El edificio más emblemático de Francia cumplió 120 años y lo festejó llevando a todos los parisinos y visitantes de la Ciudad Luz un extraordinario despliegue de iluminación en toda su estructura, aprovechando las enormes ventajas de la tecnología LED y cumpliendo con el compromiso de realizar espectáculos amigables con el ambiente, con la ayuda de marcas como Iluminarc.

La fascinante historia de la Torre Eiffel comenzó en 1888, cuando inició su construcción para la Exposición de París del año siguiente. Concebida por el ingeniero estructural Alexandre Gustave Eiffel para celebrar los logros de la ciencia y la ingeniería de su época, el monumento mide trescientos metros incluyendo su antena (usada para telegrafía, radio y televisión) y pesa siete mil toneladas. Consta de dos partes distintas visibles: una base compuesta de una plataforma que descansa en cuatro apoyos separados y sobre ellos una torre delgada creada como un apoyo en forma cónica, creando así una segunda plataforma que forma una columna unificada.

El proyecto tiene varios antecedentes, como los viaductos de vías de tren de acero diseñadas por Gustave Eiffel, los puentes en arco sobre el Río Douro en Portugal y un diseño de torre circular enmarcada en hierro propuesto por los ingenieros estadounidenses Clarke and Reeves. De hecho, Eiffel aceptó públicamente estas influencias y él no era extraño a los Estados Unidos, ya que diseñó la estructura en hierro dentro de la Estatua de la Libertad de Frederic Bartholdi en 1885.

 

Aún con dificultades en su nacimiento por no ser aceptada por muchos pobladores de París, lo cierto es que la Torre Eiffel es el símbolo de la ciudad y de Francia misma. Desde sus tres plataformas la vista de la urbe es extraordinaria y desde la fachada Trocadero se pueden observar las luces doradas que se encienden a partir del atardecer. Justo para aprovechar esta condición fue que se diseñó el show de luces para el aniversario número 120, realizado para invitar a los parisinos y a los miles de visitantes de la capital francesa a unirse a las festividades con un innovador despliegue de luz.

LEDS, la respuesta a una necesidad actual
Por primera vez, confiando en spotlights de LEDs, la fachada Trocadero de la Torre Eiffel se iluminó en color y movimiento para ofrecer un espectáculo mágico y sorprendente. Con la intención de dar a cada visitante la oportunidad de ver este evento, el show de luces fue presentado cuatro ocasiones al día, desde las ocho y hasta las once de la noche.

A continuación de cinco minutos durante los cuales la torre centelleaba, el especial despliegue de luces duraba otros doce minutos, comenzando con una secuencia luminosa que evocaba la extraordinaria construcción de la torre. Después seguía un baño de luz, giros en sus distintos niveles, efectos estroboscópicos rítmicos y con mezcla de color…todo un tributo a la torre y su estructura. Durante el show de luz, las demás fachadas del monumento fueron un elemento integrado a él.

La tecnología detrás de este despliegue luminoso estuvo basado en cuatrocientos spotlights de LEDs Iluminarc Ilumipod 48 IP RGBW con efectos de electroluminiscencia y ubicadas en la fachada Trocadero del monumento. En adición a las múltiples posibilidades luminosas innovadoras, esta tecnología ofrece un alto desempeño en niveles de consumo energético bajos, más que cualquier dispositivo tradicional que se haya utilizado en la torre. De hecho, la Sociedad de Explotación de la Torre Eiffel (SETE), ha tomado una buena cantidad de pasos concretos hacia la dirección de soluciones de ahorro de energía, como contratos de electricidad verde, cambios de focos de bulbos en 2005 que redujeron el consumo de energía un treinta por ciento, software que controla las horas de iluminación y calefacción y finalmente una reducción de diez a cinco minutos en los que las luces tradicionales cada hora son activadas desde el atardecer.

