Michkin Boyzo es un productor, compositor y abogado mexicano que, tras haber trabajado en Cosmos Producciones, bajo la batuta del productor e ingeniero Armando Ávila y con artistas como Aleks Syntek, Gloria Trevi y La Quinta Estación, decidió comenzar su propia casa productora para comenzar una prolífica carrera en el medio. Con el nombre de Livehauss, el espacio cuenta con dos estudios de grabación y producción musical. Michkin explica, desde los orígenes de su desenvolvimiento en el medio, hasta algunos detalles sobre sus estudios y su labor.

De tal palo, tal astilla

“Mi papá, Rogelio Boyzo, en los años sesenta, fundó el grupo Los Belmonts. Él siempre me metió a clases de música y después estudié Derecho en la Universidad La Salle y me especialicé en todo lo que es derechos de autor y propiedad intelectual. Entonces, en el 2001, mi padre me presentó a Armando Ávila, quien a su vez me recomendó trabajar como su abogado, pero también empecé como su asistente y aprendí con él a producir. A su lado y de su primo y manager, Emilio Ávila, fui aprendiendo toda la parte de negocios”, comienza Michkin.

Con Armando Ávila, el fundador de Livehauss estuvo trabajando cerca de doce años. “En todos los discos que él trabajó yo hacía algo”, sigue; “me tocó dirigir y componer la sección de cuerdas de Gloria Trevi, Aleks Syntek y La Quinta Estación. Hacía las partituras, contrataba a los músicos y me iba al Estudio B que tienen, para grabar todo. A su vez, con Emilio, revisábamos los contratos de esas producciones, de todas las disqueras para Cosmos Producciones”.

“Hace dos años, ya con toda la experiencia, decidí independizarme: mi esposa y yo abrimos nuestra productora. Ella se dedica a todo lo relacionado con las relaciones públicas de las bandas, mientras que yo hago composición y producción, tanto de proyectos musicales, como campañas de publicidad”.

En cuanto al estudio de grabación dentro de la productora, Michkin menciona: “Yo me hago cargo directamente de él, fue construido desde cero. La casa era solamente habitacional y se acondicionaron dos espacios para hacer dos estudios. Yo siempre he dicho que mis estudios son de producción, más que de grabación. De hecho, siempre trato de vender el proyecto completo, para no sólo grabar. El estudio principal tiene una decoración acogedora para grabar voces y cuerdas, mientras que el otro tiene una acústica más seca y otra decoración. Mi cuñado, Salvador López, se encarga de toda la parte electrónica que tenemos”.

“La nuestra es una productora que se dedica a todo lo que necesitas en toda la industria del espectáculo. Ahora recién colocamos a un artista chileno que ya suena en la radio. Siempre trato de ser justo respecto a los contratos que la gente firma conmigo. Siempre trato de ser justo también en la parte jurídica”.

El acondicionamiento, tarea minuciosa

“Todo el acondicionamiento del Estudio B, que ahora maneja mi cuñado, lo hizo una persona que tiene más de treinta años trabajando en Cosmos Producciones. El acondicionamiento de mi estudio nuevo también lo hizo él con todo el material acústico necesario para un estudio. Desde los dos estudios, siempre tuve la costumbre de sentarme a hacer un montón de pruebas de sonido hasta que quedara como lo quería. Al principio quería un estudio que estuviera muy “matado” para que no hubiera ningún engaño de frecuencia al mezclar, y así es en el estudio B, mientras que en el estudio principal es más brilloso, sin embargo, los dos están acondicionados para que si mezclo algo en cualquiera de los dos, suene bien en cualquier dispositivo”.

Respecto a los equipos, Michkin comenta: “Por la experiencia que tengo de trabajar con los hermanos Ávila, sé que mientras mejor equipo tengas, es mejor la inversión que harás en tu estudio. Siempre he tratado de tener de las mejores marcas, desde compresores, preamplificadores, conversores y demás. Por ejemplo, en el Estudio 1 tengo convertidores Apogee, un preamplificador Avalon, que es estándar en cualquier producción, muy transparente y confiable. En cuestión de compresores, encontré la marca Purple Audio, que emula muy bien Universal Audio, pero con la diferencia de que es un poco más agresivo. Adquirimos hace poco una consola Euphonix CS2000, donde se mezclaron todos los éxitos de Backstreet Boys, Britney Spears y muchos otros. La ventaja que tiene esa consola es que tiene un recall automático: me puedo sentar, apretar un botón y pone toda la sesión del mix que hice hace tres años. Es  una mezcla de una análoga y una digital”.

“También tenemos monitores Focal; de hecho fui una de las primeras personas en usarlos en México. Han resultado muy buenos: en doce años sólo se ha tronado un tweeter y la referencia es muy fiel. Sobre los micrófonos, puedo comentar que grabo con lo que se me pide, ya sea Neumann hasta AKG”, comenta el fundador de Livehauss.

Sobre el tratamiento eléctrico del estudio, comenta que “Alejandro Bernal fue quien vino a asesorarme al respecto. Es uno de los ingenieros más reconocidos en el medio de tratamientos eléctricos. Me supervisó y me dijo lo que requería”.

Finalmente, el productor explica qué es lo que más disfruta de su trabajo: “Definitivamente, la composición y la producción. Me la paso componiendo para varias personas. Armando Ávila un día me dio el consejo de que aunque yo fuera músico, me diera la oportunidad de explorar otras áreas de la música. Seguí la sugerencia y eso me ha dado mucha dio variedad en mi trabajo”.

Entrevista: Nizarindani Sopeña / Redacción: Michel Loeza