Por Javier Paniagua*
Juan Carlos Paz y Puente es músico, productor y una de las figuras más influyentes de la industria musical mexicana. Su carrera es una de las más completas y complejas del medio, al haber transitado con profundidad tanto los ámbitos creativos como los ejecutivos. Inició su trayectoria como baterista y arreglista, colaborando con artistas de la música mexicana y española, y participando en giras internacionales con figuras como Luis Miguel, Rocío Dúrcal, Camilo Sesto y Pandora.
Esa experiencia lo llevó al ámbito ejecutivo de la industria, donde ocupó cargos clave en Warner Music México, así como a la cofundación del Centro Universitario de Música Fermatta, institución pionera en la educación musical contemporánea en México. Hoy, Quid Center es su nueva apuesta: la consecuencia natural de una vida dedicada a la música y de un compromiso profundo con ella como experiencia humana, colectiva y viva.

Tuve la oportunidad de asistir a una sesión en Quid y conocer su sistema de trabajo. Incluso me senté a tocar la batería —el instrumento que menos domino—, y entendí de inmediato que ahí no se trata de demostrar nada, sino de volver a conectar con la música desde un lugar honesto y colectivo.
Quid propone un espacio donde personas de distintos niveles y edades tocan juntas, guiadas por un director musical, sin proyectos, egos ni juicios de por medio. Lo que ocurre es simple y poderoso: una comunidad que se construye a partir de la escucha, el trabajo en equipo y la experiencia de hacer música en su forma más pura.
Quid Center es la nueva apuesta de Juan Carlos Paz y Puente: la consecuencia natural de una vida dedicada a la música y de un compromiso profundo con ella como experiencia humana, colectiva y viva.

Juan Carlos Paz y Puente (fundador)
¿Qué es Quid Center y cuál es su concepto?
“Es un espacio donde la gente se reúne a hacer música. No es una escuela, no es una sala de ensayo y no es un venue. Es un lugar pensado para que la música suceda entre personas, en el mismo espacio y al mismo tiempo”.
“El concepto parte de regresar a la esencia de la música como experiencia humana, antes de la industria, antes de los objetivos externos. Aquí no se viene a producir, a ensayar para algo o a cumplir una meta: se viene a tocar con otros. En ese proceso, tanto músicos como personas sin experiencia descubren cómo funciona realmente la música, qué significa escuchar, compartir y construir algo en conjunto. Eso es Quid Center”.
Me decías que Quid no es una sala de ensayo ni un venue tradicional. ¿Cómo se gesta realmente el concepto?
“Nace de una búsqueda personal sobre qué es realmente necesario hoy para alguien que quiere ser músico. Durante muchos años me propusieron volver a hacer una escuela tradicional, pero siempre me negué, porque ese modelo ya no responde a la realidad actual”.
“El mundo cambió: la forma de aprender, la atención de los jóvenes, el acceso a la información. Todo es distinto a como era hace 15 años. Entonces, cualquier modelo educativo tendría que ser completamente diferente. En esa búsqueda llegué a Quid, que no es un espacio educativo en el sentido clásico, pero termina siendo una forma de aprendizaje mucho más efectiva: dejar que las personas descubran por sí mismas cómo funciona la música cuando se comparte”.

Mariana Góngora
¿Cuál es tu trabajo dentro de Quid Center?
“Mi trabajo es manejar la comunicación de Quid Center, tanto interna como externa. Me encargo de la creación de contenido y redes sociales, de ser el principal punto de contacto con el público interesado en las sesiones y de acompañar a nuestra comunidad de miembros para mantenerla activa y conectada. En pocas palabras: mi labor es asegurar que quien llegue se sienta bienvenido, disfrute tocar y compartir música, y que el espacio se mantenga como un lugar seguro para todos”.
¿Cómo es la dinámica de los grupos, los directores musicales, etcétera? ¿Qué se hace en una sesión?
“Primero armamos los grupos; tomamos en cuenta diversos factores individuales para que cada uno tenga la curaduría necesaria que permita un ensamble exitoso, divertido y desafiante para todos en la sala. Al final, parte importante de nuestro método implica que los miembros toquen con gente distinta en la medida de lo posible, incluyendo a los directores musicales.

Sabemos que algunas empresas participan en dinámicas de integración en Quid Center. ¿Qué tipo de experiencia le ofrecen a las organizaciones y cómo ha sido la respuesta de los participantes?
“Sin importar el giro de la empresa, en Quid ofrecemos una experiencia creativa y enriquecedora sin necesidad de conocimientos musicales previos. A través de sesiones guiadas, los participantes descubren nuevas formas de expresión, trabajo en equipo y convivencia en un ambiente relajado, donde cada persona elige su rol y el grupo comienza a sincronizarse”.
“La respuesta suele ser muy positiva: ver cómo crece la confianza, aparecen las sonrisas y la gente sale feliz después de compartir música con sus compañeros es lo que nos motiva a seguir con el proyecto”.
Quid Center propone un espacio donde personas de distintos niveles y edades tocan juntas, guiadas por un director musical, sin proyectos ni juicios de por medio. Lo que ocurre es simple y poderoso: una comunidad que se construye a partir de la escucha, el trabajo en equipo y la experiencia de hacer música en su forma más pura.

Abraham Barrera (director musical)
¿Cuál es tu trabajo en Quid Center como director musical?
“Mi trabajo consiste en coordinar al equipo de directores musicales y asegurar que cada sesión tenga un concepto claro y bien definido. Me encargo de organizar los ensambles y de que los directores tengan muy claro el enfoque, la dinámica y los objetivos de cada sesión, para que en pocos minutos se logre una experiencia musical coherente y efectiva para los participantes”.

¿Cuánto dura una sesión y cuántos instrumentos intervienen?
“Cada sesión tiene una duración aproximada de dos horas y puede incluir una gran variedad de instrumentos: batería, bajo eléctrico, guitarras eléctricas y acústicas, teclados, saxofón, trompetas y otros instrumentos. De hecho, mientras mayor es la diversidad instrumental, más enriquecedor resulta el ensamble”.
¿Se necesita alguna habilidad o conocimiento para hacer música?
“No. Puede llegar una persona sin ningún conocimiento musical ni contacto previo con instrumentos. El reto es darle, desde el inicio, recursos muy básicos para que pueda integrarse al ensamble y entender lo que está aportando musicalmente, sin necesidad de conceptos técnicos. Por supuesto, quienes ya tienen algo de experiencia avanzan más rápido, pero cualquier persona puede vivir la experiencia musical desde el primer momento”.
*Músico, productor, director musical y consultor en la industria de la música. Ha compuesto para más de 450 proyectos en televisión, cine y radio, incluyendo el Mundial de Qatar 2022, los Juegos Olímpicos de Tokio y el Abierto Mexicano de Tenis, además de campañas para Marvel, NFL, BBC y Apple. Es host del podcast “¿Qué es la música?”, uno de los espacios más influyentes de habla hispana sobre creatividad e historias de la industria musical.