Para esta especial ocasión, el diseño del show fue realizado por Bernard Schmitt, artista escénico y la fuerza creativa detrás de muchas realizaciones audiovisuales para cine y televisión, con producciones como documentales, comerciales, videoclips y escenarios para los más importantes cantantes galos, conciertos y festivales; y Jacques Rouveyrollis, quien ha estado involucrado en muchas producciones escenográficas, como conciertos de cantantes franceses, grupos, comediantes y producciones de teatro, así como óperas en Francia y el exterior del país y otros importantes eventos públicos. Por otro lado, el proyecto fue implementado por las compañías Citelum1 y Magnum2, con socios de iluminación como Citröen y patrocinado por Eiffage Group. De parte de Citelum participaron en el proyecto Corinne Galerne y Philippe Le Coustumer.
El diseño de iluminación
Al principio de la instalación en este especial proyecto, la ubicación de los spotlights se llevó un mes, así como su ajuste y programación de efectos, además de que el montaje se realizó durante las noches, de once a seis de la mañana. Así, veinte personas trabajaron durante doce noches, formando equipos de habilidades múltiples como electricistas y técnicos de preparación y hubo cuatro personas responsables de la instalación de las luces dentro de la torre, la iluminación de la escalera y la unidad de control.

La iluminación LED para el aniversario de la torre fue seleccionada gracias a sus muchas ventajas, especialmente con respecto al manejo de energía, además de que hace posible efectos de iluminación dinámicos (con opciones de colores y potencia) para ser manejados vía protocolo DMX, acorde al escenario creado. Entre las ventajas de estos dispositivos están que emplean tres veces menos electricidad que las convencionales, iluminan inmediatamente con total potencia, sin tiempo de calentamiento; son direccionales, lo que hace posible su completa potencia e iluminación precisa; pueden ser programadas remotamente desde una consola, y ofrecen un rango ilimitado de colores, sombras y efectos.

La torre y el papel de Iluminarc
A menos de un año de su inicio, Iluminarc, marca estadounidense descendiente de Chauvet (y cuya distribución en México está a cargo de Novelties), ha realizado un sueño: la participación en una instalación de alto perfil como el cumpleaños de la Torre Eiffel. El proyecto implantó una marca para el icono parisino gracias a la utilización de tecnología LED en su iluminación y fue así como las más de cuatro centenas de Ilumipod 48 IP RGBW fueron instaladas en la torre para ser parte de los especiales shows de iluminación.

Mientras Chauvet ha permanecido en la industria del espectáculo por más de dos décadas y se ha convertido en una las marcas líderes en iluminación para el entretenimiento, Iluminarc fue lanzada en mayo del año anterior y ha tenido una amplia actividad con proyectos de alto perfil como los pabellones Van Berkel y Zaha Hadid en Chicago y el hotel Crown Plaza en Dallas. Las luces 48 IP empleadas en la Torre Eiffel fueron provistas por CSI, el mayor distribuidor de iluminación arquitectónica y de entretenimiento en Francia.

De esta manera, la fachada Trocadero de la torre se llenó de color, ofreciendo un baño de luz multifacético. En añadidura a las innovadoras posibilidades de iluminación, la tecnología detrás de las Ilumipod 48 IP cumple con el compromiso de SETE por dar pasos concretos en soluciones de ahorro de energía.

En específico, la protagonista de la iluminación de la Torre Eiffel está diseñada para exteriores y es una luz wash versátil y potente que ofrece 48 LEDs RGBW para tonalidades ricas y vívidas, así como gamas pasteles producidas por mezcla de color. Su rango de temperatura de color va desde los tres mil 200 hasta los diez mil grados Kelvin; su carcasa de aluminio responde a dos, tres, cinco o nueve canales de DMX y otras de sus características son su display LED con protección de contraseña. Es enlazable con hasta diez unidades a 120 V y viene con un lente de quince grados, mientras un bracket colgante sirve como soporte de piso y ajustes autodetectables son capaces de calcular la potencia al voltaje existente.

La experiencia y creatividad fueron los elementos más importantes en la realización de esta majestuosa instalación que gozaron todos los habitantes parisinos y su enorme cantidad de visitantes, que llega a los siete millones anuales, los cuales pudieron celebrar su aniversario 120 de una manera alegre y divertida pero sobre todo con la libertad que la Torre Eiffel simboliza.


Related Posts