema de sencillos desde noviembre de 2025, vía plataformas digitales. Como complemento, se podrán adquirir mercancía con las acuarelas creadas para cada portada de los temas, hechas por María Artem (MaryJo Méndez), que permitirán enlazar a la escucha en línea del EP mediante un código QR.

Entrevista: Nizarindani Sopeña / Redacción: Marisol Pacheco

Para la grabación del trío en “Distancia”, en Suno Records 

Micrófonos

  • SE 2200
  • MA300 Mojave (room)
  • Telefunken M80 (flauta) 
  • Sennheiser E602 II (fagot) 
  • Shure SM7B (clarinete) 
  • Shure SM58 (guitarra)
  • MA300 Mojave (voz)

Preamplificadores

  • Chandler Limited TG2

En Estudios Valenzo

  • Telefunken U47 (voz)