Bogotá, Ciudad de la Música nombrada así por la UNESCO hace cuatro años, tiene como compromiso fomentar la creación de este arte como herramienta para el progreso y la diversidad cultural. Es así como lo que en 1995 fue un intento por fortalecer el sentido de comunidad y apropiación del espacio público, es ahora un exitoso ejemplo de la producción de uno de los festivales más importantes en Latinoamérica y a nivel mundial. ¡Bienvenidos a Rock al Parque número 22!

Con el paso de las ediciones que cada año se celebran en el Parque Metropolitano Simón Bolívar de la capital colombiana, el festival ha tomado gran fuerza en cuanto a equipo técnico, humano y producción se refiere. Los procesos de selección de equipos, diseño de escenario, iluminación, montaje y ajuste de audio se han eficientado con el pasar del tiempo hasta llegar a ser una maquinaria precisa, con un staff de producción que se ha encargado de perfeccionar su operación cada año, en algunos casos desde hace más de dos décadas.

Así se hace historia

Francisco Dussan es uno de los fundadores principales de Jaime Dussan Iluminación, una de las empresas de renta de equipo para espectáculos más importantes de Colombia y misma que ha estado proveyendo de estos recursos al festival desde su inicio: “Tenemos aproximadamente 35 años en el mercado. Hemos cubierto siempre Rock al Parque y justo este año estrenamos una estructura nueva, un techo Layher. Se trata de un escenario que tiene 28 metros de ancho por una profundidad de 20. La evolución del evento ha sido muy interesante: antes teníamos sólo un escenario pequeño donde llegaban más o menos tres mil personas y ahora tenemos magnitudes de hasta cien mil personas concentradas en un solo lugar (el escenario principal, Plaza). Ahora estamos en los tres escenarios (Eco y Bio, además del Plaza), con una gran cantidad de equipo”.

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